El documento contrasta la realidad de aquellos que tienen privilegios y una buena calidad de vida con la realidad de aquellos que viven en la pobreza y la privación. Señala que mientras algunos niños tienen acceso a educación, comida y oportunidades, otros niños se ven obligados a trabajar y carecen de lo mínimo para subsistir. El documento insta a los lectores a valorar sus propios privilegios y a enseñar a sus hijos sobre la otra cara de la moneda para crear conciencia sobre la pobreza.