El documento presenta propuestas para abordar el despilfarro urbanístico en España, centrándose en el problema de las viviendas desocupadas. Se identifican causas como la sobreproducción de viviendas, la financiarización del mercado inmobiliario y una falta de acción estatal y social efectiva en la gestión de la vivienda. Se sugieren remedios que incluyen la detección del stock de vivienda vacía, declaraciones administrativas para su uso, ayudas públicas, medidas coercitivas y la necesidad de cooperación entre el estado, la banca y entidades sociales.