El documento describe la transformación del frente marítimo de Barcelona a través de la historia. Originalmente, el área albergaba tinglados portuarios pero fue reconvertida en un espacio de ocio con la apertura del Maremàgnum en 1996. Sin embargo, el área se ha vuelto un "desierto urbano" segregado. El documento también analiza proyectos de frente marítimo en otras ciudades que promueven un uso libre y apropiación pública del espacio.