Gustavo Rojas Pinilla gobernó Colombia como dictador entre 1953 y 1957 tras dar un golpe de estado. Su mandato se caracterizó por grandes obras de infraestructura como el aeropuerto El Dorado en Bogotá y el reconocimiento del derecho al voto de las mujeres en 1954. Fue derrocado en 1957 luego de que diversos sectores de la sociedad se declararon en paro nacional en su contra, tras lo cual se exilió en España.