La teoría general de los sistemas surge de estudios en biología en los años 1950 y 1960, proponiendo integrar métodos de diferentes ciencias para desarrollar modelos formales de validez general. La teoría busca proveer una categoría analítica fundamental, un modelo independiente del contenido, una terminología para describir características sistémicas y promover la unidad de la ciencia. Surge en respuesta a los enfoques analítico-reduccionistas y se basa en la noción de totalidad orgánica.