El documento aborda la formación de médicos en el contexto de un paciente crónico más informado y la necesidad de una colaboración multidisciplinaria en su atención. Se enfatiza en la medicina de precisión y la importancia de adaptar los programas educativos para satisfacer las cambiantes necesidades de los pacientes. También se destaca la relevancia de las habilidades no técnicas y el apoyo psicológico en la experiencia del paciente.