La convergencia en las telecomunicaciones está desdibujando los límites entre los mercados y servicios. Esto implica oportunidades como más servicios y economías de escala, pero también riesgos como la monopolización si no hay competencia. Es necesario asegurar la disponibilidad de recursos escasos como el espectro y los contenidos, y promover una regulación neutral que permita la competencia entre plataformas. De lo contrario, algunas plataformas podrían imponerse sobre otras en perjuicio de los usuarios.