El movimiento OVOP (Un Pueblo, Un Producto) se inició en Japón en 1979 para promover el desarrollo local a través de la identificación y producción de productos únicos en cada pueblo. El movimiento se ha extendido a otros países de Asia y América. El objetivo final es fortalecer las capacidades de las comunidades locales mediante la creación de empresas, la adquisición de habilidades y la generación de ingresos sostenibles con base en los recursos y cultura propios de cada región.