La industria publicitaria convence a la gente de comprar cosas que no necesitan al asociar los productos con una identidad atractiva. Venden la idea de que al comprar esos productos, las personas se vuelven como las celebridades o personas felices que promueven esos productos. En realidad, las personas están comprando una "mejora de identidad" más que el producto mismo. Las marcas crean identidades colectivas a las que la gente se une al comprar sus productos caros. Paradójicamente, la sociedad de consumo continúa porque buscar la