1. Isaías contrasta al verdadero Dios, creador del cielo y la tierra, con los falsos dioses que adoraba el pueblo de Israel a pesar de haber sido advertidos sobre los peligros de la idolatría.
2. Se describe la adoración de Bel y Nebo, falsos dioses que tenían que ser transportados por los hombres y se volvían una carga, a diferencia del verdadero Dios que sostiene a su pueblo.
3. Dios pregunta cómo podrían compararlo con sus creaciones