Marcos 5, 21-4313 domingo Tiempo Ordinario –B-
28 junio 2015
Ambientación: Una vela grande adornada con flores.
Cartel: No temas, sólo cree. Imágenes que expresen la
vida.
Cantos sugeridos: Siempre confío en mi Dios; El Señor es mi fuerza
Dios es amigo de la vida, el
Dios que llama a compartir fe
y bienes materiales, el Dios
que se ha mostrado como
Señor de la vida en Jesucristo.
AMBIENTACIÓN:
Si lo acogemos, llenaremos
de fecundidad nuestra
existencia.
Señor Jesús, una mujer
enferma, alguien que salió de
la multitud, que no tenía
nombre, creyó y esperó en ti,
Oración inicial
estaba convencida que con
solo tocarte, ella quedaría
curada, y así lo hizo y así
sucedió con ella, pues al tocar
tu manto, quedó
inmediatamente curada.
Señor, al ver el ejemplo de esta
mujer, ayúdanos a conocerte
cada vez más, a tener una fe
vivencial, a creer en ti y a creerte
a ti,
para que nuestra vida, esté animada e
impulsada por ti, esperando todo de ti,
confiando siempre en ti.
Auméntanos la fe y ayúdanos creer siempre
más en ti. Que así sea.
I. LECTIO ¿Qué dice el texto? – Mc 5, 21-43
El texto de hoy
muestra la respuesta
de fe que los
discípulos no
supieron dar, puesta
en los labios y en la
vida de una mujer y
de un dirigente de la
sinagoga judía.
Motivación:
Esa fe hace posible que
Jesús se manifieste
como Señor de la vida
y de la muerte.
Escuchemos.
Lectura del Santo Evangelio según San Marcos 5,21-43
21 En aquel tiempo, Jesús atravesó, de
nuevo en barca, a la otra orilla; una
gran multitud se reunió a su
alrededor, y se quedó junto al mar.
22 Se le acercó un jefe de la sinagoga, que se
llamaba Jairo, y al verlo, se echó a sus pies,
23 rogándole con
insistencia:
“Mi niña está en las últimas; ven, pon las
manos sobre ella, para que se cure y viva”.
24 Jesús se fue con él, acompañado de mucha
gente que lo apretujaba.
25 Había una mujer que, padecía flujos
de sangre desde hacía doce años,
26 Muchos médicos la habían sometido a toda
clase de tratamientos y se había puesto peor.
27 Oyó hablar de Jesús y, acercándose por
detrás, entre la gente, le tocó el manto,
28 pensando que con sólo tocarle el vestido
se curaría.
29 Inmediatamente
se secó la fuente
de sus hemorragias
y notó que su
cuerpo
estaba curado.
30 Jesús notando que había salido fuerza
de él, se volvió enseguida, en medio de la
gente
preguntando:
“¿Quién ha tocado el manto?”
32 Él seguía mirando alrededor, para ver
quién había sido.
31 Los discípulos le contestaron:
“Ves como te
apretuja la gente
y preguntas:
“¿Quién me ha
tocado?”
33 La mujer se acercó asustada y
temblorosa, al comprender lo que había
pasado, se le echó a los pies y le confesó
todo.
34 Él le dijo: “Hija,
tu fe te curado.
Vete en paz y con
salud”.
“Tu hija se ha muerto. ¿Para qué
molestar al Maestro?”.
35 Todavía estaba hablando, cuando llegaron
de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
36 Jesús,
alcanzó a
oír lo que
hablaban y
le dijo al
jefe de la
sinagoga:
“No temas; basta con que tengas fe”.
37 No permitió que lo acompañara nadie,
más que Pedro, Santiago y Juan, el
hermano de Santiago.
38 Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y
encontró el alboroto de los que lloraban y se
lamentaban a gritos.
39 Entró y les dijo: “¿Qué alboroto y que
lloros son éstos? La niña no está muerta;
está dormida”. 40 Se reían de él.
41 la cogió de la
mano y le dijo:
–Talitha kum (que
significa:
“Contigo hablo,
niña, levántate”)
42 La niña se levantó inmediatamente y
comenzó a caminar; tenía doce años
Pero él echó fuera a todos y, con el padre y la
madre de la niña,
Y se quedaron totalmente admirados. 43 Les
insistió en que nadie se enterase; y les dijo
que dieran de comer a la niña.
Palabra de Dios
En aquel tiempo, Jesús atravesó, de nuevo en barca, a la orilla del lago;
una gran multitud se reunió a su alrededor, y se quedó junto al mar. Se
acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a
sus pies, rogándole con insistencia: “Mi niña está en las últimas; ven pon
las manos sobre ella, para que se cure y viva”. Jesús se fue con él,
acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que
padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la
habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había puesto peor.
Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el
manto, pensando que con sólo tocarle el vestido se curaría.
Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su
cuerpo estaba curado, Jesús, notando que había salido fuerza de él, se
volvió en seguida, en medio de la gente preguntando: “¿Quién me ha
tocado el manto?” Los discípulos le contestaron: “Ves como te apretuja la
gente y preguntas; “¿Quién me ha tocado?”
Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más
le llamó la atención San Marcos 5:21-43
Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó
asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a
los pies y le confesó todo Él le dijo: “Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y
con salud”. Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de
la sinagoga para decirle: “Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al
Maestro?”. Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la
sinagoga: “No temas; basta que tengas fe”. No permitió que lo acompañara
nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron
a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y
se lamentaban a gritos. Entró y les dijo; “¿Qué alboroto y que lloros son
éstos? La niña no está muerta, está dormida”. Se reían de él. Pero él echó
fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña, la cogió de la mano y le
dijo: “Talitha qum” (que significa; “Contigo hablo, niña, levántate”). La niña
se levantó inmediatamente y comenzó a caminar; tenía doce años. Y se
quedaron totalmente admirados. Les insistió en que nadie se enterase; y
les dijo que dieran de comer a la niña.
Preguntas para la lectura:
¿Qué personajes intervienen en el
texto?
¿Con qué
intenciones buscan a
Jesús?
¿Cómo reacciona Jesús
ante ellos?
¿Con qué gestos o palabras?
¿Qué actitud de esta
mujer es felicitada
por el Señor?
En el encuentro con la mujer que
padece hemorragias, ¿qué le llama la
atención a Jesús?
Con la hija de Jairo,
¿cómo reacciona la gente
ante su muerte?
¿Qué hizo Jesús y
qué les dijo?
¿Qué sentido tiene esta
frase en el texto?
¿Qué significa?
¿Qué le dice a la
niña en arameo?
II. MEDITATIO ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el Texto?
Motivación: Jesús sigue ofreciendo hoy
dignidad y vida verdadera a quienes se
acercan a él con fe.
Su milagro en cada uno de nosotros es,
además, una invitación a extender su vida a
otras personas y a otros ambientes.
¿Qué aspectos del texto te invitan
a confiar en el Dios de la Vida?
¿Con qué
personaje me
identifico?
¿A qué me
invita cada uno
de ellos?
En los dos milagros está presente la fe en
Jesús: ¿Qué significa para mí tener fe?
En las
dificultades:
¿Me comporto
como una
persona de fe?
¿En qué se nota?
Hoy, ¿quiénes son
los marginados, los
“impuros” en
nuestra sociedad?
¿Cómo podemos llevarles vida y dignidad?
Jesús entrega su vida y salud a dos
“intocables” de su tiempo.
Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con
sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia
realidad y situación personal.
III. ORATIO ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?
Con toda confianza, abrámosle el corazón al
Señor y pidámosle que nos ayude a que
nuestra fe en Él sea cada vez más vivencial
y más testimonial.
Motivación:
• Luego de un tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra
oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o la
súplica confiada.
• Podemos iniciar nuestras oraciones con
esta frase:
Señor Jesús, para que tengamos una fe firme,
haz que…
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no
has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo, y me hiciste
revivir cuando bajaba a la fosa
Te ensalzaré, Señor,
porque me has librado.
Toquen para el Señor, fieles suyos, den gracias a
su nombre santo; su cólera dura un instante; su
bondad, de por vida; al atardecer nos visita el
llanto; por la mañana, el júbilo
Te ensalzaré, Señor, porque
me has librado.
¡Escucha, Señor, y ten
compasión de mí,
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en
danzas. Señor, Dios
mío, te daré gracias
por siempre.
Te ensalzaré, Señor,
porque me has librado.
IV. CONTEMPLATIO ¿Qué me lleva a hacer el texto?
.. La fe es una gran
posesión para los
pobres, ya que una fe
viva obtiene de Dios
todo cuanto
razonablemente
queremos. Hijas mías,
si son verdaderamente
pobres, son también
verdaderamente ricas,
ya que Dios es vuestro
todo. Fíense de él, mis
queridas hermanas.
Motivación: Esta es una
hermosa conferencia
que san Vicente dirige a
las Hijas de la caridad,
elogiando la fe de las
pobres campesinas. La
fe de los pequeños y de
los sencillos siempre
será un modelo para
nosotros: Hijas mías,
¿no han oído decir
alguna vez que Dios
escogió a los pobres
para hacerlos ricos en la
fe?.
¿Quién ha oído decir jamás que los
que se han fiado de las promesas
de Dios se han visto engañados?
Esto no se ha visto nunca, ni se
verá jamás. Hijas mías, Dios es fiel
en sus promesas, y es muy bueno
confiar en él, y esa confianza es
toda la riqueza de las Hijas de la
Caridad, y su seguridad. ¡Qué
felices serán, hijas mías, si no les
falta nunca esta confianza! (San
Vicente IX,99-100)
sonialilianafio@yahoo.com.ar
La fe es una gracia, un don que
el Señor nos da, de ahí
Compromiso:
¿qué puedo hacer para que mi
fe en el Señor, crezca, madure
y así fructifique en buenas
obras?
Si Tú pasas de nuevo,
oh Cristo,
no moriremos para siempre…
Si Tú nos ves,
nos veremos más las sombras
del sepulcro.
Si Tú nos lo ordenas,
nos levantaremos de nuevo
hacia la vida:
¡Oh Dios de la vida y vida de
los que creen!
Oración final
Aumenta nuestra
poca fe,
anima nuestra
esperanza,
ayúdanos a
testimoniarte
frente al que
muere y no
espera.
Alienta nuestro último aliento,
de tal manera que,
aunque desconcertados por el
peso de la muerte
y la angustia del sufrimiento,
podamos acercarnos
a tu manto,
y desde la pobreza de
nuestra fe
recibir nuevamente la
gracia de la vida.
Texto de Lectio Divina: Padre César Chávez Alva (Chuno) C.ongregación de la
Misión.
Power Point : Sor Pilar Caycho Vela - Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl
www.hijasdelacaridadperu.org www.cm.peru.com.pe

2015 Domingo Xlll

  • 1.
    Marcos 5, 21-4313domingo Tiempo Ordinario –B- 28 junio 2015
  • 2.
    Ambientación: Una velagrande adornada con flores. Cartel: No temas, sólo cree. Imágenes que expresen la vida. Cantos sugeridos: Siempre confío en mi Dios; El Señor es mi fuerza
  • 3.
    Dios es amigode la vida, el Dios que llama a compartir fe y bienes materiales, el Dios que se ha mostrado como Señor de la vida en Jesucristo. AMBIENTACIÓN: Si lo acogemos, llenaremos de fecundidad nuestra existencia.
  • 4.
    Señor Jesús, unamujer enferma, alguien que salió de la multitud, que no tenía nombre, creyó y esperó en ti, Oración inicial estaba convencida que con solo tocarte, ella quedaría curada, y así lo hizo y así sucedió con ella, pues al tocar tu manto, quedó inmediatamente curada.
  • 5.
    Señor, al verel ejemplo de esta mujer, ayúdanos a conocerte cada vez más, a tener una fe vivencial, a creer en ti y a creerte a ti, para que nuestra vida, esté animada e impulsada por ti, esperando todo de ti, confiando siempre en ti. Auméntanos la fe y ayúdanos creer siempre más en ti. Que así sea.
  • 6.
    I. LECTIO ¿Quédice el texto? – Mc 5, 21-43 El texto de hoy muestra la respuesta de fe que los discípulos no supieron dar, puesta en los labios y en la vida de una mujer y de un dirigente de la sinagoga judía. Motivación: Esa fe hace posible que Jesús se manifieste como Señor de la vida y de la muerte. Escuchemos.
  • 7.
    Lectura del SantoEvangelio según San Marcos 5,21-43 21 En aquel tiempo, Jesús atravesó, de nuevo en barca, a la otra orilla; una gran multitud se reunió a su alrededor, y se quedó junto al mar.
  • 8.
    22 Se leacercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y al verlo, se echó a sus pies, 23 rogándole con insistencia: “Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva”.
  • 9.
    24 Jesús sefue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.
  • 10.
    25 Había unamujer que, padecía flujos de sangre desde hacía doce años, 26 Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos y se había puesto peor.
  • 11.
    27 Oyó hablarde Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, 28 pensando que con sólo tocarle el vestido se curaría.
  • 12.
    29 Inmediatamente se secóla fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado.
  • 13.
    30 Jesús notandoque había salido fuerza de él, se volvió enseguida, en medio de la gente preguntando: “¿Quién ha tocado el manto?”
  • 14.
    32 Él seguíamirando alrededor, para ver quién había sido. 31 Los discípulos le contestaron: “Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”
  • 15.
    33 La mujerse acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. 34 Él le dijo: “Hija, tu fe te curado. Vete en paz y con salud”.
  • 16.
    “Tu hija seha muerto. ¿Para qué molestar al Maestro?”. 35 Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
  • 17.
    36 Jesús, alcanzó a oírlo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas; basta con que tengas fe”.
  • 18.
    37 No permitióque lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
  • 19.
    38 Llegaron acasa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos.
  • 20.
    39 Entró yles dijo: “¿Qué alboroto y que lloros son éstos? La niña no está muerta; está dormida”. 40 Se reían de él.
  • 21.
    41 la cogióde la mano y le dijo: –Talitha kum (que significa: “Contigo hablo, niña, levántate”) 42 La niña se levantó inmediatamente y comenzó a caminar; tenía doce años Pero él echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña,
  • 22.
    Y se quedarontotalmente admirados. 43 Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña. Palabra de Dios
  • 23.
    En aquel tiempo,Jesús atravesó, de nuevo en barca, a la orilla del lago; una gran multitud se reunió a su alrededor, y se quedó junto al mar. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: “Mi niña está en las últimas; ven pon las manos sobre ella, para que se cure y viva”. Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido se curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado, Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió en seguida, en medio de la gente preguntando: “¿Quién me ha tocado el manto?” Los discípulos le contestaron: “Ves como te apretuja la gente y preguntas; “¿Quién me ha tocado?” Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención San Marcos 5:21-43
  • 24.
    Él seguía mirandoalrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo Él le dijo: “Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud”. Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: “Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?”. Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: “No temas; basta que tengas fe”. No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo; “¿Qué alboroto y que lloros son éstos? La niña no está muerta, está dormida”. Se reían de él. Pero él echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña, la cogió de la mano y le dijo: “Talitha qum” (que significa; “Contigo hablo, niña, levántate”). La niña se levantó inmediatamente y comenzó a caminar; tenía doce años. Y se quedaron totalmente admirados. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.
  • 25.
    Preguntas para lalectura: ¿Qué personajes intervienen en el texto? ¿Con qué intenciones buscan a Jesús?
  • 26.
    ¿Cómo reacciona Jesús anteellos? ¿Con qué gestos o palabras?
  • 27.
    ¿Qué actitud deesta mujer es felicitada por el Señor? En el encuentro con la mujer que padece hemorragias, ¿qué le llama la atención a Jesús?
  • 28.
    Con la hijade Jairo, ¿cómo reacciona la gente ante su muerte? ¿Qué hizo Jesús y qué les dijo?
  • 29.
    ¿Qué sentido tieneesta frase en el texto? ¿Qué significa? ¿Qué le dice a la niña en arameo?
  • 30.
    II. MEDITATIO ¿Quéme dice? ¿Qué nos dice el Texto? Motivación: Jesús sigue ofreciendo hoy dignidad y vida verdadera a quienes se acercan a él con fe. Su milagro en cada uno de nosotros es, además, una invitación a extender su vida a otras personas y a otros ambientes.
  • 31.
    ¿Qué aspectos deltexto te invitan a confiar en el Dios de la Vida?
  • 32.
    ¿Con qué personaje me identifico? ¿Aqué me invita cada uno de ellos?
  • 33.
    En los dosmilagros está presente la fe en Jesús: ¿Qué significa para mí tener fe? En las dificultades: ¿Me comporto como una persona de fe? ¿En qué se nota?
  • 34.
    Hoy, ¿quiénes son losmarginados, los “impuros” en nuestra sociedad? ¿Cómo podemos llevarles vida y dignidad? Jesús entrega su vida y salud a dos “intocables” de su tiempo.
  • 35.
    Luego de untiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.
  • 36.
    III. ORATIO ¿Quéle digo al Señor motivado por su Palabra? Con toda confianza, abrámosle el corazón al Señor y pidámosle que nos ayude a que nuestra fe en Él sea cada vez más vivencial y más testimonial. Motivación:
  • 37.
    • Luego deun tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o la súplica confiada. • Podemos iniciar nuestras oraciones con esta frase: Señor Jesús, para que tengamos una fe firme, haz que…
  • 38.
    Te ensalzaré, Señor,porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, y me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
  • 39.
    Toquen para elSeñor, fieles suyos, den gracias a su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
  • 40.
    ¡Escucha, Señor, yten compasión de mí, Señor, socórreme. Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
  • 41.
    IV. CONTEMPLATIO ¿Quéme lleva a hacer el texto? .. La fe es una gran posesión para los pobres, ya que una fe viva obtiene de Dios todo cuanto razonablemente queremos. Hijas mías, si son verdaderamente pobres, son también verdaderamente ricas, ya que Dios es vuestro todo. Fíense de él, mis queridas hermanas. Motivación: Esta es una hermosa conferencia que san Vicente dirige a las Hijas de la caridad, elogiando la fe de las pobres campesinas. La fe de los pequeños y de los sencillos siempre será un modelo para nosotros: Hijas mías, ¿no han oído decir alguna vez que Dios escogió a los pobres para hacerlos ricos en la fe?.
  • 42.
    ¿Quién ha oídodecir jamás que los que se han fiado de las promesas de Dios se han visto engañados? Esto no se ha visto nunca, ni se verá jamás. Hijas mías, Dios es fiel en sus promesas, y es muy bueno confiar en él, y esa confianza es toda la riqueza de las Hijas de la Caridad, y su seguridad. ¡Qué felices serán, hijas mías, si no les falta nunca esta confianza! (San Vicente IX,99-100)
  • 43.
    sonialilianafio@yahoo.com.ar La fe esuna gracia, un don que el Señor nos da, de ahí Compromiso: ¿qué puedo hacer para que mi fe en el Señor, crezca, madure y así fructifique en buenas obras?
  • 44.
    Si Tú pasasde nuevo, oh Cristo, no moriremos para siempre… Si Tú nos ves, nos veremos más las sombras del sepulcro. Si Tú nos lo ordenas, nos levantaremos de nuevo hacia la vida: ¡Oh Dios de la vida y vida de los que creen! Oración final
  • 45.
    Aumenta nuestra poca fe, animanuestra esperanza, ayúdanos a testimoniarte frente al que muere y no espera.
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    Alienta nuestro últimoaliento, de tal manera que, aunque desconcertados por el peso de la muerte y la angustia del sufrimiento, podamos acercarnos a tu manto, y desde la pobreza de nuestra fe recibir nuevamente la gracia de la vida.
  • 47.
    Texto de LectioDivina: Padre César Chávez Alva (Chuno) C.ongregación de la Misión. Power Point : Sor Pilar Caycho Vela - Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl www.hijasdelacaridadperu.org www.cm.peru.com.pe