El fenómeno de El Niño se origina en el océano Pacífico y causa cambios en las corrientes atmosféricas y oceánicas que conllevan sequías e inundaciones. Alterna las condiciones normales donde las aguas cálidas se acumulan en el oeste del Pacífico con condiciones donde estas corrientes se invierten, calentando las aguas costeras y afectando los ecosistemas y la economía. Se detecta mediante satélites, boyas y análisis del nivel del mar en la superficie