Este documento presenta un comentario del Evangelio de Juan sobre Jesús afirmando ser "el pan que ha bajado del cielo". Jesús se presenta como el verdadero alimento que da vida eterna, en contraste con el maná que comieron los israelitas en el desierto pero que no les dio vida eterna. Jesús invita a nutrirse interiormente de él para ser también alimento y vida para el mundo.