La Dictadura de Primo de Rivera se estableció en 1923 debido a la inestabilidad política y social en España tras la crisis del sistema de la Restauración. Primo de Rivera suspendió la Constitución y gobernó a través de un Directorio militar hasta 1925, período en el que persiguió a los nacionalismos y al movimiento obrero. Entre 1925-1930 lideró un Directorio civil que promovió el desarrollo económico pero fracasó en su intento de crear un partido único. La Gran Depresión debilitó el apoyo