Este documento propone una reforma en la formación de psicólogos clínicos en México para que se enfoquen más en el cambio social y la justicia. Actualmente, la formación se centra demasiado en el tratamiento individual y no aborda las causas sociales del sufrimiento. La propuesta es formar psicólogos comprometidos que usen su experticia para promover una sociedad más democrática, justa e inclusiva.