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Gómez Caridad, Isabel y Bordon Gangas, María (1997). Limitaciones en el uso de losindicadores bibliométricos para la evalu...
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La evaluación de la actividad científica y el uso de indicadores bibliométricos

  1. 1. La evaluación de la actividad científica y el uso de indicadoresbibliométricos María Victoria Juárez Micó Maestría en Ciencia, Tecnología y Sociedad Universidad Nacional de Quilmes 2013 1. Introducción A partir de la creciente atención que principalmente desde la segunda guerra mundial,las naciones le otorgan a la ciencia y la tecnología, la evaluación científica se hatornado un factor clave, fundamentalmente por la escasez de recursos materiales yeconómicos que ha provocado la necesidad de determinar prioridades en suasignación. En este proceso, aparecen distintos criterios en cuanto a las finalidades y métodos dela evaluación, más aún si se tiene en cuenta que las formas de producción deconocimiento cada vez son más complejas y transdisciplinarias. Si bien existenalgunos criterios compartidos internacionalmente, aún se intentan perfeccionar losmétodos y herramientas utilizadas. En este trabajo se busca indagar acerca delproceso de la evaluación científica y la utilización de los indicadores bibliométricoscomo herramienta para evaluar la ciencia y sus productos. 1
  2. 2. 2. La evaluación de la ciencia y sus productos La evaluación de la ciencia y sus productos no es algo novedoso, el juicio entre paresha existido desde los comienzos de la comunicación del conocimiento científico, amediados del siglo XVII. Con el surgimiento de las primeras revistas científicas comoel Journal des Scavans de Francia o la Philosophical Transactions of the RoyalSociety de Inglaterra, los científicos1 comienzan a publicar el resultado de su trabajo,exponiéndose a las críticas de sus colegas. Lejos de ser este un aspecto negativo, engran medida ha sido motor y estímulo del desarrollo de la actividad científica, siendo ladifusión de los conocimientos parte intrínseca de la labor científica. En palabras deSpinak (2001), el conocimiento en ciencia y tecnología puede verse como un espiralascendente y perfectible, de manera tal que a medida que avanza, se perfecciona ylegitima mediante la comunicación y superación del escrutinio realizado por pares,garantizándose ciertos estándares de calidad, normas y valores académicos. Pero la evaluación, no sólo impulsa el avance de la ciencia, en la actualidad una desus funciones primordiales es la determinación en la asignación de recursosmateriales o financieros, y su racionalización, dado que estos son escasos.Permitiendo además, la definición de nuevos incentivos y programas, la orientación depolíticas específicas y la gestión de la ciencia y la tecnología. Asimismo, se puedendefinir finalidades explícitas e implícitas de la evaluación, las primeras relacionadascon el financiamiento, la acreditación de los grupos, la determinación de capacidades yla definición de vacancias. Las segundas, correspondiéndose a la consolidación de lacomunidad científica, su sistema de valores y reconocimientos2. A su vez, el constante y creciente interés de los gobiernos por la ciencia y latecnología, ha provocado que se tomen en cuenta nuevos criterios en cuanto a sufinalidad. Así, el uso social del conocimiento se comenzó a cuestionar, impulsando aque la evaluación no sólo se base en criterios de utilidad y eficiencia, sino también setenga presente su pertinencia social. Asimismo, las nuevas formas de producción de1 Debe tenerse presente que aquí el uso de la palabra “científico” es un anacronismo,dado que comienza a utilizarse recién a principios del siglo XIX, reemplazando al término“filósofo natural”.2 Albornoz, M. (2003). La evaluación de la ciencia y la tecnología. Indicadores del sistemanacional de ciencia y tecnología. Perspectivas metodológicas, Año 3, N° 3. 2
  3. 3. conocimiento y la práctica transdiciplinaria (Gibbons. 1997), generan nuevasestructuras organizacionales y otros factores a considerar. En este nuevo contexto, las evaluaciones científicas deben ser sensibles al entornoen el que la ciencia y la tecnología se encuentran insertas. Por lo cual, el marco deevaluación de la labor científica debe contener una visión política, económica, social ehistórica de la realidad local. Asimismo, dado que estas características varían segúncada país, institución, etc., será de gran valor considerar factores como lasexpectativas que la sociedad pone en la ciencia, su aplicabilidad, la transferencia delos conocimientos, su contribución al desarrollo local, nacional e internacional, entreotros. Es por todo ello que en la actualidad, el proceso de evaluación implica una visiónintegradora y multidimensional, donde el juicio entre pares es sólo uno de loselementos a considerar, pero no el único. La autorregulación de la comunidadcientífica ya no es suficiente, y elementos como modelos econométricos, análisisprospectivos y estudios bibliométricos, entre otros, forman parte de este complejoproceso, donde hacen su aparición nuevos actores que se encuentran por fuera delámbito científico. Justamente, en el informe de perspectivas en ciencia y tecnología del2006 de la OCDE, se plantea la necesidad de generar nuevas herramientas que seajusten a la complejidad tratada, dada la importancia de la evaluación para la toma dedecisión en materia de política científica. De forma breve se puede decir que en el proceso de evaluación de la actividadcientífica se deben considerar distintos aspectos entre los que se encuentran: elcampo de la evaluación, los fines, los criterios a utilizar, la organización, y el contextoen donde se desarrolla la actividad3. El campo de la evaluación determinará todos losdemás aspectos, dado que allí se define el tipo de investigación, la unidad de análisisy el momento de la evaluación, entre otros. Establecidos estos, se tendrán en cuentalos fines, los criterios a usar y la organización. Asimismo, el marco de la evaluación lootorga el contexto donde se desarrolla la actividad científica. Entre los actuales métodos utilizados para evaluar la investigación se encuentranentre otros: la revisión por pares; el análisis retrospectivo; la tasa de retorno3 Albornoz, M (2003). Op. Cit. 3
  4. 4. económico; el estudio de casos; el benchmarking y el análisis bibliométrico. El juicioentre pares es uno de los más usados, y también de los más criticados dado quepresenta múltiples aspectos a considerar. Por un lado, existen diferencias de criterios,por lo cual la evaluación no puede ser completamente objetiva, más aún si hayintereses o prejuicios de por medio; además, se corresponde con un modelo deinnovación lineal, lo cual provoca dificultad al evaluar otro modelo, tendiendo aprivilegiar concepciones tradicionales (ciencia “normal”) por sobre las innovadoras;asimismo, suele criticarse por casos de arbitrariedades, corrupción, imprecisiones,falta de visión en cuanto a los aspectos no científicos del conocimiento, etc. Es porello, que el papel de los no-pares en la evaluación resulta importante (sobre todo parael conocimiento producido en “modo 2”), donde el aporte tanto de los administrativos,como de aquellos profesionales que coinciden en la disciplina pero que no realizantareas de investigación, resulta esencial. Otro punto a considerar es que resulta necesario que la evaluación posea ciertalegitimidad social. Para ello, es necesario consensuar sus fines y metodologías tantoentre los evaluadores y evaluados, como así también con los usuarios de susresultados. En este sentido, a fines del año 2012, una comisión asesora integrada poruniversidades públicas y privadas, el CONICET y organismos de ciencia y tecnología,definieron nuevos criterios de evaluación del personal científico tecnológico. Seconsideraron la generación de conocimiento en sus distintas modalidades y lacontribución de este a la solución de problemas y/o demandas específicas locales,regionales o nacionales, sean de carácter social o productivo. Así, se busca tener encuenta no sólo la trayectoria individual de los investigadores sino también su insercióny desempeño en equipos y proyectos estratégicos. A su vez, se desea incentivar lasinvestigaciones aplicadas, para que se conviertan en desarrollos concretos, prototiposo productos. Por último, cabe señalar que los procesos evaluativos siempre son perfectibles yjustamente por ello, siempre generarán tensiones y dificultades a la hora de llevarlosadelante, ya sea por disconformidad en sus procedimientos, por errores involuntarios(y voluntarios) en su trayecto, por falta de adecuación a los cambios de las actividadesde investigación, por criterios arbitrarios, etc. Es por ello que la revisión y reajuste delos fines y métodos utilizados, deben estar constantemente en la mira, y en 4
  5. 5. correspondencia con las políticas nacionales y el posicionamiento de la actividadcientífica local en el contexto mundial. 3. Los Indicadores bibliométricos El nacimiento de la bibliometría puede situarse a comienzos del siglo XX, vinculadocon los estudios de sociología de la ciencia. Sin embargo, suele señalarse a EugeneGarfield y Derek de Solla Price como los “padres de la bibliometría” por sus trabajosrealizados a mediados de ese siglo. Por su parte, en el año 1955 Garfield publicó unartículo desarrollando el concepto del uso de citas para el análisis de la produccióncientífica, asimismo, fue el fundador en 1960 del Instituto para Información Científica 4(ISI, según su sigla en inglés), actualmente conocido como Thomson Reuters ISI. Porotro lado, Solla Price en su libro Little Science, Big Science del año 1963, analizó elsistema de comunicación científica y el comportamiento de su comunidad, entre otrascuestiones. Este texto es considerado como el primer trabajo sistemático que usa laspublicaciones científicas como unidad de medida5. En un trabajo de Okubo (1997) publicado por la OCDE, se define la bibliometría como“la disciplina que mide y analiza la producción de la ciencia bajo su forma de artículos,publicaciones, citaciones, patentes u otros indicadores derivados más complejos”. Así,el uso de la bibliometría tiene múltiples alcances y enfoques, en disciplinas comohistoria de la ciencia y sociología de la ciencia, contribuyendo al estudio del desarrollode las distintas disciplinas y las comunidades científicas; en la gestión de lainformación, generando bases de datos; y fundamentalmente en la política científica,mediante la generación de indicadores que midan la producción científica, laproductividad de los investigadores, las redes de cooperación entre instituciones y/opaíses, entre otros. Como ya se mencionó, la publicación del trabajo científico se encuentra presentedesde el siglo XVII, y al día de hoy es uno de los principales medios de comunicaciónde los resultados de las actividades científicas. Para tener idea de la dimensión de4 Institute for Scientific Information.5 Pratt, A. (2010). Módulo de capacitación para la recolección y el análisis de indicadoresde producto de las actividades de ciencia y tecnología. REDES - Banco Interamericano deDesarrollo, Working Paper 7. 5
  6. 6. información con la que se cuenta, se estima que actualmente se agregan a nivelmundial, alrededor de 1.000.000 de publicaciones por año. Estos grandes volúmenesde conocimiento como así también, el crecimiento heterogéneo de la produccióncientífica y la colaboración tanto nacional como internacional en materia de ciencia,hacen necesario tener herramientas que puedan medir dichos aspectos. Si bien las publicaciones no son el único producto de la labor científica, son usadascomo unidad de medida para dicha producción, en particular los artículos indizados enrevistas internacionales, evaluados por expertos de cada disciplina. Al respecto,existen distintas bases de datos que indexan estas revistas internacionales, una de lasmás usadas es el Science Citation Index (SCI), que contiene artículos de múltiplesdisciplinas. También son multidisciplinarias Scopus y PASCAL. Otras bases en cambio,se especializan en disciplinas específicas, como es el caso de MEDLINE que sededica al campo de la biomedicina; Chemical Abstracts, de la química; INSPEC, de lafísica; Compendex, de ingeniería; y CAB que abarca las ciencias agropecuarias.Asimismo, se suele utilizar distintas bases de datos de patentes industriales, paramedir la producción tecnológica de un país o región. La base PATENT-SCOPE quepertenece a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO según su siglaen inglés), es de acceso libre, y entre otras, permite acceder a las solicitudes depatentes mediante convenio PCT6. También son importantes las bases de datos de laOficina de Patentes de Estados Unidos (USPTO según su sigla en inglés) y de laOficina de Patentes Europea, que contienen gran cantidad de documentos. En cuanto a los datos locales, la Argentina no cuenta con una base de publicacionespropia, sin embargo, existen esfuerzos regionales como la base Scielo, creada enBrasil de la cual participan catorce países iberoamericanos, cubriendo revistas de laregión. Por otro lado, existe la Red de Revistas Científicas de América Latina, elCaribe, España y Portugal (REDALYC) que también ofrece información plausible deser utilizada para estudios regionales. Por su parte, la Red Iberoamericana eInteramericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología (RICyT) publica anualmentedistintos indicadores regionales de ciencia y tecnología, y en particular, se puedecontar con indicadores bibliométricos y de patentes. Asimismo, para el caso depatentes, en nuestro país se cuenta con el Instituto Nacional de Propiedad Industrial6 El tratado de colaboración de patentes (PCT) permite solicitar la patente por unainvención de manera simultánea en los distintos países firmantes del convenio. Si bien ladecisión de otorgar o no la patente recae en la oficina de propiedad industrial de cada uno delos países, este mecanismo simplifica la tramitación del registro. 6
  7. 7. (INPI) que brinda información acerca de marcas y avances tecnológicos sobrepatentes de invención, entre otros, a nivel nacional e internacional. El uso de las bases de datos internacionales permite acceder a información que hasido previamente evaluada y que mantiene ciertos estándares de normalización ycalidad. Entendiendo que estos criterios de calidad o especificidad, permiten darcuenta de la investigación que se encuentra en la frontera científica internacional. Lasprincipales estrategias de búsqueda se basan en palabras clave, listados de revistasespecializadas, códigos de clasificación de patentes, etc. Los principales indicadores bibliométricos que tradicionalmente se utilizan son: laproductividad de los investigadores o instituciones según sus publicaciones; lasdisciplinas en las que más se publica; las citas de los artículos; el factor de impacto delas revistas; el recuento de publicaciones de un país, el cual puede medirse de formageneral, por disciplinas o áreas de interés, por año, etc.; los artículos publicados enconjunto con otros países; la co-publicación entre distintas instituciones, sean estasnacionales o extranjeras, entre otros indicadores. Asimismo, en función de lorequerido, estos indicadores se pueden complejizar. Por lo general, los indicadores bibliométricos son elementos confiables que permitena su vez la comparación internacional. Al respecto, resulta de interés para las distintasnaciones que el esfuerzo realizado en materia de ciencia y tecnología, sea cual fueresu grado de avance, pueda ser comparado tanto a nivel regional como global. Ya seapara reforzar los vínculos de colaboración, para la generación e implementación depolíticas, como para posicionarse a nivel mundial en áreas estratégicas. Sin embargo, el uso de estos indicadores es controvertido y ha generadodiscrepancias al respecto. En principio, se corre grandes riesgos al atribuirle a lasrevistas más prestigiosas la capacidad de juzgar el valor de la ciencia. Por un lado,porque centrándonos en ellas se asume que la ciencia es el conocimiento que sepublica, quedando por fuera todo aquello que no es publicado. En este sentido, sedebe considerar la desigual cobertura de las revistas según las distintas bases dedatos, como así también las restricciones idiomáticas y de recursos en cuanto a lapublicación. Asimismo, existe una sub-representación de los campos científicos, dadoque no todas las disciplinas acostumbran a publicar sus resultados; como así también, 7
  8. 8. una sub-representación de la producción científica de los países en desarrollo, dadoque las revistas son principalmente de los países centrales y, en general, representanel mainstream de la ciencia internacional, que coincide con las principales líneas deinvestigación de dichos países. Por otro lado, existe cierta tendencia a transferir elprestigio de la revista de publicación al documento allí inscripto, otorgando un valor aldocumento que no siempre se corresponde. En particular, el uso de indicadores decitas es complejo, principalmente porque la citación no implica calidad. Entre otrosproblemas se encuentran la autocitación, la citación tendenciosa y las citas a autoresreconocidos (efecto San Mateo7). Además, debe considerarse que la citación muchasveces se realiza para cumplir ciertas normas de calidad que son exigidas en la propiacomunidad científica, como forma de acreditar el propio trabajo, considerando otrostrabajos ya aceptados en el ámbito científico. Dada la cantidad de inconvenientes que se pueden suscitar con estos indicadores,debe tenerse en cuenta que la bibliometría es mucho más eficiente en medir y evaluarciencia básica que ciencia aplicada; que por sus características es más aplicable a lasciencias “duras” que a las ciencias “blandas”; y que los datos agregados, sean a nivelnacional o institucional, resultan mucho más confiables que la desagregación a nivelindividual. Asimismo, muchas veces la aplicación obsesiva de estos indicadores enpaíses en desarrollo persiguiendo la comparación con países industrializados, omitelas realidades locales y regionales. 4. El uso de indicadores bibliométricos como herramienta para evaluar laciencia La evaluación científica es parte fundamental de todos los programas de ciencia ytecnología, y la asignación de recursos a estos programas es una de las principalespreocupaciones. Es por ello que se debe contar con herramientas cada vez máseficaces para los procesos de toma de decisiones, una de estas herramientas es labibliometría.7 El efecto San Mateo, fue señalado por Robert Merton, quien planteaba que ante doscontribuciones equivalentes, los investigadores de renombre tienen más reconocimiento queaquellos desconocidos. En este sentido, Mario Bunge sugiere que el mismo Merton se habeneficiado con el efecto San Mateo, ya que en trabajos realizados con otros autores unotiende a recordar sólo su nombre. 8
  9. 9. Una de las formas de evaluar la ciencia es mediante sus resultados, sin embargo, alser estos intangibles y multidimensionales se dificulta su medición. Es por ello, que sebusca medir la producción científica por medio de la publicación del conocimientoproducido, dado que las publicaciones son uno de los principales medios decomunicación y difusión de los resultados de las actividades científicas y tecnológicas. Los indicadores basados en publicaciones científicas permiten, entre otrasestimaciones, la comparación a nivel internacional, el reconocimiento de áreas fuertesy de vacancias, el posicionamiento de las instituciones en determinadas temáticas, y laproductividad científica. A nivel nacional, la evaluación de los resultados de la ciencia es clave para ladefinición de políticas científicas. La competitividad nacional, la identificación deinstituciones y actores clave, la cooperación en áreas específicas, y el desarrollo dedeterminadas disciplinas, entre otros, pueden medirse mediante indicadoresbibliométricos. El tener conocimiento acerca de estos aspectos influye en ladeterminación de políticas y en la gestión de la ciencia, sea para la creación decréditos o subsidios en determinadas áreas, el impulso de convenios entreinstituciones locales y extranjeras, la determinación de prioridades, la creación denuevos organismos de gestión, etc. Al igual que a nivel nacional, la evaluación científica en una institución permite larevisión de los programas de ciencia y tecnología y la asignación de recursoseconómicos o materiales. Sin embargo, en ambos casos debe considerarse que estetipo de indicadores son una herramienta, pero no la única y que de por si solos no sonsuficientes para la toma de decisión. Deben utilizarse como complemento de otrosmétodos de evaluación, y a pesar de ser bastante confiables, no pueden tomarsecomo una verdad absoluta. Los indicadores bibliométricos como forma de medir la productividad científica, sepueden sustentar desde el punto de vista teórico en que, por un lado, los científicospublican todos sus resultados, ya sea por necesidad de reconocimiento, sea porquelos mismos mecanismos burocráticos de evaluación los empujan a hacerlo. Por otrolado, estas publicaciones se encuentran sometidas al sistema de revisión de pares, 9
  10. 10. por parte de las revistas donde se publican, lo cual garantiza su calidad y originalidadcientífica8. La cantidad de artículos publicados por un autor, el análisis de citas o el factor deimpacto de las revistas, son buenos indicadores de producción científica. Sin embargo,los indicadores bibliométricos son más confiables cuando se trabaja la información deforma agregada, por lo que cuando se tratan a nivel de desagregación de personas,deben tomarse con cuidado. Más aún teniendo en cuenta que determinadascomunidades científicas no utilizan tan frecuentemente las publicaciones como formade difusión del conocimiento, que por este medio no se puede aseverar la calidad de loproducido, que no se cubren todas las revistas científicas, entre otras limitaciones.Asimismo, debe considerarse que estos indicadores son instrumentos neutros que noconsideran la idiosincrasia cultural del contexto de investigación. Por último, dada la complejidad de las actividades científicas y tecnológicas, estas nopueden evaluarse exclusivamente por el uso de un tipo de indicador o un método enparticular, sino que deben ser abarcadas de forma más completa. Es por ello que losindicadores bibliométricos son un excelente complemento de otros métodos deevaluación. Asimismo, se debe considerar que los métodos de evaluación deben estaren constante revisión y actualización, para poder adecuarse a las nuevas formas deproducción de conocimiento y estar acordes a las políticas científicas. 5. Conclusiones La evaluación científica desde sus orígenes ha sido impulsora del avance de laciencia y en la actualidad una de sus funciones primordiales es la determinación en laasignación de recursos materiales o financieros. El proceso de evaluación implica una visión integradora y multidimensional dada lacomplejidad en la producción del conocimiento. Dado que dichos procesos sonperfectibles, generan tensiones y dificultades a la hora de llevarlos adelante, ya seapor disconformidad en sus procedimientos, por errores involuntarios (y voluntarios) en8 Albornoz, Mario; Barrere, Rodolfo; Bageneta, Martín y Matas, Lautaro (2007). Indicadoresbibliométricos como herramienta para la evaluación institucional. CAICYT-CONICET. 10
  11. 11. su trayecto, por falta de adecuación a los cambios de las actividades de investigación,por criterios arbitrarios, etc. Los indicadores bibliométricos son elementos confiables para medir la produccióncientífica, que permiten a su vez la comparación internacional. Sin embargo, debetenerse en cuenta que la bibliometría es mucho más eficiente en medir y evaluarciencia básica que ciencia aplicada; que por sus características es más aplicable a lasciencias “duras” que a las ciencias “blandas”; y que los datos agregados, sean a nivelnacional o institucional, resultan mucho más confiables que la desagregación a nivelindividual. Por último, dada la complejidad de las actividades científicas y tecnológicas, estas nopueden evaluarse exclusivamente por el uso de un tipo de indicador o un método enparticular, sino que deben ser abarcadas de forma más completa. Es por ello que losindicadores bibliométricos son un excelente complemento de otros métodos deevaluación, los cuales deben estar en constante revisión y actualización, para poderadecuarse a las nuevas formas de producción de conocimiento y estar acordes a laspolíticas científicas. 11
  12. 12. 6. Bibliografía Albornoz, Mario (2003). La evaluación de la ciencia y la tecnología. Indicadores delsistema nacional de ciencia y tecnología. Perspectivas metodológicas, Año 3, N° 3. Albornoz, Mario; Barrere, Rodolfo; Bageneta, Martín y Matas, Lautaro (2007).Indicadores bibliométricos como herramienta para la evaluación institucional. CAICYT-CONICET. Disponible en: www.asociacionag.org.ar Arencibia, Jorge y de Moya Anegón, Félix (2008). La evaluación de la investigacióncientífica: una aproximación teórica desde la Cienciometría. Acimed, 2008, 17(4).Disponible en: www.scielo.sld.cu Barre, Rémi (1997). La producción de indicadores para la política de investigación einnovación: organización y contexto institucional. En El Universo de la Medición. Laperspectiva de la ciencia y la tecnología, Albornoz, M. y Jaramillo, H. (editores), RICYT- COLCIENCIAS - Tercer Mundo, Bogotá. Borrego, Ángel y Urbano, Cristóbal (2006). La evaluación de revistas científicas enciencias sociales y humanidades. Información, Cultura y Sociedad, N° 14, pp. 11-27. Bunge, Mario (2001). El efecto San Mateo (publicación realizada en junio de 1991).Polis, Revista de la Universidad Bolivariana, año/vol. 1, N°2. Disponible en:www.redalyc.com Cortés Vargas, Daniel (2007). Medir la producción científica de los investigadoresuniversitarios: La bibliometría y sus límites. Revista de la Educación Superior, Vol.XXXVI (2), N° 142, pp. 43-65. Gibbons, Michael; Limoges, Camille; Nowotny, Helga; Schwartzman, Simon; Scott,Peter y Trow, Martin (1997). La nueva producción del conocimiento. EdicionesPomares-Corredor. 12
  13. 13. Gómez Caridad, Isabel y Bordon Gangas, María (1997). Limitaciones en el uso de losindicadores bibliométricos para la evaluación científica. Política Científica, N° 46, pp.21-27. González Guitián, María Virginia y Molina Piñeiro, Maricela (2008). La evaluación dela ciencia y la tecnología: revisión de sus indicadores. Acimed, 2008, 18 (6). Disponibleen: www.bvs.sld.cu OCDE (2003). Manual de Frascati 2002. Propuesta de norma práctica paraencuestas de investigación y desarrollo experimental. Disponible en: www.oecd.org OCDE (2006). Ciencia, tecnología e industria: perspectiva de la OCDE 2006.Síntesis. Disponible en: www.oecd.org Okubo, Yoshiko (1997). Bibliometric indicators and analysis of research systems:Methods and examples. OECD. Science, Technology and Industry Working Papers.Disponible en: www.oecd.org Prat, Anna María (2010). Módulo de capacitación para la recolección y el análisis deindicadores de producto de las actividades de ciencia y tecnología. REDES - BancoInteramericano de Desarrollo, Working Paper 7. Disponible en: www.politicascti.net Spinak, Ernesto (2001). Indicadores cienciométricos. Acimed, 2001, 9 (Suppl.): 42-9.Disponible en: www.bvs.sld.cu 13

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