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Lección 11 | Infantes | De agua amarga a dulce | Escuela Sabática Menores

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Lección 11 | Infantes | De agua amarga a dulce | Escuela Sabática Menores

  1. 1. 1LQ © 6 O(a)fD fif i Queridos padres: Recuerden que los maestros de Escuela Sabática ensenarán esta L lección en la fecha señalada. Los alumnos deberán estudiarla y hacer las actividades prácticas después, durante toda la semana, a partir de la fecha indicada. Sábado 12 Septiembre De agua amarga^ ■ j ■ ___ Patriarcas y profetas, pp. 296- a auice ¿Has estado sediento alguna vez? ¿Muy, pero muy sediento? Los hijos de Israel pensa­ ron que se morirían de sed. r ~ l os israelitas se regocijaban mientras ; | la gran columna de nube los conducía J fuera de Egipto y los alejaba de su vida de esclavitud. Ellos la seguían, mientras milagro­ samente los guiaba por en medio del Mar Rojo hacia el desierto. Pero, luego de tres días de viajar a pie por el desierto, el agua que habían llevado consigo desde Egipto se había acabado. Los niños tenían sed. Los adultos estaban se­ dientos. Los animales, también. Todos, en el campamento de Israel, estaban muy, pero muy sedientos. La nube los guió hacia un sitio llamado Mara. Moisés había sido pastor de ovejas en el desierto durante cuarenta años, y conocía bien el lugar. Moisés sabía que había agua en Mara, pero también sabía que el gusto era tan malo que la gente no podría be­ bería; de hecho, la palabra Mara significa “amargo”. Algo amargo sabe muy mal y hace daño. Pero la gente no lo sabía y, tan pronto como vieron el agua, se entusiasmaron. “Los guiará a fuentes de aguas de vida” (Apocalipsis 7:17). M E N S A J E Agradecemos a Dios por darnos el agua. 49
  2. 2. -¡Agua, agua! ¡Hay agua más allá! -gritaron. Algunas personas corrieron directamente en dirección al agua, pero, cuando la proba­ ron, su felicidad se transformó en profunda decepción. Ahora, el pueblo se sentía aún más sediento que antes de haber visto el agua amarga. Comenzaron a quejarse y a reclamarle a Moisés. Moisés sabía que Dios no había abandonado a su pueblo; estaba seguro de que Dios se encargaría de sus necesidades. Por eso, Moisés oró a Dios y le pidió ayuda, y Dios reco­ mendó a Moisés lo que debía hacer: le indicó que buscara un pedazo de madera y que lo tirara en el agua. Moisés hizo tal como Dios le ordenó, y el agua se volvió dulce. Una vez más, el pueblo corrió hacia el agua. Esta vez no se decepcionaron: bebieron todo lo que quisieron de esa agua fresca y dulce. Los niños, los adultos y los animales be­ bieron toda el agua que quisieron. Dios había obrado un milagro para atender sus necesi­ dades, incluyendo su gran necesidad de agua en medio del desierto. Agradecieron a Dios y lo alabaron por cuidar tanto de ellos. Dios tiene cuidado de nuestras necesidades, así como lo hizo con los israelitas. Él se asegura de que tengamos agua, comida y un lugar seguro para dormir. Nos da una familia, amigos y aire para respirar. Nosotros no siempre conseguimos lo que queremos, pero Dios se asegura de que tengamos lo que necesitamos. Agradezcamos a Dios por atender nues­ tras necesidades. r y 50
  3. 3. I Lean la historia de la lección cada día de esta semana y repasen el versículo para memorizar. Los guiará.................................(Cruzar los dedos. La mano dere­ cha tira a la izquierda hacia la derecha). a fuentes de aguas de vida___ (Simular beber de un vaso) Apocalipsis 7:17...................... (Palmas juntas, luego abiertas) usan el agua en casa. Permite que tu hijo juegue con agua (en una bañera, en la pileta de la cocina, afuera, con la manguera, etc.). Cuéntale acerca de alguna vez en que Dios suplió una necesidad tuya; luego, agradézcanle por hacerlo. D O M I N G O Anima a tu hijo a compartir con alguien su bolsa de Cuando ofrezcas a tu hijo un vaso de agua, pídele que repita el versículo para memorizar. Pregúntale: ¿Cuánta agua necesita tu cuerpo por día? Indícale que llene un vaso con agua. Pregúntale: ¿Esta cantidad? Ahora, que llene seis vasos de agua y que los cuente. Explícale que alguien de su edad necesita unos seis vasos de agua cada día. sal o el dibujo del Cuerpo de Agua que hicieron en la Escuela Sabática, y que le explique la necesidad de agua de los israelitas (o dibujen un bosquejo de un cuerpo y pídele que coloree el 60% con un crayón azul, para representar el agua). Cuéntale que su cuerpo está consti­ tuido por un poco más de la mitad de agua. Lean Éxodo 15:22 al 25. Pregunta a tu hijito: ¿Por qué se quejaba y protestaba el pueblo? ¿Qué hicieron cuando Dios les dio agua dulce? Agradezcamos a Dios ahora mismo por el agua buena y saludable que nos da. Pide a tu hijo que riegue una planta. Pregúntale: ¿Qué pasaría si no regáramos nunca la planta? Lee 1 Pedro 5:7 a tu hijo. Dile: Adoramos a Dios cuando le agradece­ mos por damos todo lo que necesitamos. Ofrece algo salado para comer a tu hijo. Cuando tenga sed, dale un vaso con un poco de polvo para preparar jugo, pero sin agua. Cuando te reclame, pídele que lo llene de agua, que lo revuelva con una cuchara y que lo beba. Pregúntale: ¿Por qué el polvo no te sació la sed? Agradezcan a Jesús por la buena agua. Enumeren y mencionen las diversas formas en que Dramaticen la historia bíblica con tu familia (prepara un poco de agua “amarga”, agregándole sal). Durante el culto familiar, que cada persona diga cuál es su bebida favorita; luego, agradezcan a Dios por darles buenas cosas para beber. Canten “Dios es tan bueno”. i M ¡8¡ «i ■ k~ ^ -..-

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