El documento presenta un conjunto de propuestas de reforma en políticas de vivienda y urbanismo, destacando la creación de un registro de viviendas vacías, la eliminación de desgravaciones para fomentar el acceso a la vivienda y la reforma de la ley hipotecaria. También propone medidas para aumentar el parque de vivienda pública en alquiler, combatir el fraude fiscal y garantizar los derechos de los inquilinos, así como la supervisión pública del mercado inmobiliario. Se insta a una ley general de vivienda que garantice el derecho a la vivienda y la transparencia en la gestión pública del suelo.