El documento resume dos tipos de obras públicas romanas: anfiteatros y termas. Los anfiteatros tenían forma ovalada y se usaban para espectáculos como luchas de gladiadores o batallas simuladas. Las termas romanas eran grandes edificios públicos para baños que se hicieron populares bajo el emperador Agripa en el 25 a.C. y que luego cada emperador trató de hacer más grandes y lujosas para ganar popularidad.