La navidad es una oportunidad para compartir esperanza al igual que Dios compartió a su Hijo Jesús por amor a la humanidad. Podemos compartir a Jesús a través de predicar el evangelio, suplir las necesidades de los demás, e invitar a la gente a seguir a Jesús. La navidad no debe ser una celebración egoísta sino una oportunidad de servir y llevar un mensaje de esperanza a quienes la necesitan.