El documento resume la noción cristiana del pecado según las Escrituras y la tradición de la Iglesia. En el Antiguo Testamento, el pecado se refiere a la rebelión contra Dios y la ruptura de la alianza, mientras que en el Nuevo Testamento Jesús enseña sobre la gravedad del pecado y la necesidad de conversión. Los Padres de la Iglesia como San Agustín desarrollaron la idea del pecado como un acto de libre albedrío que aleja al hombre de Dios.