Este documento discute cómo el hedonismo cristiano debilita el orgullo y la autocompasión. Sostiene que cuando los cristianos buscan el placer en Dios en lugar de en sí mismos, no se jactan ni sienten lástima por sí mismos. En cambio, aceptan el sufrimiento con gozo y confían en la fuerza y recompensa de Dios. El documento también proporciona ejemplos de cómo los cristianos evitan la vanagloria al atribuir su felicidad a Dios, no a sus