El documento analiza la parábola del Evangelio de Mateo sobre los obreros contratados para trabajar en la viña. Explica que todos los creyentes tienen un puesto importante en la Iglesia, aunque algunos no se sienten invitados a participar. También argumenta que el reino de Dios requiere el esfuerzo de todos los hombres y mujeres para construir un mundo más justo.