La transición española entre 1975 y 1982 involucró el establecimiento de la democracia tras la muerte de Franco, incluyendo el gobierno de Arias Navarro, los gobiernos de Adolfo Suárez que desarrollaron la reforma política, legalizaron los partidos y organizaron las primeras elecciones, la aprobación de la Constitución de 1978, y el breve gobierno de Calvo Sotelo que enfrentó el golpe de Estado fallido del 23F, consolidando así el proceso de transición a la democracia.