¡Recuerda maestro!
Recuerda que la frágil memoria de la
mente de tus alumnos, olvida fácil lo
             aprendido.
Pero la firme memoria de su
corazón, retiene de por vida lo
     sentido y lo vivido.
Si quieres educar bien, no
enfatices en cargar sus mentes
      con conocimientos.
Llena más bien
los corazones con
     valores y
    vivencias.
Recuerda que produces más
   calor encendiendo un
   cerillo, que dando un
  discurso sobre el fuego.
Que iluminas más encendiendo una
   vela, que describiendo el sol.
Si quieres educar, no impongas
     caminos obligando…
Muestra tus ideales,
 caminando. No los
ahogues con el peso
    de normas y
     preceptos.
Recuerda que los buenos maestros, no
      pueden educar sin amor.
Por lo tanto, ama a tus alumnos como
  son. Y ámalos con autenticidad.
Si vives el amor y lo demuestras,
estarás educando sin proponértelo.
Si no amas y no vives el amor, no
educarás, aunque te lo propongas.
¡SÓLO RECUERDA,
   MAESTRO!

22 Junio Recuerda Maestro1547