El documento discute cómo la gestión del conocimiento puede permitir que las empresas integren a grupos vulnerables en el trabajo. Explica que las empresas exitosas constantemente crean, comparten y aplican conocimiento nuevo, lo que no requiere que los empleados estén físicamente presentes. También señala que identificar a los empleados con la misión de la empresa es clave, y que la diversidad de perspectivas entre los miembros del equipo puede generar nuevas ideas mediante el diálogo.