El metabolismo del calcio involucra procesos bioquímicos y físico-químicos en las células que permiten funciones vitales como el crecimiento y la reproducción. Las glándulas paratiroides secretan hormonas que regulan los niveles de calcio en la sangre, mientras que los riñones, huesos e intestinos desempeñan papeles clave en el intercambio y almacenamiento de calcio. Alteraciones en este delicado equilibrio pueden tener consecuencias graves para la salud.