El documento presenta reflexiones sobre la enseñanza del inglés en edades tempranas. Señala que los objetivos deben ser alcanzables para los niños y enfocarse en el aprendizaje oral y lúdico. Recomienda programar contenidos básicos como colores, números, partes del cuerpo y temas como la familia, la casa y las festividades. Además, sugiere aprovechar los diferentes espacios del aula de infantil para dinamizar las clases.