El documento analiza la política de ingresos y el sistema tributario en México, destacando la importancia de una estructura impositiva justa, simplificada y que promueva el crecimiento económico. Se enfatiza la recaudación histórica en 2011 y las reformas fiscales que han fortalecido el sistema, así como la necesidad de mejorar la administración tributaria y combatir la evasión. A pesar de los avances, México se enfrenta a desafíos en comparación con otros países de la OCDE, especialmente en el uso de ingresos tributarios locales y la explotación del impuesto predial.