El documento presenta una reflexión sobre las lecciones aprendidas del año 2020, marcado por la pandemia de COVID-19, y su impacto en la sociedad, las marcas y los consumidores. Se enfatiza la importancia de la flexibilidad y la empatía en la comunicación de las marcas, así como la necesidad de adaptarse a un nuevo panorama emocional y social. Se invita a las marcas a ser activistas y a reforzar su conexión con los consumidores a través de acciones que respondan a sus verdaderas necesidades y deseos en un contexto post-pandémico.