El documento detalla cómo los Reyes Católicos de España, a través de su unión dinástica en 1469 y políticas expansivas, sentaron las bases del estado moderno en el siglo XV, marcando el fin de la reconquista y comenzando la expansión atlántica con el descubrimiento de América. Se enfatiza la consolidación del poder real frente a la nobleza, la creación de instituciones civiles y militares, y la unificación de los reinos de Castilla y Aragón, aunque manteniendo sus leyes y autonomías. La Inquisición y la expulsión de judíos y moriscos reflejan una política de intolerancia religiosa que acompañó estos cambios socio-políticos.