La Biblia fue escrita por profetas, sabios, poetas y apóstoles a lo largo de catorce siglos bajo la inspiración y guía de Dios. Aunque Dios es el autor verdadero, respetó el estilo y personalidad de los instrumentos humanos que utilizó para escribirla. La Biblia comenzó como una enseñanza oral que fue transmitida de generación en generación antes de ser escrita en hebreo, arameo y griego utilizando diversos géneros literarios.