El suelo se define como una mezcla de minerales meteorizados y materia orgánica en descomposición que cubre la tierra. Está formado por tres fases: sólida, líquida y gaseosa. La fase sólida son partículas minerales que forman el esqueleto estructural, la fase líquida es principalmente agua, y la fase gaseosa son gases que llenan los espacios porosos. El volumen de cada fase varía con el tiempo y lugar.