El documento discute la importancia de los grupos pequeños en la iglesia como una respuesta divina a los ataques de Satanás a las instituciones familiares y del sábado. Resalta que cada creyente posee dones espirituales para cumplir con su ministerio en la iglesia, enfatizando que el descubrimiento y uso de estos dones es esencial para la edificación del cuerpo de Cristo. Además, se presentan una serie de enseñanzas y temas trimestrales que guían a los miembros en su crecimiento espiritual y en la práctica de estos dones.