El documento detalla la formación de la monarquía hispánica bajo los Reyes Católicos, donde se destaca la unión dinástica de Castilla y Aragón, la expansión territorial, y la consolidación del poder real. Describe sus objetivos políticos, matrimoniales, y religiosos, incluyendo la política de matrimonios estratégicos para fortalecer relaciones exteriores y la expulsión de judíos para preservar el catolicismo. Además, aborda la modernización del estado y el control ideológico, sentando las bases para la futura monarquía absoluta en España.