SlideShare una empresa de Scribd logo
1 de 11
Descargar para leer sin conexión
Luis Gerardo Velásquez García 1
(Producto de aprendizaje 1)
EJERCICIO DE LECTURA Y CRÍTICALITERARIA
a) Lee cuidadosamente los textos siguientes.
b) En un cuadro de aspectos comunes,señala las diferencias y semejanzas entre la leyenda y el mito,
incluyendo aspectos como los personajes, el lenguaje, la extensión, los elementos reales y
fantásticos, la intención comunicativa y la estructura de la historia.
c) Redacta una crítica personal sobre los motivos que pudieron dar origen a ambos textos, dando
respuesta a las siguientes preguntas guía:
 ¿A qué cultura pertenecen los fragmentos citados?, ¿reflejan la mentalidad de una época?
 ¿A qué aspecto de la realidad se refieren los textos (la naturaleza,la religión,la sociedad,el
individuo)?
 ¿Crees que la narración tenga un sustento de verdad?
 En el caso de la leyenda,¿qué tipo de comportamiento tienen los personajes y qué crees que
el narrador quiera decirnos al exponer sus acciones?
 En el caso del mito, ¿cuál es el aspecto de la realidad al que pretende dar una explicación?,
¿crees que dicha explicación sea satisfactoria?
 ¿Es posible que los relatos satisfagan alguna necesidad intelectual o emocional en las
sociedades que los generaron?
 ¿Cuál es la utilidad que puede tener para nosotros conocer estos textos?
 ¿Cuál es tu opinión sobre el contenido de ambos relatos?
EL SEÑOR DEL VENENO
(Augusto Sesto)
… Llegamos aquí a la más interesante y pavorosa leyenda mística de aquellas épocas
y viejas rúas metropolitanas.
Todos recordamos haber visto al pasar por la iglesia de Porta-Coeli, cercade la puerta,
al lado izquierdo, la impresionante escultura de un Cristo negro, rodeado de flores y
milagros.
Era el Señor del Veneno. Gozaba de gran devoción, por esta su leyenda secular:
Un señor obispo que vivía retirado en el convento de Porta-Coeli, tenía un formidable
enemigo. Sabedor éste de que el obispo gustaba de besar los pies al crucifijo en sus
actos de devoción, puso subrepticiamente un activo veneno en los pies del Cristo. Pero
al llegar el prelado a besar las plantas del crucifijo, el Cristoempezó a contraer las piernas
y poco a poco se fue volviendo negro, como si hubiera absorbido la droga letal.
Esta imagen fue retirada de aquel sitio hace pocos años, y puede verse hoy en la
Catedral, a donde fue colocado por el encargado del museo religioso, después de haber
rodado mucho tiempo con el peligro de perderse.
[…] las calles de México, enlazadas unas con otras, dan un balance de leyendas a
cual más interesantes, que la crónica debe recoger con amoroso respeto, como
ilustraciones de la vida de los siglos y de la cristiandad mexicana.1
  
HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS DE NUEVA ESPAÑA
(Fray Bernardino de Sahagún, fragmento)
Libro tercero: del principio que tuvieron los dioses.
Capítulo I: 1.—Del nacimiento de Huitzilopochtli.
1 SESTO, Augusto, Historia y leyendas de las calles de México. Con los datos aportados porlos historiadores de todos los tiempos y algunas
informaciones inéditas e interersantes. México, El Libro Español, s/a, t. I, pp. 17-18.
Luis Gerardo Velásquez García 2
1.— Según lo que dijeron y supieron los naturales viejos, del nacimiento y principio del
diablo que se decía huitizilopochtli, al cual daban mucha honra y acatamiento los
mexicanos, es:
2.— que hay una sierra que se llama Coatépec junto al pueblo de Tulla, y allí vivía una
mujer que se llamaba Coatlicue, que fue madre de unos indios que se decían
Centzonhuitznahua, los cuales tenían una hermana que se llamaba Coyolxauhqui; y la
dicha Coatlicue hacía penitencia barriendo cada día en la sierra de Coatépec, y un día
acontecióle que andando barriendo descendióle una pelotilla de pluma, como ovillo de
hilado, y tomóla y púsola en el seno junto a la barriga, debajo de las naguas y después
de haber barrido (la) quiso tomar y no la halló de que dicen se empreñó; y como vieron
los dichos indios Centzonhuitznahua a la madre que ya era preñada se enojaron
bravamente diciendo: ¿Quién la empreñó que nos infamó y avergonzó?
3.— Y la hermana que se llamaba Coyolxauhqui decíales: hermanos, matemos a
nuestra madre porque nos infamó, habiéndose a hurto empreñado.
4.— Y después de haber sabido la dicha Coatlicue (el negocio) pesóle mucho y
atemorizase, y su criatura hablábala y consolábala, diciendo: no tengas miedo, porque
yo sé lo que tengo de hacer.
5.— Y después de haber oído estas palabras la dicha Coatlicue aquietósele su
corazón, y quitósele la pesadumbre que tenía; y como los dichos indios
Centzonhuitznahua habían hecho y acabado el consejo de matar a la madre, por aquella
infamia y deshonra que les había hecho, estaban enojados mucho, juntamente con la
hermana que se decía Coyolxauhqui, la cual les importunaba que matasen a su madre
Coatlicue; y los dicho indios Centzonhuitznahua habían tomado las armas y se armaban
para pelear, torciendo y atando sus cabellos, así como hombres valientes.
6.— Y uno de ellos que se llamaba Quauitlícac, el cual era como traidor, lo que decían
los indios Centzonhuitznahua luego se lo iba a decir a Huitzilopochtli, que aún estaba en
el vientre de su madre, dándole noticia de ello; y le respondía diciendo el Huitzilopochtli:
¡Oh, mi tío!, mira lo que hacen y escucha muy bien lo que dicen, porque yo sé lo que
tengo de hacer.
7.— Y después de haber acabado el consejo de matar a la dicha Coatlicue, los dichos
indios Centzonhuitznahua fueron a donde estaba su madre Coatlicue, y delante iba la
hermana suya Coyolxauhqui y ellos iban armados con todas las armas y papeles y
cascabeles, y dardos en su orden; y el dicho Quauitlícac subió a la sierra a decir a
Huitzilopochtli, cómo ya venían los dichos indios Centzonhuitznahua contra él, a matarle;
y díjole el Huizilopochtli respondiéndole: mirad bien a dónde llegan. Y díjole el dicho
Quauitlícac que ya llegaban a un lugar que se dice Tzompantitlan; y más preguntó el
dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac, diciéndole: ¿a dónde llegan los indios
Centzonhuitznahua?, y le dijo el Quauitlícac que ya llegaban a otro lugar que se dice
Coaxalpa; y más otra vez preguntó el dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac diciéndole,
dónde llegaban y respondió diciéndole que ya llegaban a otro lugar que se dice Apétlac;
y más le preguntó el dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac diciéndole a dónde
llegaban, y le respondió diciéndole que ya llegaban al medio de la sierra; y más dijo el
Huitzilopochtli preguntando al dicho Quauitlícac ¿a dónde llegan?, y le dijo que ya
llegaban y estaban ya muy cerca, y delante de ellos venía la dicha Coyolxauhqui.
8.— Y en llegando los dicho indios Centzonhuitznahua nació luego el dicho
Huitzilopochtli, trayendo consigo una rodela que se dice teueuelli, con un dardo y vara de
color azul, y su rostro como pintado y en la cabeza traía un pelmazo de pluma pegado, y
la pierna siniestra delgada y emplumada y los dos muslos pintados de color azul, y
también los brazos.
9.— Y el dicho Huitzilopochtli dijo a uno que se llamaba Tochancalqui que encendiese
una culebra hecha de teas que se llamaba xiuhcóatl, y así la encendió y con ella fue
Luis Gerardo Velásquez García 3
herida la dicha Coyolxauhqui, de que murió hecha pedazos, y la cabezaquedó en aquella
sierra que se dice Coatépec y el cuerpo cayóse abajo hecho pedazos;
10.— y el dicho Huitzilopochtli levantóse y armóse y salió contra los dichos
Centzonhuitznahua, persiguiéndoles y echándoles fuera de aquella sierra que se dice
Coatépec, hasta abajo, peleando contra ellos y cercando cuatro veces la dicha sierra; y
los dichos indios Centzonhuitznahua, no se pudieron defender, ni valer contra el dicho
Huitzilopochtli, ni le hacer cosaalguna, y así fueron vencidos y muchos de ellos murieron;
y los dichos indios Centzonhuitznahua rogaban y suplicaban al dicho Huitzilopochtli,
diciéndole que no los persiguiese y que se retrayese de la pelea, y el dicho Huitzilopochtli
no quiso ni les consintió, hasta que casitodos los mató, y muy pocos escaparony salieron
huyendo de sus manos, y fueron a un lugar que se dice Huitztlampa, y les quitó y tomó
muchos despojos y las armas que traían que se llamaban anecúhiotl.
11.— Y el dicho Huitzilopochtli también se llamaba Tetzáuitl, por razón que decían que
la dicha Coatlicue se empreñó de una pelotilla de pluma, y no sesabía quién fue su padre,
y los dichos mexicanos lo han tenido en mucho acatamiento y le han servido en muchas
cosas, y lo han tenido por dios de la guerra, porque decían que el dicho Huitzilopochtli
les daba gran favor en la pelea; y el orden y costumbre que tenían los mexicanos era
servir y honrar al dicho Huitzilopochtli tomaron el que se solía usar en aquella dicha sierra
que se nombra Coatépec.2
PRODUCTO
CUADRO DE ASPECTOS
Aspectos Leyenda Mito
Personajes Seres humanos que se van trasformando
al adquirircaracteres extraordinarios
convirtiéndolos en héroe o antihéroes.
Seres divinos,héroes y hombres con
poderes sobre naturales.
Personajes arquetípicos:Legendarios y
mitológicos.
Lenguaje Lenguaje artístico y lenguajepopular. Lenguaje alegórico.El lenguajehaceuso
de figuras retoricaspara tener más
estética y ser didáctico.
Extensión Corta. Largo.
Elementos
Reales
Dependen del autor. Los sucesos a los cuales les dan
explicación.
Elementos
Fantásticos
La exageración,algunos personajes,los
sucesos.
Hechos absurdos,metáforas,figuras
retoricas.
Intensión
comunicativa
Dar fundamento y explicación a un
suceso,usos y costumbres.
Explicaciones sobrenaturalesdehechos
o fenómenos naturales,usos y
costumbres.
Estructura de la
historia
Por ser un género de tradición oral el
orden en que se relatan las secuencias
dependen del narrador,quien la mayor
parte de las veces comienza por el
hecho que más lo impacta y que es el
que quiere comunicar.Cuando alguien
registra la leyenda por escrito,su relato
se ajusta a la estructura en la que
representa una situación inicial,
posteriormente la ruptura del equilibrio
(con el planteamiento y desarrollo del
Situación inicial (dondese presentan los
personajes de carácter divino),ruptura
del equilibrio (enfrentamiento de los
personajes,movidos por sus fuerzas,
valores y contravalores humanos) y
resolución del conflicto.
2 SAHAGÚN, Bernardinode(fray), Historiageneralde las cosas de NuevaEspaña. Con numeración,anotaciones y apéndices deÁngel María
Garibay K.; México, Porrúa, 1999 (“Sepan cuantos…”, 300), pp. 191-192.
Luis Gerardo Velásquez García 4
conflicto) y finalmente la resolución del
conflicto.
CRITICA PERSONAL.
La leyenda El Señor del Veneno perteneciente a la época Colonial,habla sobreun suceso religioso;el mito
Del Nacimiento de Huitzilopochtli (Siglo XVI) narra cosas sobreel origen del Dios principal dela cultura
Mexica;es esa época esta cultura poseían una cosmovisión diferente, se caracterizaban por ser aguerridas y
por lo consecuente necesitaban una deidad para eso, una basede motivación para seguir con sus
costumbres. Esta leyenda muestra característicasy lo real en cuanto a su religión,enfocándosemás a un
santo,un ídolo, un milagro;el mito citado contiene aspectos de la realidad queasombran aún más que lo
que es fantástico,comenta la religión por la historia deun Dios importanteen una cultura,también comenta
la naturaleza,al relacionar lospersonajescon “La tierra”, “La luna”y “el Sol”. Estas narraciones para mi son
algo asombroso,increíblela forma en que relacionaban todos los elementos, aunque son en parte muy
fantásticas.En la leyenda citada los personajes viven una experiencia única y el narrador da a explicarlo
como un milagro,un acto de amor por el Cristo hacia su seguidor.Cada relato lo conservan como algo
importante por su contenido, la historia,la situación en la quese dio, hizo que los oidores de estas historias
pusieran su fe en sus dioses,si eran tiempos de guerra, su dios era un dios de guerra y fuerte, ellos se
sintieron más bendecidos.El que yo conozca estos textos me ayuda a saber sobre las culturasdemi país,las
diferentes imágenes o Dioses que el hombre tiene, a mejorar mi entendimiento al buscar el significado que
cada uno tiene. Mi opinión sobrela leyenda citada es que, es muy interesante el desarrollo quese le da ala
historia,el Mito citado me parecio muy interesante, me encanto como los personajes tienen características
particulares,como enseña algunos puntos importantes y la influencia cultural queleda.
(Producto de aprendizaje 2)
EJERCICIO LECTURA, ANÁLISIS Y REDACCIÓN
a) Lee con atención la siguiente leyenda.
b) Con ayuda de un cuadro clasificador,determinalos tipos de personajes que intervienenen la historia
y señala los valores y antivalores que guían sus acciones; especifica la época y el lugar en los que
se desarrolla la historia y enumera sus elementos reales y fantásticos.
c) Marca con colores diversos las partes que componen la estructura de la historia (planteamiento,
ruptura del equilibrio, desarrollo, clímax, desenlace).
d) Redacta una paráfrasis simplificada de la leyenda, desde la perspectiva de un narrador
intradiegético relator.
LA CALLE DE LA QUEMADA
(Hoy 8ª de Jesús María)
En las biografías de los santos y santas cristianas se cita el caso de Santa Lucía que
se arrancó los ojos para evitar la impureza de que estaba amenazada por un pretendiente
enamorado locamente de ella, y algo parecido, pero aún más terrible sucedió en la capital
de la Nueva España por el año de 1550 en que llegó a estas tierras un rico español, don
Gonzalo de Espinosa Guevara, acompañado de su hija Beatriz, de extraordinaria
hermosura.
Había nacido tan bella dama, que contaba unos veinte años por aquel entonces, en la
Villa de Illescas, en donde era considerada como la Providencia de los necesitados, a los
que socorría constantemente, cosa que continuó practicando en México. Se cuenta que
al hacer un viaje a Texcoco y hallarse en su camino a un gran número de infelices que la
salían al paso demandando socorro, ella les dio todas las joyas que llevaba puestas para
que las vendieran y con el producto remediaran sus necesidades.
Luis Gerardo Velásquez García 5
Muchos fueron los caballeros de alta posición que figuraron en la corte de admiradores
que solicitaron la mano de doña Beatriz, pero ella prefirió a un noble joven italiano, don
Martín de Scúpoli, Marqués de Piamonte y Franteschelo, al que conoció en una reunión
dada en el palacio por el Virrey don Luis de Velasco, Caballero de la Casa del
Condestable de Castilla, y no hay para qué decir los diversos lances que tuvo con otros
rivales, pues adoraba ciegamente a su amada y por nadie ni por nada en el mundo
hubiera permitido que se casara con otro hombre que no fuera él.
La virtuosa doña Beatriz amaba a aquel caballero de una manera intensa, lo quería
con una pureza fuera de lo vulgar, soñando en todos estos ideales de perfección, poco
humanos y corporales, y como don Martín sentía el amor de manera distinta, fascinado
por tanta hermosura, atormentaba a doña Beatriz la situación difícil en que se encontraba.
Era necesario que su amado dejara de quererla, era preciso que aquellos encantos
físicos dejaran de esclavizar al enamorado italiano, y para ello tomó heroica resolución:
despachó de la casa a toda su servidumbre, un día en que sus padres estaban fuera de
México, encerróse en una pieza en la cual había un brasero con mucha lumbre, que era
lo que necesitaba para realizar su atrevida hazaña.
Púsose de hinojos ante la imagen de Santa Lucía para que la diese valor y no
claudicara en aquellos momentos su flaca naturaleza. El doloroso sacrificio de quemarse
el rostro se consumó no sin que sus lamentos y gritos ante dolores agudísimos, hicieran
que llegara fray Marcos de Jesús, mercedarioque la oyó en los momentos en que entraba
en la casa, encontrándola recostada en un amplio sillón, vestida de blanco, cubierta la
cara con una obscura toca, y de los antiguos ojos de la doncella, que habían sido
verdaderamente seductores, sólo quedaba una expresión vaga, apareciendo como
dormidos.
El amado de aquella cristiana mujer lo supo todo por el fraile mencionado.
Despavorido, como loco, corrió a cerciorarse del acontecimiento, encontrándose con el
cuadro que acabamos de describir. Sintió tocada su alma de idealismos celestes, abrazó
a su novia, se sobrepuso a las miserias de la carne, y enamorado más que nunca de
Beatriz, y admirando el sacrificio que había hecho, la hizo su esposa en nupcias
verdaderamente divinas, consiguiendo en el mundo una felicidad que pocos obtienen,
felicidad que es como una preparación para la eterna, para la infinita, en regiones
inmortales.
Y el vulgo que conoció de este suceso, que por verídico se tiene, llamó a la calle Calle
de la Quemada.3
(Producto de aprendizaje 3)
EJERCICIO DE LECTURA, ANÁLISIS Y COMENTARIO
a) Lee con atención el siguiente fragmento de la Teogonía, de Hesíodo.
b) Diseña un mapa mental que considere los siguientes elementos:el tema central de la historia y sus
partes estructurales (planteamiento,ruptura del equilibrio,desarrollo,clímax y desenlace); el tipo de
personajes que aparecen en ella y sus características particulares (clasificación,carácter, valores,
etc.); los elementos que se pueden hallar en la naturaleza y que pudieran haber servido para
construir a los seres que allí se describen.
3 SESTO, Op. cit., pp. 107-110.
Luis Gerardo Velásquez García 6
TEOGONÍA
(fragmento, Hesíodo)
[…]
Y Calirroe dio a luz un ser monstruoso, invencible, en ningún modo semejante a los
hombres mortales y a los Dioses inmortales. En un antro hueco, parió a la divina Equidna
la de corazón firme, mitad ninfa de ojos negros y de hermosas mejillas, mitad serpiente
monstruosa, horrible, inmensa, de colores varios, alimentada de carnes crudas en los
antros de la tierra divina. Y su morada está en el fondo de una caverna, bajo una roca
hueca, lejos de los Dioses inmortales y de los hombres mortales; porque los Dioses le
dieron esas moradas ilustres. Y estaba encerrada en Arimo, debajo de la tierra, la
abrumadora Equidna, la Ninfa inmortal, preservada de la vejez y de todo ataque. Y dicen
que Tifón se unió de amor con ella, ese Viento impetuoso y violento, con esa hermosa
Ninfa de ojos negros.
Y quedó ella encinta, y parió al monstruoso e inefable Cerbero, perro de Hades y
comedor de carne cruda, el de la voz de bronce, el de las cincuenta cabezas, impúdico y
vigoroso. Y después, parió a la diosa Hidra de Lerna, que fue criada por la divina Hera,
la de los brazos blancos, para que la sirviese de auxiliar en su odio insaciable contra
Hércules. Pero la mató con el bronce mortal el hijo de Zeus, el anfitriónida, ayudado por
el bravo Yolao y siguiendo los consejos de la devastadora Atenea.
Y después, Equidna parió a Quimera la de aliento terrible, horrenda, enorme, cruel y
robusta. Tenía tres cabezas: la primera de león feroz, la otra de cabra y la tercera de
dragón vigoroso. León por enfrente, dragón por detrás, cabra por en medio, soplaba de
un modo horrible, lanzando el ímpetu de una llama ardiente. La mataron Pegaso y el
bravo Belerofonte.
Y después, Equidna parió a la Esfinge, ese azote de los hijos de Cadmo, tras de unirse
a Orto; y luego, al León nemeo que crió Hera, la esposa venerable de Zeus, y que situó
en la fértil Nemea, para ruina de los hombres. Y la fiera allá asolaba las tribus de los
hombres, reinando en el Treto, en Nemea y en el Apesas. Pero la domeñó el poder de
Hércules.4
[…]
(Producto de aprendizaje 4)
EJERCICIO DE INVESTIGACIÓN, REFLEXIÓN Y COMENTARIO
a)Investiga cuáles son los mitos que constituyen la cosmovisión de los habitantes de tu estado (creencias
religiosas,supersticiones,etc.),elige algunos de ellos y explica en cada caso cuál crees que pudo haber
sido su origen (interpretación personal);
b)Reflexiona sobre su contenido,su estructura y su mensaje,y escribe un comentario sobre su importancia
en la integración de la identidad local o nacional;
c) En el siguiente espacio, dibuja un mapa conceptual en el que incluyas los tipos de mitos que hayas
recopilado en tu investigación.
MAPA
CONCEPTUAL
4 HESIODO, Op. cit., pp. 21-22.
Luis Gerardo Velásquez García 7
(Producto de aprendizaje 5)
EJERCICIO DE LECTURA, INVESTIGACIÓN Y REDACCIÓN
a) Lee con atención el cuento “Oro, caballo y hombre”, del autor mexicano Rafael F. Muñoz.
b) En un cuadro clasificador, enumera las características generales del relato (temática, personajes,
estilo literario, niveles de contenido), e identifica aquellos elementos en los cuales crees que se
refleje la realidad objetiva del autor.
c) Redacta un comentario personal sobre el contenido y el mensaje del texto.
ORO, CABALLO Y HOMBRE
(Rafael F. Muñoz)
Como en Casas Grandes terminaba la línea férrea, los villistas que se dirigían rumbo a
Sonora bajaron de los trenes, echando fuera de las jaulas la flaca caballada y después
de ensillar emprendieron la caminata hacia el Cañón del Púlpito.
La llanura estaba oculta bajo la espesa costra de nieve endurecida que crujía a la
presión de las herradas pezuñas de los animales; a veces, éstos resbalaban y caían
sobre el húmedo colchón, blanco e interminable; los jinetes se levantaban sacudiéndose
y si la bestia había quedado tirada en el fango helado, con las manos le cerraban la nariz
y el hocico para que en un supremo esfuerzo por liberarse y respirar, el animal volviera a
ponerse sobre sus cuatro patas.
¡Qué poco amiga del hombre es la tierra nevada, agradable solamente en las pinturas
alegóricas de Nochebuena! No se ve el terreno que se pisa; los pedruscos del camino
apenas hacen una levísima ondulación en la cáscara de confeti cristalizado a bajo cero.
Los peatones dan traspiés y tocan el suelo con rodillas y manos; las armas se hunden en
la nieve, se moja el costal con pinole que tenía que servir de alimento por toda la semana,
entran esquirlas de hielo por todas las aberturas de la ropa. ¡Y hay que soltar algunas
maldiciones para calentarse!
Luego, no se encuentra leña seca para hacer una lumbrada, ni piedra limpia para
sentarse a descansar un rato; aun bajo los pinos, cedros y encinos de copas anchísimas,
hay nieve, no queda sitio para tender una manta y calentarse. Aun cuando la tormenta
haya cesado, el viento hace caer los copos detenidos en las ramas y bajo los árboles
siempre está nevando. El deshielo es cruel, aun más que la tempestad: hace más frío y
casi siempre más viento que levante la punta de las bufandas, el vuelo de los capotes, la
vuelta de las pelerinas y se cuela a través de las ropas hasta el pellejo.
—¡No hay que rajarse, muchachos! ¡Síganle, que ya verán cómo pa’delante está
pior…!
Y los deshilachados restos de la fastuosa División del Norte, los poquísimos que no
se habían “rajado” después de los combates de Celaya, echaban “pa’delante, a buscar
Luis Gerardo Velásquez García 8
lo pior”, con movimiento de hombros que decía “¿Qué más da?” y una contracción de
labios que era desdén para la vida y reto a la muerte.
Frente a Casas Grandes, a poco trotar, hay una laguna extensa, pero poco profunda,
casi una charca donde el viento no hace oleajes, rizando apenas la superficie pantanosa,
que semeja un cristal ahumado, porque bajo un metro de agua el barro negro y arrugado
da idea de la piel de una gran bestia que estuviera dormitando dentro de la laguna. En
algunas partes, el bajo cero había puesto a la ciénaga un cascarón de hielo.
El grueso de la columna se desvió prefiriendo hacer un gran rodeo por tierra firme, que
atravesar la sospechosa calma de las aguas oscuras. Pero un grupo de villistas, seis o
siete, bien montados en caballos de alzada, con gruesas mitazas que les cubrían hasta
la mitad del muslo, y ropas de invierno entre las que no faltaban los característicos
sweaters rojos, se decidieron a marchar en línea recta a través de la charca.
A la cabeza del grupo iba un hombre alto, con el sombrero tejano arriscado en punta
sobre la frente, tal como lo usan los ferrocarrileros, “los del riel”. Rostro oscuro
completamente afeitado, cabellos que eran casi cerdas, lacios, rígidos, negros: boca de
perro de presa, manos poderosas, torso erguido y piernas de músculos boludos que
apretaban los flancos del caballo como si fueran garra de águila. Aquel hombre se
llamaba Rodolfo Fierro; había sido ferrocarrilero y después fue bandido, dedo meñique
del Jefe de la División del Norte, asesino brutal e implacable, de pistola certera y dedo
índice que no se cansó nunca de tirar del gatillo.
—Los caballos andan mejor en el agua que en la nieve —dijo y metió espuelas. El
animal dio un gran salto, penetró en la laguna levantando un abanico de agua en cada
pata, siguió adelante braceando a un metro de alto y chapoteando con regocijado
estrépito.
—Éste es el camino para los hombres que sean hombres, y que tengan caballos que
sean caballos… ¡Adelante!
Los otros le siguieron, haciendo ruidos de cascada.
Fierro iba cargado de oro. Monedas americanas de veinte dólares, conocidas por “ojos
de buey”, inflaban un cinturón de los llamados “de víbora” que el bandolero llevaba
apretado poco más debajo que la canana de la pistola; oro en los bolsillos abultados del
pantalón, oro en el pliegue que hacía la camisolaal voltearse sobre el cinturón ajustado…
oro en las cantinas de la silla de montar, hinchadas hasta el máximo… oro en bolsas de
lona colgadas de la cabeza de la montura… Una coraza de oro, un blindaje de oro…
¡Kilos de oro!
Cuando caminaba en tierra firme, el caballo parecía no sentir sobre su lomo al hombre
enorme, parecía no llevar encima aquel tremendo cargamento: braceaba como un trotón
inglés de paseo, levantando las pezuñas delanteras a la altura del pecho.
Pero a cien metros, a ciento cincuenta, a doscientos metros de la orilla de la laguna,
el caballo fuese fatigando de no encontrar tierra firme bajo sus herraduras, de meter los
cascos en un lodazal negro, espeso, congelado. Y aun cuando el nivel del agua no le
llegaba al vientre, ya no sacaba las pezuñas al aire; seguía caminando firme, pero lento,
recto pero fatigado, resoplando como una locomotora. De sus narices abiertas, dos
grandes agujeros negros, salían chorros de un vaho espeso. Las orejas enhiestas
parecían percibir una misteriosa señal de peligro que partiera de las aguas, agitadas en
círculos concéntricos que iban borrándose en la distancia.
—Mi general, está el terreno muy pesado para los caballos —aventuró a decir uno de
los acompañantes— mejor es que nos devuélvanos y dénos la vuelta por la orillita…
—¡Qué devuélvanos ni qué el demonio…! ¡Me canso de pasar por este tal por cual
charco! El que tenga miedo, que se raje y dé media vuelta… no se vayan a dar un baño…
Luis Gerardo Velásquez García 9
Y dio otro apretón de pies en el vientre del caballo. Las puntas de las espuelas hirieron
la piel, abriendo dos hilillos de sangre, y el animal se levantó sobre las patas traseras,
quedando casi vertical. Fierro se apoyó en la teja de la silla, pegó la cabeza al cuello de
animal, y con el puño cerrado diole un golpe entre las dos orejas.
—¡Mula, mal nacida!
El caballo volvió a caer sobre sus cuatro patas y se vio entonces que el agua le llegaba
al vientre. Los pies del hombre, prendidos a los ijares con los hierros implacables,
quedaron dentro del agua enturbiada por el pataleo.
—¡Cuidado, mi general! ¡El caballo se está hundiendo!
—Pos va a salir a puritito pulmón…
—No le menee mucho, porque se le atasca…
—¡Vete a dar consejos a las viejas! ¡Yo sé lo que hago!
Fuese desarrollando una lucha tremenda: el caballo contra el fango y el hombre contra
el caballo. Los demás jinetes no se atrevían a acercarsey habían formado un semicírculo
a cinco o seis metros de distancia. El animal resollaba desesperadamente y en vigorosos
movimientos lograba levantar una manoy sacarladel agua, tirando luego un golpe terrible
hacia abajo; pero no encontraba resistencia en el barro y cada vez el impulso de sus
músculos poderosos que levantaban las manos era menos eficaz. Se fue hundiendo de
la parte trasera y pronto quedó la cola dentro del agua, agitándose violentamente como
si fuera un remo cubierto de cerdas.
El jinete golpeaba al animal con ambos puños, dejando la rienda suelta sobre la silla
gritando los más duros insultos y acicateándolo furiosamente en la barriga. Ya se veían
en el agua revuelta, espesa de lodo, tonos rojizos de la sangre del caballo que manaba
por los ijares.
—Mejor bájese, general… yo le empresto mi penco…
—Préstaselo a tu abuela, que lo necesita más que yo…
Llegó el momento en que el animal no pudo desprender las manos del lodo. Debía
tenerlo ya más arriba de la rodilla, porque el agua le llegaba hasta la mitad del cuerpo.
Quedó un instante inmóvil, dando unos bufidos que parecían respuesta a los insultos que
le seguía diciendo Fierro. Y entonces fue cuando éste pensó en desmontar: volvióse
hacia las cantinas de la montura, ya al nivel del agua, y sacó sendas bolsas de oro; tomó
los dos costales amarrados a la cabeza de la silla y echándoselos en el brazo izquierdo
levantó la pierna derecha sobre el lomo del animal y la sumergió tratando de tocar fondo;
pero el pie se le hundió en el barro que parecía mantequilla, y él quedóse prendido de la
cabeza de la silla, con la pierna izquierda doblada sobre el estribo.
Sintió miedo, un miedo espantoso de quedarse ahí para siempre, con su caballo y con
su oro; volvió los ojos hacia sus hombres con una intensa angustia. Todos estaban muy
lejos para tenderle la mano y se habían quedado inmóviles por temor a correr la misma
suerte que él. Y los demás de la columna, muy lejos, a la orilla de la laguna tersa y oscura
como un espejo ahumado, continuaban su propia marcha, mirando hacia abajo para
evitar los pedruscos y los hoyancos y sin dirigir una ojeada al grupo que se había atrevido
a pasar en línea recta el manto de agua.
—¡Epa! ¡Imbéciles! A ver si hacen algo… ¿O qué, piensan dejarme aquí atascado en
el zoquete? ¿Búiganse, démen un jalón!
Pero aquellos hombres no se movieron. En varios metros alrededor de caballo que se
sumergía y del jinete pálido por la angustia, el cieno estaba removido por los
desesperados esfuerzos que hacía el animal para escapar del peligro y quien se hubiera
atrevido a avanzar en esa zona, cayera también prisionero del fango movedizo y
profundo. Así, los demás jinetes se limitaron a dar consejos.
—No se mueva mucho…
—Párese arriba de la silla…
Luis Gerardo Velásquez García 10
—Tire todo el peso que traiga encima…
—Procure venirse a nado…
Uno sacó la pistola y para avisar a la lejana columna del peligro en que Fierro se
encontraba, disparó al aire los seis cartuchos del cilindro. Inmediatamente se vio que la
tropa en marcha se detuvo y acercóse a la orilla de la laguna. Con sus prismáticos, los
jefes vieron que un caballo estaba sumergiéndose en las aguas y que un hombre
intentaba escapar de un trance de muerte. Varios jinetes trataron de ir al socorro y
avanzaron sus caballos quebrando el hielo de la superficie, mas a poco andar vieron que
también para ellos había peligro y se regresaron.
En el centrode la charca, el caballo seguía pataleando y agitándose en el barro. Pronto
quedó la montura bajo las aguas, y el animal no sacó ya sino el cuello y la cabeza
mantenida en alto.
Fierro estaba de rodillas sobre la silla, pálido, con los ojos desorbitados por el espanto.
En el brazo izquierdo sostenía aún cuatro bolsas repletas de oro.
—Una reata… ¡Échenme una reata! Le doy una bolsa a cada uno que me ayude a
salir…
Algo por compasión y mucho por interés de la oferta, los villistas del grupo echaron
mano a los lazos amarrados en sus monturas y comenzaron a agitarlos en grandes
círculos sobre sus cabezas. El caballo acabó de sumergirse, soplando un bufido que
alborotó las aguas; sus pulmones potentes todavía echaron un chorro de burbujas, que
reventaron en pompas de fango. El hombre había quedado en pie sobre la silla, sin
sombrero, con los costales apretados al pecho, salpicado de lodo de barriga abajo,
pesadas las piernas por la costra que lo cubría hasta la cintura.
—Pronto… pronto… el caballo ya se fue al diablo…
Las reatas partieron simultáneamente con un uniforme silbido, pero fuera por mal
cálculo o porque los lazadores tuvieran pocas ganas de verse envueltos en el peligro,
todas quedaron cortas y Fierro, sin soltar el oro, intentó alcanzarlas alargando el brazo
derecho. Este movimiento lo hizo perder el equilibrio y cayó en el agua. A poco emergió
enteramente cubierto de lodo, agitando los brazos, ya libres del pesado cargamento. Su
figura casi había perdido la apariencia humana. Quiso decir algo, y medio ahogado por
el cieno que le había penetrado en la boca, sólo lanzó un alarido gutural como de un
orangután en la selva. Instantes después comenzó a hundirse despacio; bajó los brazos
y quedó con la cabeza de fuera, nada más, gritando.
Los villistas recogieron rápidamente sus reatas y volvieron a tirarlas, pero nuevamente
quedaron cortas. Pronto la cabeza quedó a ras de agua y luego se hundió. Surgieron los
brazos levantando la “víbora” hinchada de oro, en una última oferta por la salvación.
Luego todo desapareció bajo las aguas, que volvieron a quedar comoun vidrio ahumado,
sin oleaje, apenas rizadas por el viento.
Muy despacio, con toda clase de precauciones, los testigos de la tragedia fueron
saliendo hacia la orilla. Un oficial japonés que iba entre los villistas se devolvió a Casas
Grandes para buscar una lancha y salir a bucear en la laguna en un intento por rescatar
el cuerpo.
La columna continuó su marcha en la nieve, y al ponerse el sol acampó en un bosque.
Tronchando ramas de pinos y cedros los villistas medio barrieron la nieve en algunos
trechos bajo los árboles más grandes, y se acostaron a descansar.
Recordando el drama, algunos dijeron:
—¡Lástima de oro!
Otros:
—¡Lástima de caballo!
Luis Gerardo Velásquez García 11
Y ninguno lamentó la desaparición del hombre.5
Cuadro clasificador
Temática Vandalismo
Personajes Rodolfo Fierro
Oficial Japonés
Seis o siete villistas.
Estilo literario Dramático o vehemente
Niveles de contenido Trata el egoismo, la avaricia, la muerte, despotismo.
También te enseña la solidaridad según la situacion
Elementos de
realidad objetiva
Muestra que por avaricia o dinero el hombre hace cosas que
por solidaridad no.
El señor fierro se hunde por no querer perder su dinero.
Comentario personal.
Esta narración te muestra los antivalores que puede tener un hombre,
por lo que creo que tiene un mensaje muy específico,para que puedas
tomar concienciay ver las consecuencias de los antivalores tales
como la avaricia, el despotismo y egoísmo.Me pareció por un lado
graciosa pero con un mensaje de reflexión que se debe tomar en
cuenta.
5 MUÑOZ, Rafael F., “Oro, caballo y hombre”, en Cuento mexicano moderno. Selección de Russell M. Cluff, Alfredo Pavón, Luis Arturo
Ramos y Guillermo Samperio; prólogo deAlfredo Pavón; México, UNAM-Universidad Veracruzana-Aldus, 2000(Antologías Literarias del
Siglo XX, 1), pp. 7-13.

Más contenido relacionado

Similar a Activiades 3 parcial_literatura[1]

El nacimiento de huitzilopochtli
El nacimiento de huitzilopochtliEl nacimiento de huitzilopochtli
El nacimiento de huitzilopochtliSaravi Franco
 
Análisis literario del libro el Popol Vuh
Análisis literario del libro el Popol VuhAnálisis literario del libro el Popol Vuh
Análisis literario del libro el Popol VuhDiego Ipus 901
 
Coyolxauhqui y huitzilopochtli
Coyolxauhqui y huitzilopochtliCoyolxauhqui y huitzilopochtli
Coyolxauhqui y huitzilopochtliDifusion UPN
 
Mitos y leyendas de mexico
Mitos y leyendas de mexico Mitos y leyendas de mexico
Mitos y leyendas de mexico nlopez23
 
Mitos y leyendas de mexico.
Mitos y leyendas de mexico.Mitos y leyendas de mexico.
Mitos y leyendas de mexico.nlopez23
 
Mitos y Leyendas de Mexico
Mitos y Leyendas de Mexico   Mitos y Leyendas de Mexico
Mitos y Leyendas de Mexico nlopez23
 
Una leyenda azteca
Una leyenda aztecaUna leyenda azteca
Una leyenda aztecafarhanazz
 
Leyendas prehispanicas
Leyendas prehispanicasLeyendas prehispanicas
Leyendas prehispanicasAndres Ortiz
 
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...Julio Rene Dueñas Ramirez
 
Ensayo leyendas mexicanas
Ensayo leyendas mexicanasEnsayo leyendas mexicanas
Ensayo leyendas mexicanasEmmaSSJ
 
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...Carolina Burnes
 
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía manusant
 
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados copia
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados   copiaEl por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados   copia
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados copiacapitanex
 
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacion
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacionEl por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacion
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacionoscarromeromaira
 
El gran viaje del dios sol (1)
El gran viaje del dios sol (1)El gran viaje del dios sol (1)
El gran viaje del dios sol (1)Alicia Ramirez
 
Si un hombre es llamado a barrer calles
Si un hombre es llamado a barrer callesSi un hombre es llamado a barrer calles
Si un hombre es llamado a barrer callesAlexis Alonso Ogarrio
 

Similar a Activiades 3 parcial_literatura[1] (20)

El nacimiento de huitzilopochtli
El nacimiento de huitzilopochtliEl nacimiento de huitzilopochtli
El nacimiento de huitzilopochtli
 
Análisis literario del libro el Popol Vuh
Análisis literario del libro el Popol VuhAnálisis literario del libro el Popol Vuh
Análisis literario del libro el Popol Vuh
 
Coyolxauhqui y huitzilopochtli
Coyolxauhqui y huitzilopochtliCoyolxauhqui y huitzilopochtli
Coyolxauhqui y huitzilopochtli
 
Mitos y leyendas de mexico
Mitos y leyendas de mexico Mitos y leyendas de mexico
Mitos y leyendas de mexico
 
Mitos y leyendas de mexico.
Mitos y leyendas de mexico.Mitos y leyendas de mexico.
Mitos y leyendas de mexico.
 
Mitos y Leyendas de Mexico
Mitos y Leyendas de Mexico   Mitos y Leyendas de Mexico
Mitos y Leyendas de Mexico
 
Una leyenda azteca
Una leyenda aztecaUna leyenda azteca
Una leyenda azteca
 
Leyendas prehispanicas
Leyendas prehispanicasLeyendas prehispanicas
Leyendas prehispanicas
 
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...
El aspecto del hombre que moldeó el pensamiento y las costumbres de la china ...
 
Ensayo leyendas mexicanas
Ensayo leyendas mexicanasEnsayo leyendas mexicanas
Ensayo leyendas mexicanas
 
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...
Espiritualidad Tehuelche Meridional: recomponiendo las astillas de la memoria...
 
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía
Sacrificios Humanos en América (mayas-Aztecas): realidad o fantasía
 
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados copia
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados   copiaEl por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados   copia
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados copia
 
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacion
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacionEl por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacion
El por qué algunos pueblos originarios fueron exterminados como civilizacion
 
El gran viaje del dios sol (1)
El gran viaje del dios sol (1)El gran viaje del dios sol (1)
El gran viaje del dios sol (1)
 
El gran viaje del dios sol
El gran viaje del dios solEl gran viaje del dios sol
El gran viaje del dios sol
 
Inah correo culturas 79
Inah correo culturas 79Inah correo culturas 79
Inah correo culturas 79
 
Le leyenda del gaucho gil
Le leyenda del gaucho gilLe leyenda del gaucho gil
Le leyenda del gaucho gil
 
Si un hombre es llamado a barrer calles
Si un hombre es llamado a barrer callesSi un hombre es llamado a barrer calles
Si un hombre es llamado a barrer calles
 
word
wordword
word
 

Más de Luis Gerardo Velasquez Garcia

Más de Luis Gerardo Velasquez Garcia (20)

Física practicas de enrgia mecanica
Física practicas de enrgia mecanicaFísica practicas de enrgia mecanica
Física practicas de enrgia mecanica
 
Conclusión sistemas de informacion
Conclusión sistemas de informacionConclusión sistemas de informacion
Conclusión sistemas de informacion
 
Caso de estudio cafe pluma
Caso de estudio cafe plumaCaso de estudio cafe pluma
Caso de estudio cafe pluma
 
Biomas acuáticos
Biomas acuáticosBiomas acuáticos
Biomas acuáticos
 
Fisica experimentos
Fisica experimentosFisica experimentos
Fisica experimentos
 
Conseptos basicos de moviento
Conseptos basicos de movientoConseptos basicos de moviento
Conseptos basicos de moviento
 
Atención al cliente
Atención al clienteAtención al cliente
Atención al cliente
 
áReas de protección de recursos naturales
áReas de protección de recursos naturalesáReas de protección de recursos naturales
áReas de protección de recursos naturales
 
trabajos de matematicas
trabajos de matematicastrabajos de matematicas
trabajos de matematicas
 
Tal vez no fue su culpa nacer en esa época
Tal vez no fue su culpa nacer en esa épocaTal vez no fue su culpa nacer en esa época
Tal vez no fue su culpa nacer en esa época
 
Lite el cuento
Lite el cuentoLite el cuento
Lite el cuento
 
Activiades 3 parcial_literaturaresuelto
Activiades 3 parcial_literaturaresueltoActiviades 3 parcial_literaturaresuelto
Activiades 3 parcial_literaturaresuelto
 
Activiades 4 parcial literatura
Activiades 4 parcial literaturaActiviades 4 parcial literatura
Activiades 4 parcial literatura
 
Chencho mate parabolas
Chencho mate parabolasChencho mate parabolas
Chencho mate parabolas
 
319 vy vi
319 vy vi319 vy vi
319 vy vi
 
Portada mate
Portada matePortada mate
Portada mate
 
Un wiki
Un wikiUn wiki
Un wiki
 
Constitución de cádiz
Constitución de cádizConstitución de cádiz
Constitución de cádiz
 
Collage 1
Collage 1Collage 1
Collage 1
 
Activiades 4 parcial literatura
Activiades 4 parcial literaturaActiviades 4 parcial literatura
Activiades 4 parcial literatura
 

Último

TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptx
TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptxTALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptx
TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptxMartaChaparro1
 
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJO
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJODIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJO
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJOLeninCariMogrovejo
 
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdf
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdfCuadernillo de actividades eclipse solar.pdf
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdflizcortes48
 
Biografía del General Eloy Alfaro Delgado
Biografía del General Eloy Alfaro DelgadoBiografía del General Eloy Alfaro Delgado
Biografía del General Eloy Alfaro DelgadoJosé Luis Palma
 
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejor
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejorLOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejor
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejormrcrmnrojasgarcia
 
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...Martin M Flynn
 
historieta materia de ecologías producto
historieta materia de ecologías productohistorieta materia de ecologías producto
historieta materia de ecologías productommartinezmarquez30
 
ENSEÑAR ACUIDAR EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.
ENSEÑAR ACUIDAR  EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.ENSEÑAR ACUIDAR  EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.
ENSEÑAR ACUIDAR EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.karlazoegarciagarcia
 
Catálogo general de libros de la Editorial Albatros
Catálogo general de libros de la Editorial AlbatrosCatálogo general de libros de la Editorial Albatros
Catálogo general de libros de la Editorial AlbatrosGustavoCanevaro
 
Salvando mi mundo , mi comunidad , y mi entorno
Salvando mi mundo , mi comunidad  , y mi entornoSalvando mi mundo , mi comunidad  , y mi entorno
Salvando mi mundo , mi comunidad , y mi entornoday561sol
 
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...Carol Andrea Eraso Guerrero
 
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3Gonella
 
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1Gonella
 
Actividades eclipse solar 2024 Educacion
Actividades eclipse solar 2024 EducacionActividades eclipse solar 2024 Educacion
Actividades eclipse solar 2024 Educacionviviantorres91
 
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOS
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOSCALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOS
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOSdarlingreserved
 
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.Edith Liccioni
 
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdfMagalyDacostaPea
 

Último (20)

TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptx
TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptxTALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptx
TALLER_DE_ORALIDAD_LECTURA_ESCRITURA_Y.pptx
 
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJO
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJODIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJO
DIDÁCTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR- DR LENIN CARI MOGROVEJO
 
Unidad 1 | Metodología de la Investigación
Unidad 1 | Metodología de la InvestigaciónUnidad 1 | Metodología de la Investigación
Unidad 1 | Metodología de la Investigación
 
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdf
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdfCuadernillo de actividades eclipse solar.pdf
Cuadernillo de actividades eclipse solar.pdf
 
Biografía del General Eloy Alfaro Delgado
Biografía del General Eloy Alfaro DelgadoBiografía del General Eloy Alfaro Delgado
Biografía del General Eloy Alfaro Delgado
 
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejor
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejorLOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejor
LOS AMBIENTALISTAS todo por un mundo mejor
 
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...
DIGNITAS INFINITA - DIGNIDAD HUMANA; Declaración del dicasterio para la doctr...
 
historieta materia de ecologías producto
historieta materia de ecologías productohistorieta materia de ecologías producto
historieta materia de ecologías producto
 
ENSEÑAR ACUIDAR EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.
ENSEÑAR ACUIDAR  EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.ENSEÑAR ACUIDAR  EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.
ENSEÑAR ACUIDAR EL MEDIO AMBIENTE ES ENSEÑAR A VALORAR LA VIDA.
 
Acuerdo segundo periodo - Grado Noveno.pptx
Acuerdo segundo periodo - Grado Noveno.pptxAcuerdo segundo periodo - Grado Noveno.pptx
Acuerdo segundo periodo - Grado Noveno.pptx
 
Catálogo general de libros de la Editorial Albatros
Catálogo general de libros de la Editorial AlbatrosCatálogo general de libros de la Editorial Albatros
Catálogo general de libros de la Editorial Albatros
 
El Bullying.
El Bullying.El Bullying.
El Bullying.
 
Salvando mi mundo , mi comunidad , y mi entorno
Salvando mi mundo , mi comunidad  , y mi entornoSalvando mi mundo , mi comunidad  , y mi entorno
Salvando mi mundo , mi comunidad , y mi entorno
 
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...
Desarrollo de habilidades del siglo XXI - Práctica Educativa en una Unidad-Ca...
 
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 3
 
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1
Apunte de clase Pisos y Revestimientos 1
 
Actividades eclipse solar 2024 Educacion
Actividades eclipse solar 2024 EducacionActividades eclipse solar 2024 Educacion
Actividades eclipse solar 2024 Educacion
 
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOS
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOSCALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOS
CALCULADORA CIENTIFICA - ANALISIS DE ARTEFACTOS
 
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.
Libro Ecuador Realidad Nacional ECUADOR.
 
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf
4to-Primaria-prueba-Comunicación-Cuadernillo 2.pdf
 

Activiades 3 parcial_literatura[1]

  • 1. Luis Gerardo Velásquez García 1 (Producto de aprendizaje 1) EJERCICIO DE LECTURA Y CRÍTICALITERARIA a) Lee cuidadosamente los textos siguientes. b) En un cuadro de aspectos comunes,señala las diferencias y semejanzas entre la leyenda y el mito, incluyendo aspectos como los personajes, el lenguaje, la extensión, los elementos reales y fantásticos, la intención comunicativa y la estructura de la historia. c) Redacta una crítica personal sobre los motivos que pudieron dar origen a ambos textos, dando respuesta a las siguientes preguntas guía:  ¿A qué cultura pertenecen los fragmentos citados?, ¿reflejan la mentalidad de una época?  ¿A qué aspecto de la realidad se refieren los textos (la naturaleza,la religión,la sociedad,el individuo)?  ¿Crees que la narración tenga un sustento de verdad?  En el caso de la leyenda,¿qué tipo de comportamiento tienen los personajes y qué crees que el narrador quiera decirnos al exponer sus acciones?  En el caso del mito, ¿cuál es el aspecto de la realidad al que pretende dar una explicación?, ¿crees que dicha explicación sea satisfactoria?  ¿Es posible que los relatos satisfagan alguna necesidad intelectual o emocional en las sociedades que los generaron?  ¿Cuál es la utilidad que puede tener para nosotros conocer estos textos?  ¿Cuál es tu opinión sobre el contenido de ambos relatos? EL SEÑOR DEL VENENO (Augusto Sesto) … Llegamos aquí a la más interesante y pavorosa leyenda mística de aquellas épocas y viejas rúas metropolitanas. Todos recordamos haber visto al pasar por la iglesia de Porta-Coeli, cercade la puerta, al lado izquierdo, la impresionante escultura de un Cristo negro, rodeado de flores y milagros. Era el Señor del Veneno. Gozaba de gran devoción, por esta su leyenda secular: Un señor obispo que vivía retirado en el convento de Porta-Coeli, tenía un formidable enemigo. Sabedor éste de que el obispo gustaba de besar los pies al crucifijo en sus actos de devoción, puso subrepticiamente un activo veneno en los pies del Cristo. Pero al llegar el prelado a besar las plantas del crucifijo, el Cristoempezó a contraer las piernas y poco a poco se fue volviendo negro, como si hubiera absorbido la droga letal. Esta imagen fue retirada de aquel sitio hace pocos años, y puede verse hoy en la Catedral, a donde fue colocado por el encargado del museo religioso, después de haber rodado mucho tiempo con el peligro de perderse. […] las calles de México, enlazadas unas con otras, dan un balance de leyendas a cual más interesantes, que la crónica debe recoger con amoroso respeto, como ilustraciones de la vida de los siglos y de la cristiandad mexicana.1    HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS DE NUEVA ESPAÑA (Fray Bernardino de Sahagún, fragmento) Libro tercero: del principio que tuvieron los dioses. Capítulo I: 1.—Del nacimiento de Huitzilopochtli. 1 SESTO, Augusto, Historia y leyendas de las calles de México. Con los datos aportados porlos historiadores de todos los tiempos y algunas informaciones inéditas e interersantes. México, El Libro Español, s/a, t. I, pp. 17-18.
  • 2. Luis Gerardo Velásquez García 2 1.— Según lo que dijeron y supieron los naturales viejos, del nacimiento y principio del diablo que se decía huitizilopochtli, al cual daban mucha honra y acatamiento los mexicanos, es: 2.— que hay una sierra que se llama Coatépec junto al pueblo de Tulla, y allí vivía una mujer que se llamaba Coatlicue, que fue madre de unos indios que se decían Centzonhuitznahua, los cuales tenían una hermana que se llamaba Coyolxauhqui; y la dicha Coatlicue hacía penitencia barriendo cada día en la sierra de Coatépec, y un día acontecióle que andando barriendo descendióle una pelotilla de pluma, como ovillo de hilado, y tomóla y púsola en el seno junto a la barriga, debajo de las naguas y después de haber barrido (la) quiso tomar y no la halló de que dicen se empreñó; y como vieron los dichos indios Centzonhuitznahua a la madre que ya era preñada se enojaron bravamente diciendo: ¿Quién la empreñó que nos infamó y avergonzó? 3.— Y la hermana que se llamaba Coyolxauhqui decíales: hermanos, matemos a nuestra madre porque nos infamó, habiéndose a hurto empreñado. 4.— Y después de haber sabido la dicha Coatlicue (el negocio) pesóle mucho y atemorizase, y su criatura hablábala y consolábala, diciendo: no tengas miedo, porque yo sé lo que tengo de hacer. 5.— Y después de haber oído estas palabras la dicha Coatlicue aquietósele su corazón, y quitósele la pesadumbre que tenía; y como los dichos indios Centzonhuitznahua habían hecho y acabado el consejo de matar a la madre, por aquella infamia y deshonra que les había hecho, estaban enojados mucho, juntamente con la hermana que se decía Coyolxauhqui, la cual les importunaba que matasen a su madre Coatlicue; y los dicho indios Centzonhuitznahua habían tomado las armas y se armaban para pelear, torciendo y atando sus cabellos, así como hombres valientes. 6.— Y uno de ellos que se llamaba Quauitlícac, el cual era como traidor, lo que decían los indios Centzonhuitznahua luego se lo iba a decir a Huitzilopochtli, que aún estaba en el vientre de su madre, dándole noticia de ello; y le respondía diciendo el Huitzilopochtli: ¡Oh, mi tío!, mira lo que hacen y escucha muy bien lo que dicen, porque yo sé lo que tengo de hacer. 7.— Y después de haber acabado el consejo de matar a la dicha Coatlicue, los dichos indios Centzonhuitznahua fueron a donde estaba su madre Coatlicue, y delante iba la hermana suya Coyolxauhqui y ellos iban armados con todas las armas y papeles y cascabeles, y dardos en su orden; y el dicho Quauitlícac subió a la sierra a decir a Huitzilopochtli, cómo ya venían los dichos indios Centzonhuitznahua contra él, a matarle; y díjole el Huizilopochtli respondiéndole: mirad bien a dónde llegan. Y díjole el dicho Quauitlícac que ya llegaban a un lugar que se dice Tzompantitlan; y más preguntó el dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac, diciéndole: ¿a dónde llegan los indios Centzonhuitznahua?, y le dijo el Quauitlícac que ya llegaban a otro lugar que se dice Coaxalpa; y más otra vez preguntó el dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac diciéndole, dónde llegaban y respondió diciéndole que ya llegaban a otro lugar que se dice Apétlac; y más le preguntó el dicho Huitzilopochtli al dicho Quauitlícac diciéndole a dónde llegaban, y le respondió diciéndole que ya llegaban al medio de la sierra; y más dijo el Huitzilopochtli preguntando al dicho Quauitlícac ¿a dónde llegan?, y le dijo que ya llegaban y estaban ya muy cerca, y delante de ellos venía la dicha Coyolxauhqui. 8.— Y en llegando los dicho indios Centzonhuitznahua nació luego el dicho Huitzilopochtli, trayendo consigo una rodela que se dice teueuelli, con un dardo y vara de color azul, y su rostro como pintado y en la cabeza traía un pelmazo de pluma pegado, y la pierna siniestra delgada y emplumada y los dos muslos pintados de color azul, y también los brazos. 9.— Y el dicho Huitzilopochtli dijo a uno que se llamaba Tochancalqui que encendiese una culebra hecha de teas que se llamaba xiuhcóatl, y así la encendió y con ella fue
  • 3. Luis Gerardo Velásquez García 3 herida la dicha Coyolxauhqui, de que murió hecha pedazos, y la cabezaquedó en aquella sierra que se dice Coatépec y el cuerpo cayóse abajo hecho pedazos; 10.— y el dicho Huitzilopochtli levantóse y armóse y salió contra los dichos Centzonhuitznahua, persiguiéndoles y echándoles fuera de aquella sierra que se dice Coatépec, hasta abajo, peleando contra ellos y cercando cuatro veces la dicha sierra; y los dichos indios Centzonhuitznahua, no se pudieron defender, ni valer contra el dicho Huitzilopochtli, ni le hacer cosaalguna, y así fueron vencidos y muchos de ellos murieron; y los dichos indios Centzonhuitznahua rogaban y suplicaban al dicho Huitzilopochtli, diciéndole que no los persiguiese y que se retrayese de la pelea, y el dicho Huitzilopochtli no quiso ni les consintió, hasta que casitodos los mató, y muy pocos escaparony salieron huyendo de sus manos, y fueron a un lugar que se dice Huitztlampa, y les quitó y tomó muchos despojos y las armas que traían que se llamaban anecúhiotl. 11.— Y el dicho Huitzilopochtli también se llamaba Tetzáuitl, por razón que decían que la dicha Coatlicue se empreñó de una pelotilla de pluma, y no sesabía quién fue su padre, y los dichos mexicanos lo han tenido en mucho acatamiento y le han servido en muchas cosas, y lo han tenido por dios de la guerra, porque decían que el dicho Huitzilopochtli les daba gran favor en la pelea; y el orden y costumbre que tenían los mexicanos era servir y honrar al dicho Huitzilopochtli tomaron el que se solía usar en aquella dicha sierra que se nombra Coatépec.2 PRODUCTO CUADRO DE ASPECTOS Aspectos Leyenda Mito Personajes Seres humanos que se van trasformando al adquirircaracteres extraordinarios convirtiéndolos en héroe o antihéroes. Seres divinos,héroes y hombres con poderes sobre naturales. Personajes arquetípicos:Legendarios y mitológicos. Lenguaje Lenguaje artístico y lenguajepopular. Lenguaje alegórico.El lenguajehaceuso de figuras retoricaspara tener más estética y ser didáctico. Extensión Corta. Largo. Elementos Reales Dependen del autor. Los sucesos a los cuales les dan explicación. Elementos Fantásticos La exageración,algunos personajes,los sucesos. Hechos absurdos,metáforas,figuras retoricas. Intensión comunicativa Dar fundamento y explicación a un suceso,usos y costumbres. Explicaciones sobrenaturalesdehechos o fenómenos naturales,usos y costumbres. Estructura de la historia Por ser un género de tradición oral el orden en que se relatan las secuencias dependen del narrador,quien la mayor parte de las veces comienza por el hecho que más lo impacta y que es el que quiere comunicar.Cuando alguien registra la leyenda por escrito,su relato se ajusta a la estructura en la que representa una situación inicial, posteriormente la ruptura del equilibrio (con el planteamiento y desarrollo del Situación inicial (dondese presentan los personajes de carácter divino),ruptura del equilibrio (enfrentamiento de los personajes,movidos por sus fuerzas, valores y contravalores humanos) y resolución del conflicto. 2 SAHAGÚN, Bernardinode(fray), Historiageneralde las cosas de NuevaEspaña. Con numeración,anotaciones y apéndices deÁngel María Garibay K.; México, Porrúa, 1999 (“Sepan cuantos…”, 300), pp. 191-192.
  • 4. Luis Gerardo Velásquez García 4 conflicto) y finalmente la resolución del conflicto. CRITICA PERSONAL. La leyenda El Señor del Veneno perteneciente a la época Colonial,habla sobreun suceso religioso;el mito Del Nacimiento de Huitzilopochtli (Siglo XVI) narra cosas sobreel origen del Dios principal dela cultura Mexica;es esa época esta cultura poseían una cosmovisión diferente, se caracterizaban por ser aguerridas y por lo consecuente necesitaban una deidad para eso, una basede motivación para seguir con sus costumbres. Esta leyenda muestra característicasy lo real en cuanto a su religión,enfocándosemás a un santo,un ídolo, un milagro;el mito citado contiene aspectos de la realidad queasombran aún más que lo que es fantástico,comenta la religión por la historia deun Dios importanteen una cultura,también comenta la naturaleza,al relacionar lospersonajescon “La tierra”, “La luna”y “el Sol”. Estas narraciones para mi son algo asombroso,increíblela forma en que relacionaban todos los elementos, aunque son en parte muy fantásticas.En la leyenda citada los personajes viven una experiencia única y el narrador da a explicarlo como un milagro,un acto de amor por el Cristo hacia su seguidor.Cada relato lo conservan como algo importante por su contenido, la historia,la situación en la quese dio, hizo que los oidores de estas historias pusieran su fe en sus dioses,si eran tiempos de guerra, su dios era un dios de guerra y fuerte, ellos se sintieron más bendecidos.El que yo conozca estos textos me ayuda a saber sobre las culturasdemi país,las diferentes imágenes o Dioses que el hombre tiene, a mejorar mi entendimiento al buscar el significado que cada uno tiene. Mi opinión sobrela leyenda citada es que, es muy interesante el desarrollo quese le da ala historia,el Mito citado me parecio muy interesante, me encanto como los personajes tienen características particulares,como enseña algunos puntos importantes y la influencia cultural queleda. (Producto de aprendizaje 2) EJERCICIO LECTURA, ANÁLISIS Y REDACCIÓN a) Lee con atención la siguiente leyenda. b) Con ayuda de un cuadro clasificador,determinalos tipos de personajes que intervienenen la historia y señala los valores y antivalores que guían sus acciones; especifica la época y el lugar en los que se desarrolla la historia y enumera sus elementos reales y fantásticos. c) Marca con colores diversos las partes que componen la estructura de la historia (planteamiento, ruptura del equilibrio, desarrollo, clímax, desenlace). d) Redacta una paráfrasis simplificada de la leyenda, desde la perspectiva de un narrador intradiegético relator. LA CALLE DE LA QUEMADA (Hoy 8ª de Jesús María) En las biografías de los santos y santas cristianas se cita el caso de Santa Lucía que se arrancó los ojos para evitar la impureza de que estaba amenazada por un pretendiente enamorado locamente de ella, y algo parecido, pero aún más terrible sucedió en la capital de la Nueva España por el año de 1550 en que llegó a estas tierras un rico español, don Gonzalo de Espinosa Guevara, acompañado de su hija Beatriz, de extraordinaria hermosura. Había nacido tan bella dama, que contaba unos veinte años por aquel entonces, en la Villa de Illescas, en donde era considerada como la Providencia de los necesitados, a los que socorría constantemente, cosa que continuó practicando en México. Se cuenta que al hacer un viaje a Texcoco y hallarse en su camino a un gran número de infelices que la salían al paso demandando socorro, ella les dio todas las joyas que llevaba puestas para que las vendieran y con el producto remediaran sus necesidades.
  • 5. Luis Gerardo Velásquez García 5 Muchos fueron los caballeros de alta posición que figuraron en la corte de admiradores que solicitaron la mano de doña Beatriz, pero ella prefirió a un noble joven italiano, don Martín de Scúpoli, Marqués de Piamonte y Franteschelo, al que conoció en una reunión dada en el palacio por el Virrey don Luis de Velasco, Caballero de la Casa del Condestable de Castilla, y no hay para qué decir los diversos lances que tuvo con otros rivales, pues adoraba ciegamente a su amada y por nadie ni por nada en el mundo hubiera permitido que se casara con otro hombre que no fuera él. La virtuosa doña Beatriz amaba a aquel caballero de una manera intensa, lo quería con una pureza fuera de lo vulgar, soñando en todos estos ideales de perfección, poco humanos y corporales, y como don Martín sentía el amor de manera distinta, fascinado por tanta hermosura, atormentaba a doña Beatriz la situación difícil en que se encontraba. Era necesario que su amado dejara de quererla, era preciso que aquellos encantos físicos dejaran de esclavizar al enamorado italiano, y para ello tomó heroica resolución: despachó de la casa a toda su servidumbre, un día en que sus padres estaban fuera de México, encerróse en una pieza en la cual había un brasero con mucha lumbre, que era lo que necesitaba para realizar su atrevida hazaña. Púsose de hinojos ante la imagen de Santa Lucía para que la diese valor y no claudicara en aquellos momentos su flaca naturaleza. El doloroso sacrificio de quemarse el rostro se consumó no sin que sus lamentos y gritos ante dolores agudísimos, hicieran que llegara fray Marcos de Jesús, mercedarioque la oyó en los momentos en que entraba en la casa, encontrándola recostada en un amplio sillón, vestida de blanco, cubierta la cara con una obscura toca, y de los antiguos ojos de la doncella, que habían sido verdaderamente seductores, sólo quedaba una expresión vaga, apareciendo como dormidos. El amado de aquella cristiana mujer lo supo todo por el fraile mencionado. Despavorido, como loco, corrió a cerciorarse del acontecimiento, encontrándose con el cuadro que acabamos de describir. Sintió tocada su alma de idealismos celestes, abrazó a su novia, se sobrepuso a las miserias de la carne, y enamorado más que nunca de Beatriz, y admirando el sacrificio que había hecho, la hizo su esposa en nupcias verdaderamente divinas, consiguiendo en el mundo una felicidad que pocos obtienen, felicidad que es como una preparación para la eterna, para la infinita, en regiones inmortales. Y el vulgo que conoció de este suceso, que por verídico se tiene, llamó a la calle Calle de la Quemada.3 (Producto de aprendizaje 3) EJERCICIO DE LECTURA, ANÁLISIS Y COMENTARIO a) Lee con atención el siguiente fragmento de la Teogonía, de Hesíodo. b) Diseña un mapa mental que considere los siguientes elementos:el tema central de la historia y sus partes estructurales (planteamiento,ruptura del equilibrio,desarrollo,clímax y desenlace); el tipo de personajes que aparecen en ella y sus características particulares (clasificación,carácter, valores, etc.); los elementos que se pueden hallar en la naturaleza y que pudieran haber servido para construir a los seres que allí se describen. 3 SESTO, Op. cit., pp. 107-110.
  • 6. Luis Gerardo Velásquez García 6 TEOGONÍA (fragmento, Hesíodo) […] Y Calirroe dio a luz un ser monstruoso, invencible, en ningún modo semejante a los hombres mortales y a los Dioses inmortales. En un antro hueco, parió a la divina Equidna la de corazón firme, mitad ninfa de ojos negros y de hermosas mejillas, mitad serpiente monstruosa, horrible, inmensa, de colores varios, alimentada de carnes crudas en los antros de la tierra divina. Y su morada está en el fondo de una caverna, bajo una roca hueca, lejos de los Dioses inmortales y de los hombres mortales; porque los Dioses le dieron esas moradas ilustres. Y estaba encerrada en Arimo, debajo de la tierra, la abrumadora Equidna, la Ninfa inmortal, preservada de la vejez y de todo ataque. Y dicen que Tifón se unió de amor con ella, ese Viento impetuoso y violento, con esa hermosa Ninfa de ojos negros. Y quedó ella encinta, y parió al monstruoso e inefable Cerbero, perro de Hades y comedor de carne cruda, el de la voz de bronce, el de las cincuenta cabezas, impúdico y vigoroso. Y después, parió a la diosa Hidra de Lerna, que fue criada por la divina Hera, la de los brazos blancos, para que la sirviese de auxiliar en su odio insaciable contra Hércules. Pero la mató con el bronce mortal el hijo de Zeus, el anfitriónida, ayudado por el bravo Yolao y siguiendo los consejos de la devastadora Atenea. Y después, Equidna parió a Quimera la de aliento terrible, horrenda, enorme, cruel y robusta. Tenía tres cabezas: la primera de león feroz, la otra de cabra y la tercera de dragón vigoroso. León por enfrente, dragón por detrás, cabra por en medio, soplaba de un modo horrible, lanzando el ímpetu de una llama ardiente. La mataron Pegaso y el bravo Belerofonte. Y después, Equidna parió a la Esfinge, ese azote de los hijos de Cadmo, tras de unirse a Orto; y luego, al León nemeo que crió Hera, la esposa venerable de Zeus, y que situó en la fértil Nemea, para ruina de los hombres. Y la fiera allá asolaba las tribus de los hombres, reinando en el Treto, en Nemea y en el Apesas. Pero la domeñó el poder de Hércules.4 […] (Producto de aprendizaje 4) EJERCICIO DE INVESTIGACIÓN, REFLEXIÓN Y COMENTARIO a)Investiga cuáles son los mitos que constituyen la cosmovisión de los habitantes de tu estado (creencias religiosas,supersticiones,etc.),elige algunos de ellos y explica en cada caso cuál crees que pudo haber sido su origen (interpretación personal); b)Reflexiona sobre su contenido,su estructura y su mensaje,y escribe un comentario sobre su importancia en la integración de la identidad local o nacional; c) En el siguiente espacio, dibuja un mapa conceptual en el que incluyas los tipos de mitos que hayas recopilado en tu investigación. MAPA CONCEPTUAL 4 HESIODO, Op. cit., pp. 21-22.
  • 7. Luis Gerardo Velásquez García 7 (Producto de aprendizaje 5) EJERCICIO DE LECTURA, INVESTIGACIÓN Y REDACCIÓN a) Lee con atención el cuento “Oro, caballo y hombre”, del autor mexicano Rafael F. Muñoz. b) En un cuadro clasificador, enumera las características generales del relato (temática, personajes, estilo literario, niveles de contenido), e identifica aquellos elementos en los cuales crees que se refleje la realidad objetiva del autor. c) Redacta un comentario personal sobre el contenido y el mensaje del texto. ORO, CABALLO Y HOMBRE (Rafael F. Muñoz) Como en Casas Grandes terminaba la línea férrea, los villistas que se dirigían rumbo a Sonora bajaron de los trenes, echando fuera de las jaulas la flaca caballada y después de ensillar emprendieron la caminata hacia el Cañón del Púlpito. La llanura estaba oculta bajo la espesa costra de nieve endurecida que crujía a la presión de las herradas pezuñas de los animales; a veces, éstos resbalaban y caían sobre el húmedo colchón, blanco e interminable; los jinetes se levantaban sacudiéndose y si la bestia había quedado tirada en el fango helado, con las manos le cerraban la nariz y el hocico para que en un supremo esfuerzo por liberarse y respirar, el animal volviera a ponerse sobre sus cuatro patas. ¡Qué poco amiga del hombre es la tierra nevada, agradable solamente en las pinturas alegóricas de Nochebuena! No se ve el terreno que se pisa; los pedruscos del camino apenas hacen una levísima ondulación en la cáscara de confeti cristalizado a bajo cero. Los peatones dan traspiés y tocan el suelo con rodillas y manos; las armas se hunden en la nieve, se moja el costal con pinole que tenía que servir de alimento por toda la semana, entran esquirlas de hielo por todas las aberturas de la ropa. ¡Y hay que soltar algunas maldiciones para calentarse! Luego, no se encuentra leña seca para hacer una lumbrada, ni piedra limpia para sentarse a descansar un rato; aun bajo los pinos, cedros y encinos de copas anchísimas, hay nieve, no queda sitio para tender una manta y calentarse. Aun cuando la tormenta haya cesado, el viento hace caer los copos detenidos en las ramas y bajo los árboles siempre está nevando. El deshielo es cruel, aun más que la tempestad: hace más frío y casi siempre más viento que levante la punta de las bufandas, el vuelo de los capotes, la vuelta de las pelerinas y se cuela a través de las ropas hasta el pellejo. —¡No hay que rajarse, muchachos! ¡Síganle, que ya verán cómo pa’delante está pior…! Y los deshilachados restos de la fastuosa División del Norte, los poquísimos que no se habían “rajado” después de los combates de Celaya, echaban “pa’delante, a buscar
  • 8. Luis Gerardo Velásquez García 8 lo pior”, con movimiento de hombros que decía “¿Qué más da?” y una contracción de labios que era desdén para la vida y reto a la muerte. Frente a Casas Grandes, a poco trotar, hay una laguna extensa, pero poco profunda, casi una charca donde el viento no hace oleajes, rizando apenas la superficie pantanosa, que semeja un cristal ahumado, porque bajo un metro de agua el barro negro y arrugado da idea de la piel de una gran bestia que estuviera dormitando dentro de la laguna. En algunas partes, el bajo cero había puesto a la ciénaga un cascarón de hielo. El grueso de la columna se desvió prefiriendo hacer un gran rodeo por tierra firme, que atravesar la sospechosa calma de las aguas oscuras. Pero un grupo de villistas, seis o siete, bien montados en caballos de alzada, con gruesas mitazas que les cubrían hasta la mitad del muslo, y ropas de invierno entre las que no faltaban los característicos sweaters rojos, se decidieron a marchar en línea recta a través de la charca. A la cabeza del grupo iba un hombre alto, con el sombrero tejano arriscado en punta sobre la frente, tal como lo usan los ferrocarrileros, “los del riel”. Rostro oscuro completamente afeitado, cabellos que eran casi cerdas, lacios, rígidos, negros: boca de perro de presa, manos poderosas, torso erguido y piernas de músculos boludos que apretaban los flancos del caballo como si fueran garra de águila. Aquel hombre se llamaba Rodolfo Fierro; había sido ferrocarrilero y después fue bandido, dedo meñique del Jefe de la División del Norte, asesino brutal e implacable, de pistola certera y dedo índice que no se cansó nunca de tirar del gatillo. —Los caballos andan mejor en el agua que en la nieve —dijo y metió espuelas. El animal dio un gran salto, penetró en la laguna levantando un abanico de agua en cada pata, siguió adelante braceando a un metro de alto y chapoteando con regocijado estrépito. —Éste es el camino para los hombres que sean hombres, y que tengan caballos que sean caballos… ¡Adelante! Los otros le siguieron, haciendo ruidos de cascada. Fierro iba cargado de oro. Monedas americanas de veinte dólares, conocidas por “ojos de buey”, inflaban un cinturón de los llamados “de víbora” que el bandolero llevaba apretado poco más debajo que la canana de la pistola; oro en los bolsillos abultados del pantalón, oro en el pliegue que hacía la camisolaal voltearse sobre el cinturón ajustado… oro en las cantinas de la silla de montar, hinchadas hasta el máximo… oro en bolsas de lona colgadas de la cabeza de la montura… Una coraza de oro, un blindaje de oro… ¡Kilos de oro! Cuando caminaba en tierra firme, el caballo parecía no sentir sobre su lomo al hombre enorme, parecía no llevar encima aquel tremendo cargamento: braceaba como un trotón inglés de paseo, levantando las pezuñas delanteras a la altura del pecho. Pero a cien metros, a ciento cincuenta, a doscientos metros de la orilla de la laguna, el caballo fuese fatigando de no encontrar tierra firme bajo sus herraduras, de meter los cascos en un lodazal negro, espeso, congelado. Y aun cuando el nivel del agua no le llegaba al vientre, ya no sacaba las pezuñas al aire; seguía caminando firme, pero lento, recto pero fatigado, resoplando como una locomotora. De sus narices abiertas, dos grandes agujeros negros, salían chorros de un vaho espeso. Las orejas enhiestas parecían percibir una misteriosa señal de peligro que partiera de las aguas, agitadas en círculos concéntricos que iban borrándose en la distancia. —Mi general, está el terreno muy pesado para los caballos —aventuró a decir uno de los acompañantes— mejor es que nos devuélvanos y dénos la vuelta por la orillita… —¡Qué devuélvanos ni qué el demonio…! ¡Me canso de pasar por este tal por cual charco! El que tenga miedo, que se raje y dé media vuelta… no se vayan a dar un baño…
  • 9. Luis Gerardo Velásquez García 9 Y dio otro apretón de pies en el vientre del caballo. Las puntas de las espuelas hirieron la piel, abriendo dos hilillos de sangre, y el animal se levantó sobre las patas traseras, quedando casi vertical. Fierro se apoyó en la teja de la silla, pegó la cabeza al cuello de animal, y con el puño cerrado diole un golpe entre las dos orejas. —¡Mula, mal nacida! El caballo volvió a caer sobre sus cuatro patas y se vio entonces que el agua le llegaba al vientre. Los pies del hombre, prendidos a los ijares con los hierros implacables, quedaron dentro del agua enturbiada por el pataleo. —¡Cuidado, mi general! ¡El caballo se está hundiendo! —Pos va a salir a puritito pulmón… —No le menee mucho, porque se le atasca… —¡Vete a dar consejos a las viejas! ¡Yo sé lo que hago! Fuese desarrollando una lucha tremenda: el caballo contra el fango y el hombre contra el caballo. Los demás jinetes no se atrevían a acercarsey habían formado un semicírculo a cinco o seis metros de distancia. El animal resollaba desesperadamente y en vigorosos movimientos lograba levantar una manoy sacarladel agua, tirando luego un golpe terrible hacia abajo; pero no encontraba resistencia en el barro y cada vez el impulso de sus músculos poderosos que levantaban las manos era menos eficaz. Se fue hundiendo de la parte trasera y pronto quedó la cola dentro del agua, agitándose violentamente como si fuera un remo cubierto de cerdas. El jinete golpeaba al animal con ambos puños, dejando la rienda suelta sobre la silla gritando los más duros insultos y acicateándolo furiosamente en la barriga. Ya se veían en el agua revuelta, espesa de lodo, tonos rojizos de la sangre del caballo que manaba por los ijares. —Mejor bájese, general… yo le empresto mi penco… —Préstaselo a tu abuela, que lo necesita más que yo… Llegó el momento en que el animal no pudo desprender las manos del lodo. Debía tenerlo ya más arriba de la rodilla, porque el agua le llegaba hasta la mitad del cuerpo. Quedó un instante inmóvil, dando unos bufidos que parecían respuesta a los insultos que le seguía diciendo Fierro. Y entonces fue cuando éste pensó en desmontar: volvióse hacia las cantinas de la montura, ya al nivel del agua, y sacó sendas bolsas de oro; tomó los dos costales amarrados a la cabeza de la silla y echándoselos en el brazo izquierdo levantó la pierna derecha sobre el lomo del animal y la sumergió tratando de tocar fondo; pero el pie se le hundió en el barro que parecía mantequilla, y él quedóse prendido de la cabeza de la silla, con la pierna izquierda doblada sobre el estribo. Sintió miedo, un miedo espantoso de quedarse ahí para siempre, con su caballo y con su oro; volvió los ojos hacia sus hombres con una intensa angustia. Todos estaban muy lejos para tenderle la mano y se habían quedado inmóviles por temor a correr la misma suerte que él. Y los demás de la columna, muy lejos, a la orilla de la laguna tersa y oscura como un espejo ahumado, continuaban su propia marcha, mirando hacia abajo para evitar los pedruscos y los hoyancos y sin dirigir una ojeada al grupo que se había atrevido a pasar en línea recta el manto de agua. —¡Epa! ¡Imbéciles! A ver si hacen algo… ¿O qué, piensan dejarme aquí atascado en el zoquete? ¿Búiganse, démen un jalón! Pero aquellos hombres no se movieron. En varios metros alrededor de caballo que se sumergía y del jinete pálido por la angustia, el cieno estaba removido por los desesperados esfuerzos que hacía el animal para escapar del peligro y quien se hubiera atrevido a avanzar en esa zona, cayera también prisionero del fango movedizo y profundo. Así, los demás jinetes se limitaron a dar consejos. —No se mueva mucho… —Párese arriba de la silla…
  • 10. Luis Gerardo Velásquez García 10 —Tire todo el peso que traiga encima… —Procure venirse a nado… Uno sacó la pistola y para avisar a la lejana columna del peligro en que Fierro se encontraba, disparó al aire los seis cartuchos del cilindro. Inmediatamente se vio que la tropa en marcha se detuvo y acercóse a la orilla de la laguna. Con sus prismáticos, los jefes vieron que un caballo estaba sumergiéndose en las aguas y que un hombre intentaba escapar de un trance de muerte. Varios jinetes trataron de ir al socorro y avanzaron sus caballos quebrando el hielo de la superficie, mas a poco andar vieron que también para ellos había peligro y se regresaron. En el centrode la charca, el caballo seguía pataleando y agitándose en el barro. Pronto quedó la montura bajo las aguas, y el animal no sacó ya sino el cuello y la cabeza mantenida en alto. Fierro estaba de rodillas sobre la silla, pálido, con los ojos desorbitados por el espanto. En el brazo izquierdo sostenía aún cuatro bolsas repletas de oro. —Una reata… ¡Échenme una reata! Le doy una bolsa a cada uno que me ayude a salir… Algo por compasión y mucho por interés de la oferta, los villistas del grupo echaron mano a los lazos amarrados en sus monturas y comenzaron a agitarlos en grandes círculos sobre sus cabezas. El caballo acabó de sumergirse, soplando un bufido que alborotó las aguas; sus pulmones potentes todavía echaron un chorro de burbujas, que reventaron en pompas de fango. El hombre había quedado en pie sobre la silla, sin sombrero, con los costales apretados al pecho, salpicado de lodo de barriga abajo, pesadas las piernas por la costra que lo cubría hasta la cintura. —Pronto… pronto… el caballo ya se fue al diablo… Las reatas partieron simultáneamente con un uniforme silbido, pero fuera por mal cálculo o porque los lazadores tuvieran pocas ganas de verse envueltos en el peligro, todas quedaron cortas y Fierro, sin soltar el oro, intentó alcanzarlas alargando el brazo derecho. Este movimiento lo hizo perder el equilibrio y cayó en el agua. A poco emergió enteramente cubierto de lodo, agitando los brazos, ya libres del pesado cargamento. Su figura casi había perdido la apariencia humana. Quiso decir algo, y medio ahogado por el cieno que le había penetrado en la boca, sólo lanzó un alarido gutural como de un orangután en la selva. Instantes después comenzó a hundirse despacio; bajó los brazos y quedó con la cabeza de fuera, nada más, gritando. Los villistas recogieron rápidamente sus reatas y volvieron a tirarlas, pero nuevamente quedaron cortas. Pronto la cabeza quedó a ras de agua y luego se hundió. Surgieron los brazos levantando la “víbora” hinchada de oro, en una última oferta por la salvación. Luego todo desapareció bajo las aguas, que volvieron a quedar comoun vidrio ahumado, sin oleaje, apenas rizadas por el viento. Muy despacio, con toda clase de precauciones, los testigos de la tragedia fueron saliendo hacia la orilla. Un oficial japonés que iba entre los villistas se devolvió a Casas Grandes para buscar una lancha y salir a bucear en la laguna en un intento por rescatar el cuerpo. La columna continuó su marcha en la nieve, y al ponerse el sol acampó en un bosque. Tronchando ramas de pinos y cedros los villistas medio barrieron la nieve en algunos trechos bajo los árboles más grandes, y se acostaron a descansar. Recordando el drama, algunos dijeron: —¡Lástima de oro! Otros: —¡Lástima de caballo!
  • 11. Luis Gerardo Velásquez García 11 Y ninguno lamentó la desaparición del hombre.5 Cuadro clasificador Temática Vandalismo Personajes Rodolfo Fierro Oficial Japonés Seis o siete villistas. Estilo literario Dramático o vehemente Niveles de contenido Trata el egoismo, la avaricia, la muerte, despotismo. También te enseña la solidaridad según la situacion Elementos de realidad objetiva Muestra que por avaricia o dinero el hombre hace cosas que por solidaridad no. El señor fierro se hunde por no querer perder su dinero. Comentario personal. Esta narración te muestra los antivalores que puede tener un hombre, por lo que creo que tiene un mensaje muy específico,para que puedas tomar concienciay ver las consecuencias de los antivalores tales como la avaricia, el despotismo y egoísmo.Me pareció por un lado graciosa pero con un mensaje de reflexión que se debe tomar en cuenta. 5 MUÑOZ, Rafael F., “Oro, caballo y hombre”, en Cuento mexicano moderno. Selección de Russell M. Cluff, Alfredo Pavón, Luis Arturo Ramos y Guillermo Samperio; prólogo deAlfredo Pavón; México, UNAM-Universidad Veracruzana-Aldus, 2000(Antologías Literarias del Siglo XX, 1), pp. 7-13.