ADICCION A INTERNET
Durante siglos la gente se ha encontrado dependiente
psicológica o físicamente a muchos comportamientos
y sustancias. Esto no se debe a un mero interés, sino
que consiste en un patrón de uso que puede llevar a
un eventual impacto negativo en el funcionamiento,
afectando al matrimonio, relaciones, trabajo,
economía e incluso al estatus legal (Greenfield,
1999b).
Según Echeburúa y Corral (1994) cualquier conducta
normal placentera es susceptible de convertirse en un
comportamiento adictivo.
Por lo tanto lo importante en la adicción no es la
actividad concreta que genera la dependencia, sino la
relación que se establece con ella. Es una relación
negativa, incluso destructiva que el sujeto se muestra
incapaz de controlar.
Internet es una herramienta a la que se le atribuyen
innumerables ventajas para la educación, el comercio,
el entretenimiento y en ultima instancia para el
desarrollo del individuo. La participación en grupos
virtuales nos permite interaccionar con gente con
nuestros propios intereses donde sea que estén
ubicados físicamente. En un estudios con estos
grupos de discusión McKenna y Bargh (1998)
encontraron que este medio permitía a aquellos con
personalidades estigmatizadas (por razones de sexo o
ideología) llegar a una gran autoaceptación que en
última instancia conducía a revelar a sus familiares y
amigos su identidad oculta. Esto hace que la
pertenencia al grupo virtual se convierta en una parte
importante de su identidad.
Sin embargo a Internet también se le atribuyen
propiedades negativas. En el estudio de Kraut y cols.
(1998) se llegó a la conclusión de que Internet
contribuía a reducir el círculo social y afectaba al
bienestar psicológico, desplazando la actividad social
y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros
más débiles. Las amistades creadas en la red parecen
ser más limitadas que las respaldadas por una
proximidad física.
En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias
negativas relacionadas con el uso de Internet ha
llevado a varios autores (Echeburúa y cols., 1998;
Griffiths, 1997; Young, 1996) a proponer la existencia
de un desorden de adicción a Internet similar a los
problemas que aparecen con otras conductas
adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.).
Definición
Con el desarrollo de Internet y su crecimiento
exponencial han aparecido también los primeros
casos de psicopatología relacionados con la red. El
trastorno de dependencia de la red se ha conocido
con muchos nombres: desorden de adicción a Internet
–Internet Addiction Disorder (IAD)- (Goldberg, 1995),
uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y
Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet –
Pathological Internet Use (PIU)- (Young y Rodgers,
1998b).
Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se
hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido
al que acceden o es al Internet en sí? Respecto a esto
Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción
al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno
o desorden pautativo que depende tanto del medio
como del mensaje, sin inclinarse a favor de ninguno.
Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la
relación entre adicción al sexo y adicción a Internet.
Un individuo que fuese adicto a las páginas de
contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet,
o a ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997)
exponen un caso clínico de adicción a las líneas
telefónicas de party line y eróticas, señalando que se
trata de una variante de adicción al sexo. En este caso
nos sería difícil de entender que existiera una adicción
al teléfono en sí.
Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de
lo que el llama "adicciones tecnológicas", que se
definen como adicciones no químicas que involucran
la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser
pasivas (como la televisión) o activas (como los
juegos de PC o Internet). Esta sería una modalidad de
las adicciones psicológicas o conductuales, que a su
vez incluiría a la adicción a Internet.
Criterios del diagnóstico
Goldberg (1995) propone un conjunto de criterios para
el diagnóstico del desorden de adicción a Internet
(IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso
de sustancias:
1. Tolerancia, definida por cualquiera de los
siguientes:
o Una necesidad de incrementar
notablemente la cantidad de tiempo en
Internet para lograr satisfacción.
o Notable disminución de los efectos con el
uso continuado de la misma cantidad de
tiempo en Internet.
2. Abstinencia, manifestado por cualquiera de los
siguientes:
A. El característico síndrome de abstinencia:
I. Cesación o reducción de un uso de
Internet que ha sido grande y
prolongado
II. Dos o más de los siguientes,
desarrollados algunos días durante un
mes antes:
a. Agitación psicomotora
b. Ansiedad
c. Pensamientos obsesivos acerca
de lo que estará sucediendo en
Internet
d. Fantasías o sueños a cerca de
Internet
e. Movimientos de tecleo
voluntarios o involuntarios
III. Los síntomas causan malestar o
deterioro en el áreas social, laboral u
otra área importante de
funcionamiento.
B. El uso de Internet o un servicio similar esta
dirigido a aliviar o evitar los síntomas de la
abstinencia.
I. Se accede a Internet con más
frecuencia o por periodos más largos
de lo que inicialmente se pretendía.
II. Deseo persistente o esfuerzos
infructuosos de controlar o interrumpir
el uso de Internet.
III. Se emplea mucho tiempo en
actividades relacionadas al uso de
Internet (P.Ej., comprando libros sobre
Internet, probando nuevos
navegadores, indagando proveedores
de Internet, organizando fichero o
descargando materiales).
IV. Actividades sociales, ocupacionales o
recreativas se dejan o reducen a
causa del uso de Internet. Se continúa
usando Internet un pesar de saber
que se tiene un persistente o
recurrente problema físico, social,
ocupacional o psicológico que parece
ser causado o exacerbado por el uso
de Internet (privación de sueño,
dificultades maritales, llegar tarde a
las citas por las mañanas, abandono
de los deberes profesionales, o
sentimientos de abandono de
personas significativas).
Greenfield señala un conjunto preliminar de siete
criterios para la identificación y predicción de la
adicción a Internet:
• Nº Total de horas que pasas conectado
• Otras personas piensan que tienes un problema
con Internet
• Experimentar serias consecuencias relacionadas
con el uso de Internet
• Experimentar una intensa intimidad en la red
• Mantener la cantidad de tiempo que se pasa
conectado como un secreto
• Edad (mas joven incrementa el riesgo de
adicción)
• No poder esperar para llegar al ordenador y
conectarse
Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en
detectar la Adicción a Internet tomando como criterio
el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro
que este no es un criterio válido para el diagnóstico.
Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios,
deben pasar muchas horas conectados, delante del
ordenador, pero eso no les convierte automáticamente
en adictos.
Thompson señala que, para la mayoría de las
personas que pasan mucho tiempo conectados, lo que
podría parecer una adicción no es sino el proceso de
aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths
analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la
red y concluye que en la mayoría de los casos esto es
puramente sintomático.
Efectos negativos
Uno de los aspectos que diferencian a una adicción
psicológica de una adicción química es que la primera
no tiene las terribles consecuencias físicas negativas
que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la
adicción a Internet también se han señalado alguna
consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación
de sueño (Young, 1999). La privación de sueño se
produce por la inhabilidad del adicto a cortar la
conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas
de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga,
debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de
la salud.
Es evidente que Internet está produciendo un rápido
cambio en las costumbres y modos de vida de las
personas, ya que en cierto sentido está modificando la
forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut
y cols. examinaron el impacto de Internet sobre 169
personas en 73 hogares, encontrando que un gran
uso de Internet estaba asociado con un decremento
en la comunicación con los miembros de la familia en
el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo
social y un incremento en su depresión y soledad.
La relación entre un alto uso de Internet y el
incremento en los niveles de depresión ha aparecido
en varios estudios. Sin embargo, existe aún mucha
controversia sobre si la depresión es la causa o el
efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y
cols., se produce un ciclo en el que la soledad y la
depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y
esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se
explicaría por una conducta compensatoria según la
cual la actividad de los usuarios se incrementa a
medida que aumentan sus sentimiento de
incomunicación.
El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea
también una serie de cambios psicológicos negativos,
consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o
impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no
encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado
de conciencia alterado (total focalización atencional),
irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para
salirse de la pantalla, etc.
Los problemas surgidos de la dependencia
trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un
punto de vista sistémico, los efectos negativos de la
adicción se expresan en los ámbitos familiar,
académico y profesional. El adicto se aísla del entorno
y no presta atención a otros aspectos de las
obligaciones sociales.
Mecanismos explicativos
El proceso por el cual una persona se convierte en
adicto es siempre una interacción de factores relativos
al objeto de la adicción, a las características de la
persona que la hacen vulnerable y al entorno social.
Los intentos de determinar las causas de la adicción a
Internet deben de tener en cuenta que la conducta
problema se desarrolla en un contexto virtual que no
tiene por que seguir las leyes del mundo real.
Según Greenfield las cualidades de Internet que
parecen contribuir al potencial de la adicción están
relacionadas con la velocidad, accesibilidad e
intensidad de la información a la que se tiene acceso,
del mismo modo que la rapidez de absorción de una
droga es directamente proporcional al potencial
adictivo de la droga.
Desde mi punto de vista, la razón de que aparezcan
adicciones a comportamientos que no son posibles
fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los
juegos MUD) tiene que ver con esa velocidad,
accesibilidad e intensidad de la información. Las
relaciones sociales son algo que resulta reforzante
para la mayoría de las personas, sin embargo la
mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas
por el límite que impone la sociedad o nosotros
mismos. En las salas de chat se rompen todas esas
reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que
se le antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo
cuando le apetezca, sin represalias. Algo parecido
ocurre en el caso del cibersexo.
Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza
adictiva lo encontramos en el caso de la adicción a las
party line y líneas eróticas. Señalan varias
características relativas al funcionamiento de estas
líneas que facilitan la dependencia: disponibilidad
ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y
gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que
estas características no solo están presentes en el
caso de Internet, sino que aparecen multiplicadas.
Otra característica que contribuye a la capacidad
adictiva de la red es el anonimato de las transacciones
electrónicas. Este anonimato contribuye a animar los
actos desviados e incluso criminales como el
visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej.
Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a
los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar
las infidelidades vía Internet y permitir la creación de
personalidades virtuales dependientes del estado de
ánimo de la persona.
Según Young son varios los refuerzos y mecanismos
psicológicos que llevan a la formación del hábito:
• Aplicaciones adictivas: Se encuentra que las
aplicaciones que más poder adictivo tienen son
las que permiten al usuario interaccionar con
otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si
hay algo que diferencia a los usuarios
dependientes de los que no lo son es el tipo de
aplicaciones que utilizan. Los usuarios no
dependientes usan Internet para encontrar
información y mantener relaciones preexistentes,
mientras que los dependientes la usan para
socializarse y conocer nueva gente, para
implicarse en un grupo. De acuerdo con esto se
determinan tres principales áreas de
reforzamiento: apoyo social, realización sexual y
creación de un personaje.
• Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el
ciberespacio. Las visitas continuadas a un
determinado chat o MUD hacen que se
establezca una intimidad con los demás
miembros, alentada por la desinhibición que se
muestra en la red. Esta desinhibición es
consecuencia directa del anonimato que
proporciona la comunicación mediada por
ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de
apoyo que tenga la persona en situaciones
estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio.
• Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que
han sido diseñados para la interacción erótica,
desde los más clásicos basados en texto a los
más novedosos que incorporan video en tiempo
real. Estas aplicaciones permiten al usuario
elegir la fantasía sexual que le apetezca en el
momento con solo pulsar un botón (desde la
homosexualidad hasta las diversas parafilias).
En estos lugares se sienten libres de ataduras
por el anonimato y el sentimiento de practicar
"sexo seguro". Por otro lado las personas que se
sienten poco atractivas físicamente se ven
liberadas de este problema.
• Creación de personalidad ficticia: Internet
permite crear un personalidad virtual modificando
las propias características físicas que en el
mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un
trabajador de la construcción de 40 años, casado
y con sobrepeso, puede aparecer en la red como
un joven millonario campeón de atletismo. Es
unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir
necesidades psicológicas previamente no
afrontadas enmascarando la inseguridad
interpersonal. Dos de estas necesidades
psicológicas son la expresión de un rasgo de
personalidad reprimido y los sentimientos de
reconocimiento y poder.
• Personalidades reveladas: Internet puede ayudar
a sacar a la luz aspectos de la personalidad que
estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la
agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe
de aprender a incorporarlos a la propia
personalidad y no limitar esos roles al
ciberespacio.
• Reconocimiento y poder: Este es un elemento
que se deriva de los juegos MUD, en los que se
crea un personaje que va aumentando su poder
a medida que consigue puntos, pudiendo llegar
al liderato de otros jugadores subordinados.
Greenfield encuentra varios sentimientos que
experimentan los usuarios dependientes de Internet y
que pueden llevar a la adicción:
• Los adictos informan de una intensa intimidad
cuando está conectados
• Existe un sentimiento de desinhibición
• Muchos adictos informan también de una pérdida
de ataduras
• Sentimientos de que el tiempo se detiene o que
pasa muy rápido
• Sentirse fuera de control cuando se está
conectado
Puesto que hemos analizado las características de
Internet que pueden llevar a la adicción, cabe
preguntarse qué es lo que hace que algunas personas
se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora
parece haber quedado claro que Internet en la
mayoría de los casos lo que hace es cubrir un déficit
en la personalidad del adicto. Ya que Internet es
eminentemente un instrumento de comunicación
interpersonal, es en este ámbito donde el mundo
virtual puede convertirse en un sustituto de la vida real
para las personas con déficit en habilidades sociales,
timidez o algún tipo de complejo.
Del mismo modo que un adicto a la heroína lo es a la
sustancia y no a la jeringa, es lógico pensar que en
este caso lo importante es el contenido, la necesidad
que cubre en una persona. Según Echeburúa y cols.
la red permite cubrir dos tipos de necesidades
básicas: la estimulación solitaria (búsqueda de
información, imágenes, sonido, juegos, etc.) y la
búsqueda de interacción social.
Hay ciertas características de personalidad o estados
emocionales que aumentan la vulnerabilidad
psicológica a las adicciones. La vulnerabilidad
psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en
los siguientes factores de riesgo:
• Déficit de personalidad: introversión acusada,
baja autoestima y nivel alto de búsqueda de
sensaciones.
• Déficit en las relaciones interpersonales: timidez
y fobia social.
• Déficit cognitivos: fantasía descontrolada,
atención dispersa y tendencia a distraerse .
• Alteraciones psicopatológicas: Adicciones
químicas o psicológicas presentes o pasadas.
Depresión.
Young y Rodgers administraron el cuestionario 16 PF
a un grupo de personas auto – seleccionadas,
encontrando puntuaciones altas en términos de
confianza en sí mismos, pensamiento abstracto,
disconformidad con las convenciones sociales,
reactividad emocional hacia los otros y preferencia por
las actividades solitarias. Las personas dependientes
de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y
privadas. Esta tendencia hacia la introversión también
fue encontrada por Petrie y Gunn.
Young, cols. y Greenfield distinguen cuatro
modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y
cols. añaden a esta clasificación una quinta modalidad
relacionada con uso obsesivo del ordenador para
juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos
en cuenta por considerar que en ese caso Internet no
está presente. La clasificación se exponen en la
siguiente tabla:
MODALIDAD APLICACIÓN CONTENIDOS
1 Adicción
cibersexual
Páginas web
para adultos
Pornográficos o
sexuales.
2 Adicción a las
ciber -
relaciones
Grupos de
discusión, e –
mail, chats,
etc.
Comunicación
interactiva con otros
usuarios.
3 Compulsiones
de la red
Páginas web,
en la mayoría
de los casos
comerciales.
Juegos de azar,
comercio
electrónico,
subastas.
4 Buscadores
de
información y
"vagabundos
electrónicos"
Robots de
búsqueda,
FTP,
TELNET.
Simplemente
navegar por la red
sin una meta
específica y buscar
información sobre
un tema de interés.
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LAADICCION A INTERNET
Nacho Madrid López
Para citar este artículo: Madrid López, R.I. (2000).La Adicción a
Internet. Psicología Online.
1. INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES INTERNET?
Internet puede definirse como una red de redes de ordenadores que
comparten datos y recursos. Existe una conexión de redes a nivel
mundial que permite a los ordenadores (y a las personas) comunicarse
entre sí en cualquier parte del mundo. Esto nos permite tener acceso a
información y personas que de otra forma no sería posible.
El abaratamiento de los costes de conexión, las mejoras tecnológicas y la
llegada masiva de los ordenadores personales a los hogares, está
produciendo un crecimiento exponencial de los usuarios y que Internet
pase de ser solo una herramienta de investigación en las Universidades y
servicios de defensa, a convertirse en un instrumento imprescindible para
ocio y negocio.
Pero Internet es mucho más que un divertimento, para algunas personas
se convierte en el medio alrededor del cual gira buena parte de sus vidas.
Desde el punto de vista de la comunicación permite crear grupos,
asociaciones y comunidades virtuales con un objetivo o interés en común
que solo es posible en este medio que elimina las distancias geográficas.
A esto es a lo que se llama globalización.
Para ello, Internet cuenta con multitud de herramientas y aplicaciones
que permiten al usuario interaccionar con la máquina y con los otros.
Estas son las más utilizadas (Esebbag y Martínez, 1998):
* Los navegadores web: Cuando se accede a una página de la World
Wide Web (WWW, la telaraña mundial) mediante algún navegador
tenemos acceso a un documento de hipertexto. El hipertexto es lo que
nos permite saltar de una página a otra de nuestro interés simplemente
pulsando en un vínculo resaltado. Esto facilita la navegación.
El contenido de una página web puede ser de cualquier tipo, incluyendo
imágenes, sonidos, videos y texto escrito. Para localizar una información
existen los llamados motores de búsqueda (p. Ej. Yahoo!) que examinan
millones de direcciones en pocos segundos. Estoy hace posible que
podamos encontrar lo que buscamos con solo introducir la palabra clave
relacionada.
* Internet Relay Chat (IRC): Los canales IRC permiten mantener
conversaciones con otros usuarios. Las salas de chat se estructuran
habitualmente según el tema que están tratando, el usuario solo tiene que
pulsar en el tema de su interés para unirse a la conversación (p. Ej.
Fútbol o Sexo). A las salas de chat se puede acceder desde un programa
cliente (p. Ej. MIRC) o desde alguna página web que tenga este servicio.
En las salas de chat aparecen los apodos ("nicks") de los usuarios que
están conectados, permitiéndose enviar mensajes o mantener
conversaciones privadas con solo pulsar sobre su nombre.
• El correo electrónico: Es quizá la herramienta más utilizada. Sirve
para enviar mensajes con varias ventajas: rapidez, economía,
fiabilidad y comodidad. Las listas de correo o grupos de noticias
son grupos de gente interesadas en un mismo tema que comparte
artículos, noticias e ideas por esta vía. Los foros de debate
mundiales (p. Ej. USENET) acogen grupos de discusión en los que
cualquiera puede expresar sus opiniones.
• Transferencia de ficheros: Mediante el protocolo FTP se permite
acceder a ficheros en ordenadores conectados de todo el mundo, lo
que permite conseguir imágenes, programas informáticos gratuitos
o artículos científicos y grabarlos en nuestro ordenador.
Otra aplicación que usa Internet son los canales MUD (Multi Users
Dungeons), una evolución del clásico juego de rol "Dungeons and
dragons" (Dragones y mazmorras) en los que los jugadores crean un
personaje virtual que va evolucionando en función de lo sus decisiones
en el trascurso de una historia (Morahan-Martin y Schumacker, 1997).
El diseño de estas aplicaciones e Internet en sí permiten el anonimato en
las interacciones, lo cual hace que la comunicación por vía electrónica
tenga una características que la diferencian de la que se puede dar en la
vida real: la desinhibición (Greenfield, 1999b): Consiste en una pérdida
del pudor y del miedo a expresarse libremente, lo cual provee a la
persona de un sentimiento de protección y libertad al mismo tiempo.
Internet es una herramienta a la que se le atribuyen innumerables
ventajas para la educación, el comercio el entretenimiento y en ultima
instancia para el desarrollo del individuo. La participación en grupos
virtuales nos permite interaccionar con gente con nuestros propios
intereses donde sea que estén ubicados físicamente. En un estudios con
estos grupos de discusión McKenna y Bargh (1998) encontraron que este
medio permitía a aquellos con personalidades estigmatizadas (por
razones de sexo o ideología) llegar a una gran autoaceptación que en
última instancia conducía a revelar a sus familiares y amigos su identidad
oculta. Esto hace que la pertenencia al grupo virtual se convierta en una
parte importante de su identidad.
Sin embargo a Internet también se le atribuyen propiedades negativas. En
el estudio de Kraut y cols. (1998) se llegó a la conclusión de que Internet
contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico,
desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes
por otros más débiles a la conclusión de que Internet contribuía a reducir
el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la
actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más
débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que
las respaldadas por una proximidad física.
En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias negativas
relacionadas con el uso de Internet ha llevado a varios autores
(Echeburúa y cols., 1998; Griffiths, 1997; Young, 1996) a proponer la
existencia de un desorden de adicción a Internet similar a los problemas
que aparecen con otras conductas adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.).
2. ADICCIONES PSICOLÓGICAS (NO QUÍMICAS)
Para la gente el concepto de adicción incluye tomar drogas, la mayoría de
las definiciones sobre lo que es una adicción se centran en el abuso de
sustancias. Sin embargo hay un movimiento creciente de autores
(Echeburúa, 1999; Griffiths, 1998) que encuentran una serie de
conductas potencialmente adictivas, incluyendo muchos
comportamientos que no implican el consumo de drogas. Estas
adicciones no químicas incluirían conductas como el juego, el sexo, el
trabajo o las compras (Echeburúa, 1999).
Durante siglos la gente se ha encontrado dependiente psicológica o
físicamente a muchos comportamientos y sustancias. Esto no se debe a
un mero interés, sino que ce a un mero interés, sino que consiste en un
patrón de uso que puede llevar a un eventual impacto negativo en el
funcionamiento, afectando al matrimonio, relaciones, trabajo, economía
e incluso al estatus legal (Greenfield, 1999b).
Sin embargo, las adicciones psicológicas o no químicas no se encuentran
incluidas como tales en el DSM – IV, en las que el término adicción se
reserva para los trastornos producidos por el abuso de sustancias
psicoactivas. En el DSM – IV (APA, 1994) las adicciones psicológicas
vendrían incluidas en los trastornos del control de impulsos, tal como
aparece el juego patológico.
Según Echeburúa y Corral (1994) cualquier conducta normal placentera
es susceptible de convertirse en un comportamiento adictivo. Se podrían
hacer usos anormales de una conducta en función de la intensidad, de la
frecuencia o de la cantidad de dinero invertida y, en último termino, en
función del grado de interferencia en las relaciones familiares, sociales y
laborales de las personas implicadas. Los componentes fundamentales de
los trastornos adictivos serían la pérdida de control y la dependencia.
Para Griffiths (1998) cualquier comportamiento que cumpla estos seis
criterios será definido operacional menos será definido operacionalmente
como adicción:
Saliencia: Se refiere a cuando una actividad particular se convierte en la
más importante en la vida del individuo y domina sus pensamientos,
sentimientos y conducta.
Modificación del humor: Experiencias subjetivas que la gente
experimenta como consecuencia de implicarse en la actividad.
Tolerancia: Proceso por el cual se requiere incrementar la cantidad de
una actividad particular para lograr los efectos anteriores.
Síndrome de abstinencia: Estados emocionales desagradables y/o
efectos físicos que ocurren cuando una actividad particular es
interrumpida o repentinamente reducida.
Conflicto: Se refiere a los conflictos que se desarrollan entre el adicto y
aquellos que le rodean (conflicto interpersonal), conflictos con otras
actividades (trabajo, vida social, intereses, aficiones), o dentro de los
propios individuos ( conflicto intrapsíquico) que están involucrados con
la actividad particular.
Recaída: Es la tendencia a volver los patrones tempranos de la actividad
que vuelven a repetirse, restaurando los patrones más extremos de la
adicción trando los patrones más extremos de la adicción tras muchos
años de abstinencia o control.
Por lo tanto lo importante en la adicción no es la actividad concreta que
genera la dependencia, sino la relación que se establece con ella. Es una
relación negativa, incluso destructiva que el sujeto se muestra incapaz de
controlar.
3. LA ADICCIÓN A INTERNET
3.1. Definición
Con el desarrollo de Internet y su crecimiento exponencial han aparecido
también los primeros casos de psicopatología relacionados con la red. El
trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres:
desorden de adicción a Internet –Internet Addiction Disorder (IAD)-
(Goldberg, 1995), uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y
Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet – Pathological Internet
Use (PIU)- (Young y Rodgers, 1998b).
La tarea de definir lo que es la adicción a Internet es algo que ya de
partida nos supone un problema. Con lo ya expuesto en el apartado
anterior podemos decir que el uso de Internet (como cualquier otro
comportamiento) es susceptible de crear una adicción en función de la
relación que el sujeto establezca con ese uso.que el sujeto establezca con
ese uso.
Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos
a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí?
Respecto a esto Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción
al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno o desorden
putativo que depende tanto del medio como del mensaje, sin inclinarse a
favor de ninguno.
Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre
adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a
las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a
ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico
de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que
se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil
de entender que existiera una adicción al teléfono en sí.
Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama
"adicciones tecnológicas", que se definen como adicciones no químicas
que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas
(ce;quina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como
los juegos de ordenador o Internet). Esta sería una modalidad de las
adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la
adicción a Internet.
Varios autores (Echeburúa, 1999; Griffiths 1998) han señalado que
Internet podría ser, en al mayoría se los casos, solo un medio o "lugar"
donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo,
ludopatía o parafilias), aunque también señalan que existen casos de
adicción a Internet por sí mismo.
3.2. Criterios diagnósticos
Al ser el propio Internet una herramienta cuya implantación masiva es
posterior a la edición del DSM – IV, no es de extrañar que no aparezca
referencia alguna a la Adicción a Internet en dicho manual. Este vacío es
el que ha empujado a los investigadores a desarrollar sus propios
instrumentos de diagnóstico.
La primera persona que estableció criterios diagnósticos para la adicción
a Internet (algunos dicen que a modo de broma; Grohol, 1997) fue el
psiquiatra Ivan Goldberg. Goldberg (1995) propone un conjunto de
criterios para el diagnóstico del derios para el diagnóstico del desorden
de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del
abuso de sustancias:
Un patrón desadaptativo de uso de Internet, que conlleva un deterioro
o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los
items siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12
meses:
1) Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes:
• Una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de
tiempo en Internet para lograr satisfacción.
• Notable disminución de los efectos con el uso continuado de la
misma cantidad de tiempo en Internet.
2) Abstinencia, manifestado por cualquiera de los siguientes:
a. El característico síndrome de abstinencia:
o Cesación o reducción de un uso de Internet que ha sido
grande y prolongado
o Dos o más de los siguientes, desarrollados algunos días
durante un mes antes:
Agitación psicomotora Ansiedad
Pensamientos obsesivos acerca de lo que estará
sucediendo en Internet
Fantasías o sueños a cerca de Internet
Movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios
Los síntomas causan malestar o deterioro en el áreas
social, laboral u otra área importante de funcionamiento.
b. El uso de Internet o un servicio similar esta dirigido a aliviar o
evitar los síntomas de la abstinencia.
3) Se accede a Internet con más frecuencia o por periodos más largos
de lo que inicialmente se pretendía.
4) Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o
interrumpir el uso de Internet.
5) Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de
Internet (P.Ej., comprando libros sobre Internet, probando nuevos
navegadores, indagando proveedores de Internet, organizando fichero
o descargando materiales).
6) Actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o
reducen a causa del uso de Internet.
7) Internet se continúa usando Internet un pesar de saber que se tiene
un persistente o recurrente problema físico, social, ocupacional o
psicológico que parece ser causado o exacerbado por el uso de
Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegar tarde a las
citas por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, o
sentimientos de abandono de personas significativas). dono de
personas significativas).
Young también ha utilizado una serie de criterios diagnósticos parecidos
a estos en sus estudios preliminares (Young, 1996), basándose en los del
abuso de sustancias del DSM – IV. Sin embargo, posteriormente (Young,
1996) propuso una serie de criterios adaptados de los criterios para Juego
Patológico, por parecerles estos más semejantes a la naturaleza
patológica del uso de Internet. Dichos criterios se estructuran en un breve
cuestionario de ocho items:
1. ¿Te sientes preocupado con Internet (pensamientos acerca de la
última conexión o anticipas la próxima sesión)?
2. ¿Sientes la necesidad de incrementar la cantidad de tiempo de uso
de Internet para lograr la satisfacción?
3. ¿Ha hecho repetidamente esfuerzos infructuosos para controlar,
reducir. O detener el uso de Internet?
4. ¿Se ha sentido inquieto, malhumorado, deprimido o irritable
cuando ha intentado reducir o detener el uso de Internet?
5. ¿Se queda más tiempo conectado de lo que inicialmente había
pensado?
6. ¿Ha perdido o puesto en peligro alguna relación significativa,
trabajo, oportunidad educativa o profesional debido al uso de
Internet?
7. ¿Ha mentido a los miembros de su familia, terapeuta u otros para
ocultar su grado de implicación con Internet?
8. ¿Usa Internet como un medio de evadirse de los problemas o de
aliviar un estado de ánimo disfórico?
De acuerdo con estos criterios, se considera adicto si responde
afirmativamente a 5 o más de los items anteriores y los síntomas no
pueden ser mejor explicados por un episodio maniaco.
Young (1999) señala que si bien esta escala da una medida de la adicción
a Internet con la que se puede trabajar, es necesario un mayor estudio de
su validez y utilidad clínica.
Uno de estos intentos de validar cuestionarios para el diagnóstico de la
adicción a Internet se debe a David N. Greenfield. Greenfield (1999b)
administró un cuestionario a cerca de 18000 sujetos que visitaban la
página de ABCNEWS.com. Dicho cuestionario, el VAS (Virtual
Addiction Survey) , examinaba el uso general y abuso de Internet. Como
resultado de este estudio, Greenfield seña resultado de este estudio,
Greenfield señala un conjunto preliminar de siete criterios para la
identificación y predicción de la adicción a Internet:
• Nº Total de horas que pasas conectado
• Otras personas piensan que tienes un problema con Internet
• Experimentar serias consecuencias relacionadas con el uso de
Internet
• Experimentar una intensa intimidad en la red
• Mantener la cantidad de tiempo que se pasa conectado como un
secreto
• Edad (mas joven incrementa el riesgo de adicción)
• No poder esperar para llegar al ordenador y conectarse
Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a
Internet tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber
quedado claro que este no es un criterio válido para el diagnóstico.
Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar
muchas horas conectados, delante del ordenador, pero eso no les
convierte automáticamente en adictos.
Thompson (1996) señala que, para la mayoría de las personas que pasan
mucho tiempo que, para la mayoría de las personas que pasan mucho
tiempo conectados, lo que podría parecer una adicción no es sino el
proceso de aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths (1998)
analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la red y concluye que
en la mayoría de los casos esto es puramente sintomático.
Debemos por lo tanto centrarnos en la consecuencias negativas que tiene
la dependencia de la red, en definitiva ¿qué es lo que lleva a una persona
a buscar ayuda para terminar con su adicción a la red? ¿qué síntomas
negativos experimenta? ¿qué disfunciones encuentra el adicto en su vida
a causa de su uso de Internet?
3.3. Efectos negativos
Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una
adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias
físicas negativas que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la
adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre
todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999). La privación
de sueño se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión,
permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual pods
horas de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del
sistema inmunitario y un deterioro de la salud.
Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las
costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido
está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut
y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en
73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con
un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el
hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento
en su depresión y soledad.
La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de
depresión ha aparecido en varios estudios (Kraut y cols., 1998; Petrie y
Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b). Sin embargo, existe aún mucha
controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a
Internet. Según Pratarelli y cols. (1999), se produce un ciclo en el que la
soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto
lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una
conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se
incrementa a medida que aumentan s se incrementa a medida que
aumentan sus sentimiento de incomunicación.
El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie
de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del
humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no
encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia
alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de
interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. (Echeburúa,
1999).
Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo
intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de
la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional
(Young, 1999). El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros
aspectos de las obligaciones sociales (Echeburúa, 1999).
Es un hecho que Internet esta produciendo grandes cambios, pero
también hay que señalar que para la mayoría de las personas Internet es
una herramienta que trae grandes beneficios. La pregunta que debemos
hacernos es: ¿cómo es posible que una tecnología que para la mayoría es
beneficiosa se convierta en adictiva para algunos?
3.4. Mecanismos explicativos
El proceso por el cual una persona se convierte en adicto es siempre una
interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las
características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social.
Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de
tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto
virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real.
Según Greenfield (1999) las cualidades de Internet que parecen
contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad,
accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del
mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente
proporcional al potencial adictivo de la droga.
Desde mi punto de vista, la razón de que aparezcan adicciones a
comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las
líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que vez con esa velocidad,
accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son
algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo
la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por embargo la
mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que
impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen
todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le
antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin
represalias. Algo parecido ocurre en el caso del cibersexo.
Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza adictiva lo
encontramos en el caso de la adicción a las party line y líneas eróticas
(Guerricaecheverría y Echeburúa, 1997). Señalan varias características
relativas al funcionamiento de estas líneas que facilitan la dependencia:
disponibilidad ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y
gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que estas
características no solo están presentes en el caso de Internet, sino que
aparecen multiplicadas.
Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el
anonimato de las transacciones electrónicas (Young y cols., 1999). Este
anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales
como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia),
proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un
contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet las infidelidades
vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales
dependientes del estado de ánimo de la persona.
Según Young (1997) son varios los refuerzos y mecanismos psicológicos
que llevan a la formación del hábito:
a. Aplicaciones adictivas: Se encuentra que las aplicaciones que más
poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar
con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que
diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el
tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes
usan Internet para encontrar información y mantener relaciones
preexistentes, mientras que los dependientes la usan para
socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo.
De acuerdo con esto se determinan tres principales áreas de
reforzamiento: apoyo social, realización sexual y creación de un
personaje.
b. Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las
visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se
establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la
desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es
consecuencia directa del anonimato que;n es consecuencia directa
del anonimato que proporciona la comunicación mediada por
ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la
persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o
divorcio.
c. Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que han sido diseñados
para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto
a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas
aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le
apetezca en el momento con solo pulsar un botón (desde la
homosexualidad hasta las diversas parafilias). En estos lugares se
sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de
practicar "sexo seguro". Por otro lado las personas que se sienten
poco atractivas físicamente se ven liberadas de este problema.
d. Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear un
personalidad virtual modificando las propias características físicas
que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador
de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede
aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo.
Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades
psicológicas mo, de cubrir necesidades psicológicas previamente
no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal. Dos de
estas necesidades psicológicas son la expresión de un rasgo de
personalidad reprimido y los sentimientos de reconocimiento y
poder.
e. Personalidades reveladas: Internet puede ayudar a sacar a la luz
aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como
puede ser la agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe de
aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos
roles al ciberespacio.
f. Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los
juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando
su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato
de otros jugadores subordinados.
o Greenfield (1999b) encuentra varios sentimientos que
experimentan los usuarios dependientes de Internet y que
pueden llevar a la adicción:
o Los adictos informan de una intensa intimidad cuando está
conectados
o Existe un sentimiento de desinhibición
o Muchos adictos informan también de una pérdida de ataduras
o Sentimientos de que el tiempo se detiene o que pasa muy
rápido
o Sentirse fuera de control cuando se está conectado
Puesto que hemos analizado las características de Internet que pueden
llevar a la adicción, cabe preguntarse qué es lo que hace que algunas
personas se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora parece haber
quedado claro que Internet en la mayoría de los casos lo que hace es
cubrir un déficit en la personalidad del adicto. Ya que Internet es
eminentemente un instrumento de comunicación interpersonal, es en este
ámbito donde el mundo virtual puede convertirse en un sustituto de la
vida real para las personas con déficits en habilidades sociales, timidez o
algún tipo de complejo.
Del mismo modo que un adicto a la heroína lo es a la sustancia y no a la
jeringuilla, es lógico pensar que en este caso lo importante es el
contenido, la necesidad que cubre en una persona. Según Echeburúa y
cols. (1998) la red permite cubrir dos tipos de necesidades básicas: la
estimulación solitaria (búsqueda de información, imágenes, sonido,
juegos, etc.) y la búsqueda de interacción social.
Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que
aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones. La
vulnerabilidad psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en los
siguientes factores de riesgo (Echeburúa, 1999):
• Déficits de personalidad: introversión acusada, baja autoestima y
nivel alto de búsqueda de sensaciones.
• Déficits en las relaciones interpersonales: timidez y fobia social.
• Déficits cognitivos: fantasía descontrolada, atención dispersa y
tendencia a la distraibilidad.
• Alteraciones psicopatológicas: Adicciones químicas o psicológicas
presentes o pasadas. Depresión.
Young y Rodgers (1998a) administraron el cuestionario 16 PF a un
grupo de personas auto – seleccionadas, encontrando puntuaciones altas
en términos de confianza en sí mismos, pensamiento abstracto,
disconformidad con las convenciones sociales, reactividad emocional
hacia los otros y preferencia por las actividades solitarias. Las personas
dependientes de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y privadas.
Esta tendencia hacia la introversiótes y privadas. Esta tendencia hacia la
introversión también fue encontrada por Petrie y Gunn (1998).
4. EVALUACIÓN DE LA ADICCIÓN A INTERNET
El principal obstáculo que encontraremos para detectar la existencia del
problema es la negación (Young, 1999; Greenfield, 1999a; Echeburúa,
1999). El paciente tiende a negar o minimizar su dependencia de la red,
amparándose muchas veces en su utilidad. Por ello, no es fácil que el
trastorno se haga evidente en una exploración inicial.
Del mismo modo que en otras adicciones como el alcohol y drogas o la
comida compulsiva, se ha propuesto que existen una serie de
disparadores y señales que son las que lanzan la conducta de "atracón" o
"borrachera" en el adicto a Internet y que deben ser evaluados:
• Aplicaciones: Lo normal es que el adicto use una aplicación
específica que es la que actúa como disparador. En evaluador debe
examinar sus pautas de uso en cada aplicación particular:
¿Qué aplicaciones usa en Internet?
¿Cuántas horas por semana dedica a cada aplicación?
or semana dedica a cada aplicación?
¿Cómo clasificaría las aplicaciones de la más a la menos
importante?
¿Qué le parece mejor de cada aplicación?
Si es difícil de saberlo se podría proporcionar un autorregistro para
colocar al lado del ordenar para registrar su uso.
• Emociones: Los adictos experimentan sensaciones placenteras
cuando están conectados en contraste a como se sienten cuando
están desconectados. Se deben detectar los dos extremos:
¿Cómo se siente cuando está desconectado? Después debe
determinarse si las respuestas están en un continuo de sentimientos
negativos (solo, insatisfecho, inhibido, angustiado, frustrado o
preocupado).
¿Cómo se siente cuando está usando Internet? Respuestas como
excitado, feliz, desinhibido, atractivo, apoyado o deseado indican
que Internet ha modificado el estado de ánimo del paciente.
• Pensamientos: El pensamiento catastrófico provee de un
mecanismo de escape psicológico para evitar los problemas reales
o percibidos. Los adictos tiende más a menudo a anticipar los
problemas.
• Sucesos vitales: Una persona que no esté satisfecha con algún área
de su vida puede usar el Internet como medio para evitar los
problemas u olvidar el dolor, pero cuando se encuentre fuera de la
red se dará cuenta de que nada ha cambiado. Es necesario evaluar
si el adicto está usando Internet como medio para evitar una
situación infeliz como una enfermedad, insatisfacción marital o
laboral, desempleo, etc.
Uno de los primeros síntomas que son notados se refieren a la gran
cantidad de tiempo que se pasa en actividades relacionadas con Internet.
En la evaluación debe determinarse si el incremento del uso de Internet
es algo normal por ser esta una herramienta nueva que causa una inicial
fascinación, o por el contrario se ha convertido en una adicción. En esto
es importante el tiempo que hace que se inició el problema.
Las diversas modalidades en que puede presentarse la adicción a Internet
deben ser también objeto de análisis. Las diferentes clasificaciones que
se han propuesto se basan en dos características: la aplicación que se
utiliza y el tipo de contenidos al que se accede. Veremos más adelante
que esto no clarifica mucho las cosas, ya que algunas de estas
modalidades se solapan entre sí y en otras no queda claro cual es el
objeto de la adicción.
Young y cols. (1999) y Greenfield (1999b) distinguen cuatro
modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y cols. (1999) añaden
a esta clasificación una quinta modalidad relacionada con uso obsesivo
del ordenador para juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos
en cuenta por considerar que en ese caso Internet no está presente. La
clasificación se exponen en la siguiente tabla:
MODALIDAD APLICACIÓN CONTENIDOS
1
Adicción
cibersexual
Páginas web para
adultos
Pornográficos o sexuales
2
Adicción a las ciber
- relaciones
Grupos de
discusión, e – mail,
chats, etc.
Comunicación interactiva
con otros usuarios.
3 Páginas web, en la Juegos de azar, comercio
Compulsiones de la
red
mayoría de los
casos comerciales.
electrónico, subastas.
4
Buscadores de
información y
"vagabundos
electrónicos"
Robots de
búsqueda, FTP,
TELNET.
Simplemente navegar por
la red sin una meta
específica y buscar
información sobre un
tema de interés.
Como ya hemos dicho, posiblemente esta no es una clasificación que
ayude a la evaluación de la adicción a Internet. Sería fácil encontrar
gente que utilizasen los chat para lograr satisfacción sexual, o ludópatas
que usan Internet para implicarse en juegos de azar, el límite de las
modalidades entre sí y con otros trastornos no está claramente definido.
En al mayoría de estas modalidades lo que existe es un trastorno
psicológico o carencia que se expresa a través de Internet. Con el avance
de la investigación se debe hacer evidente que la mayoría de las veces la
adicción a Internet no es sino un trastorno secundario a otros como la
fobia social, depresión, adicción al sexo o las diversas paroacute;n,
adicción al sexo o las diversas parafilias. Si en la evaluación se detecta
alguno de estos trastornos el terapeuta debe decidir cual es el trastorno
que merece una atención prioritaria.
A este respecto, Griffiths (1998) señala que Internet puede fácilmente ser
el objetivo de comportamientos obsesivo/ compulsivos, reforzado por la
gran cantidad de recursos que se pueden encontrar en la red para
alimentar otras adicciones o compulsiones.
5. TRATAMIENTO
Dejando a un lado la controversia sobre si existe un trastorno de adicción
a Internet en sí mismo, lo que parece quedar claro es que existe un
incremento en las demandas de ayuda por problemas relacionados con el
uso de la red (Young y cols., 1999).
Según el estudio de Greenfield (1999b) con sujetos de habla inglesa,
principalmente norteamericanos y canadienses, habría cerca de un 6 % de
los usuarios adictos a Internet.
Debido a esta demanda se han desarrollado programas de tratamiento,
sobre todo en los EEUU, que tratan de recuperar al adictos en forma muy
parecida a como ya lo hacen otros programas como Alcohólicos
Anónimos o los Jugadores en Rehabilitación. Una de las primeras
propuestas fue la creación de un grupo de apoyo víoacute;n de un grupo
de apoyo vía Internet, el IASG (Internet Addiction Support Group;
Goldberg, 1995). Este grupo permite que los adictos se apoyen entre sí,
se conozcan y empiecen a reconocer su problema. Sin embargo, también
ha sido criticado, ya que en cierta forma tener un grupo de apoyo en la
red es como una reunión de Alcohólicos Anónimos en un bar (Grohol,
1997).
En España, Echeburúa (1999) ha elaborado un programa de tratamiento
para adicciones psicológicas que también es aplicable en el caso de
Internet. Este programa consta de los siguientes elementos:
1. Control de los estímulos vinculados a la adicción: En una
primera fase de la terapia se ha de evitar la conexión, pero tras un
periodo de abstinencia total se ha de tratar de limitar el tiempo de
conexión (al margen de las obligaciones laborales) a no más de 120
minutos/dia, atender el correo 1 vez al día y a una hora concreta, de
conectarse en compañía, sin quitar horas al sueño y de eliminar los
pensamientos referidos a la red cuando no se está conectado.
2. Exposición prolongada a los elementos suscitadores del ansia
por la conducta adictiva: La evitación de los estímulos en la
mayoría de los casos es insuficiente, pues esta no se puede
mantener indefinidamente, ya que aumenta el riesgo de recaídas.
La recuperación total se consigue cuando se expone a los indicios
de riesgo de forma regular y progresiva y es capaz de resistirse a
ellos sin escape.
3. Solución de problemas específicos: Deben controlarse varios
aspectos relacionados con la abstinencia:
o Control del ansia por implicarse de nuevo en la conducta
o Control de la ansiedad
o Control de la depresión
o Control de los conflictos interpersonales
4. Creación de un nuevo estilo de vida: Lo esencial es promover un
equilibrio adecuado entre deberes y deseos.
5. Prevención de recaídas: La mantención de los logros terapéuticos
es más sencillo cuando hay abstinencia total, pero si esto no es
posible el objetivo será enseñar a la persona a usar Internet de
forma controlada. Algunas de las estrategias que podrían usarse
son:
o Identificación de situaciones de alto riesgo
o Respuestas de enfrentamiento a situaciones problema
o Cambio de expectativas sobre las consecuencias de la
implicación en la conducta adictiva
o Revisión del estilo de vida del paciente
Puesto que en la mayoría de los casos la abstinencia en este tipo de
adicción no es posible, Young (1999) revisa los modelos de bebida
controlada y entrenamiento en moderación para trastornos alimenticios,
ya que Internet parece tener la misma habilidad para proveer alivio
emocional, escape mental y maneras de eludir los problemas que tiene el
alcohol, las drogas, la comida o el juego, y propone el siguiente conjunto
de estrategias de tratamiento:
a. Practicar lo contrario en el tiempo de uso de Internet: Es
necesario previamente evaluar lo hábitos de uso de Internet:
cuando, cuantas veces, dónde y durante cuanto tiempo se produce
la conexión. La técnica consiste en romper la rutina para adaptarse
a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace para
adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace
el paciente al levantarse es chequear el correo, podemos sugerir
que lo haga después de desayunar, si se conecta al llegar a casa
hacerle conectarse solo después de cenar. El objetivo es romper
con los hábitos de conexión.
b. Interruptores externos: Se trata de usar cosas que el paciente tenga
que hacer o sitios donde ir como señales que le indiquen que debe
desconectar. Como ayuda a estas alarmas naturales se pueden usar
relojes o alarmas de tiempo.
c. Fijar metas: Para evitar las recaídas se puede elaborar un horario
realista que permita al paciente manejar su tiempo. Se puede
elaborar un esquema de conexiones breves pero frecuentes. El
tener un horario tangible puede permitir tener sensación de control.
d. Abstinencia de una aplicación particular: Una vez se ha
identificado la aplicación que resulta más problemática para el
paciente, este debe dejar de utilizarla. Esto no significa que no
pueda usar otras aplicaciones relacionadas con la red. Si el paciente
encuentra problemas con el las salas de chat, entonces no debe
usarlas más, pero si puede usar el correo electrónico o los
navegadores Web.
e. Usar tarjetas recordatorias: Para mantener al paciente centrado en
la meta de la abstinencia o la reducción de uso podemos pedirle al
paciente que haga una lista de los cinco principales problemas
causados por la adicción a Internet y otra con los cinco principales
beneficios de estar desconectado de Internet o abstenerse de usar
una aplicación. La lista puede ser transcrita en una tarjeta que
pueda llevar consigo. Le podemos sugerir que saque la tarjeta cada
vez que piense en usar Internet, y que apunte todos los beneficios
que le cause la abstinencia o reducción de uso así como lo efectos
negativos que le cause su uso.
f. Desarrollar un inventario personal: Al mismo tiempo que el
paciente intenta cortar el uso de Internet, podemos sugerir que
cultive una actividad alternativa. El paciente debe elaborar un
inventario personal de las cosas que ha dejado de hacer a causa de
su adicción, para luego clasificarlas en "muy importante",
"importante" o "no muy importante". Debemos hacer que el adicto
examine especialmente las actividades "muy importantes" para que
se haga consciente de lo que ha perdido y le gustaría recuperar.
g. Entrar en un grupo de apoyo: Puesto que el apoyo social de la red
contribuye a la adicción de aquellos con estilos de vida
solitaacute;n de aquellos con estilos de vida solitarios, sería
conveniente ayudarles a encontrar un grupo de apoyo que se refiera
a su situación. Por ejemplo, si un individuo ha perdido
recientemente a su pareja, podríamos sugerir que entrase a formar
parte en una asociación de viudos o que se implicase en actividades
de la comunidad.
h. Terapia familiar: La terapia familiar será necesaria en aquellos
casos en los que las relaciones familiares se han interrumpido o
han sido negativamente afectadas. La intervención debe estar
centrada en:
o Educar a la familia en lo adictivo que puede llegar a ser
Internet
o Reducir la culpa en el adicto por su comportamiento
o Promover la comunicación abierta sobre los problemas
premórbidos que llevaron al adicto a implicarse en el abuso
de Internet
o Animar a la familia a colaborar en la recuperación del adicto
ayudándole a encontrar nuevas ocupaciones, tomándose unas
vacaciones o escuchando sus sentimientos.
Como muchos otros comportamientos problemáticos, la adicción a
Internet puede tratarse solamente de un síntoma o de un trastorno
secundario. La depresión (Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers,
1998b), la fobia social (Echeburúa, 1999) o la adicción al sexo
(Greenfield, 1999b) son alguno de los trastornos que pueden ser los
responsables de una sobre – implicación en la red. En estos casos el
tratamiento específico para estas disfunciones debe ser adaptado al
medio en el que se produce.
6. CONCLUSIONES
Hemos analizado en este trabajo la mayoría de las investigaciones que se
han realizado hasta el momento sobre la adicción a Internet. Gran
cantidad de estos trabajos son solo de naturaleza exploratoria o
descriptiva, por lo que las explicaciones causales son solo tentativas.
A nivel clínico, puesto que ha surgido una demanda real de ayuda, se han
elaborado algunos instrumentos de evaluación y técnicas de tratamiento,
la mayoría adaptadas de otros trastornos. Debido a la reciente historia de
Internet, es un problema de aparición reciente que aún no se ha estudiado
en profundidad.
La controversia sobre si el término adicción es apropiado es un problema
que inquieta mucho a los investigadores, sinquieta mucho a los
investigadores, sin embargo es algo que a las personas que relatan
consecuencias negativas relacionadas con Internet no preocupa tanto.
Parece ser que Internet no produce adicción, es solo lo que provee a
conductas reforzantes (sexo, juegos, relaciones interpersonales, etc.) de
la capacidad de producir dependencia. Hemos visto que la gente se hace
adicta a multitud de cosas (juego, sexo, compras, ...) algunas de ellas
pueden aumentar su capacidad adictiva usando Internet como medio, sin
embargo otras son posible solo en Internet (chat, búsqueda de
información, WWW, etc). Otra cuestión diferente es que se puedan
desligar ambas cosas, ya que en Internet el medio y el mensaje están muy
unidos.
Internet se introduce poco a poco en nuestra vida, y las previsiones es
que su presencia sea cada día mayor. Es por tanto necesario que nos
anticipemos y aprendamos lo máximo posible sobre como Internet puede
tener un impacto negativo en nuestro bienestar psicológico, no solo
desde el punto de vista de la adicción, sino también de los cambios
personales y sociales que puede traernos la llegada del mundo virtual.
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Association.
• Young, K.S. y Rodgers, R. C. (1998b). The relationships between
depresión and Internet addiction. CyberPsychology and Behavior,
1, 25-28.
TEST DE VALORACION DE PROBABLE ADICCION A
INTERNET
INSTRUCCIONES:
Marque el casillero, para cada una de las 20
preguntas, que represente con mayor precisión
lo que usted experimenta respecto al uso de
Internet:
1. Con que frecuencia se encuentra con que lleva más tiempo
navegando del que pretendía estar?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca
2. Desatiende las labores de su hogar por pasar más tiempo
frente a la computadora navegando?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
3. Prefiere excitarse con fotos o videos a través de Internet en
lugar de intimar con su pareja?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
4. Con que frecuencia establece relaciones amistosas con gente
que sólo conoce a través de Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca
5. Con que frecuencia personas de su entorno le recriminan que
pasa demasiado tiempo conectado a Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca
6. Su actividad académica (escuela, universidad) se ve
perjudicada porque dedica demasiado tiempo a navegar?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
7. Con que frecuencia chequea el correo electrónico antes de
realizar otras tareas prioritarias?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca
8. Su productividad en el trabajo se ve perjudicada por el uso de
Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
9. Se vuelve precavido o reservado cuando alguien le pregunta en
que dedica el tiempo que pasa navegando?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
10. Se evade de sus problemas de la vida real pasando un rato
conectado a Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
11. Se encuentra alguna vez pensando en lo que va a hacer la
próxima vez que se conecte a Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
12. Teme que su vida sin Internet sea aburrida y vacía?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
13. Se siente molesto cuando alguien lo/a interrumpe mientras
esta navegando?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
14. Con que frecuencia pierde horas de sueño pasándolas
conectado a Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = Nunca
15. Se encuentra a menudo pensando en cosas relacionadas a
Internet cuando no está conectado?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
16. Le ha pasado alguna vez eso de decir "solo unos minutitos
más" antes de apagar la computadora?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
17. Ha intentado alguna vez pasar menos tiempo conectado a
Internet y no lo ha logrado?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
18. Trata de ocultar cuanto tiempo pasa realmente navegando?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
19. Prefiere pasar mas tiempo online que con sus amigos en la
vida real?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
20. Se siente ansioso, nervioso, deprimido o aburrido cuando no
está conectado a Internet?
1 = Raramente
2 = Ocasionalmente
3 = Frecuentemente
4 = Muy a menudo
5 = Siempre
0 = No
Borrar
Puntaje:
Si su puntuación es mayor de 60 es aconsejable que imprima esta página
y consulte con un Médico Psiquiatra o Psicólogo para que le realice una
evaluación diagnóstica ya que puede estar padeciendo una Adicción a
Internet.
Este test no reviste carácter diagnóstico.
1 ¿Dedica
más tiempo
del que cree
que debería a
estar
conectado a la
red con
objetivos
distintos a los
de su trabajo?
Sí No
2
¿Piensa que se
sentiría mal si
redujera el
tiempo que
pasa en
Internet?
Sí No
3
¿Se han
quejado sus
familiares de
las horas que
dedica a
Internet?
Sí No
4
¿Le resulta
duro
permanecer
alejado de la
red varios días
seguidos?
Sí No
5
¿Se resienten
sus relaciones
por estar
conectado a la
red?
Sí No
6 ¿Existen Sí No
contenidos o
servicios de la
red a los que
encuentra
difícil
resistirse?
7
¿Tiene
problemas para
controlar el
impulso de
conectarse a la
red?
Sí No
8
¿Ha intentado,
sin éxito,
reducir su uso?
Sí No
9
¿Obtiene gran
parte de su
bienestar del
hecho de estar
conectado a la
red?
Sí No
Calcular Borrar
Adicción a Internet
Boris Villanueva
1. Introducción
2. Historia
3. Definición
4. Opiniones profesionales relacionadas.
5. Investigaciones que sostienen el IAD.
6. Psicología de Internet
7. Servicios De Potencial Adicción
8. Tratamiento
9. Conclusiones.
10. Referencias Bibliográficas
1. Introducción
Teniendo en cuenta el incremento cada vez mayor de nuevas
tecnologías que se van haciendo parte de la vida diaria, se hace
imprescindible conocer de que manera su utilización va
transformando la realidad y como esta nueva realidad afecta
nuestra manera de ser en el mundo.
En los últimos años producto de la globalizacion y el avance de los
medios de comunicación surge Internetcomo el boom de fines del
siglo XX. Su facilidad de manejo y versatilidad en pocos años ha
rebasado los limites de lo inimaginable, haciéndose cada vez
mayor la cantidad de usuarios que acceden a la red y que se
benefician de su enorme variedad de servicios. La gran cantidad de
información a la que se puede acceder contiene casi todos los
conocimientos y pasatiempos del que hacer humano, por ende se
le ha denominado la gran biblioteca de la humanidad.
Aunque en nuestro país no esta tan difundido su uso en
comparación de los países del primer mundo, se encuentra ya a
disposición de las grandes mayorías a través de cabinas publicas
que a un precio módico permiten acceder por horas al servicio.
Se ha podido comprobar empíricamente y a través de estudios
hechos en el exterior la gran capacidad reforzante de su uso, lo que
podría provocar un condicionamiento que haría cada vez mayor la
necesidad de su utilización.
Debido a esto hace pocos meses se ha convertido en noticia el
posible síndrome de dependencia de Internet, La base teórica con
que cuentan los defensores de entidades como el IAD (Internet
Addiction Disorder) son algunos estudios -descriptivos- acerca de
los patrones de uso de Internet, de los que quizá resulte
aventurado deducir que el uso masivo de los recursoson-line sea
preocupante, y muy lejos de los 30 millones de afectados con los
que especula el periodista Hughes Henry. Datosalgo menos
dramáticos ofrece la Dra. Kimberly S. Young, cifrando en unos
400.000 el número de norteamericanos afectados por el IAD (de
una población de unos 20.000.000 de americanos conectados).
A estos trabajos debemos añadir numerosos escritos periodísticos
que a partir de algunas declaraciones de los autores y
espectaculares testimonios establecen sin ningún genero de dudas
la existencia del carácter "cuasi" epidémico de dicho síndrome.
Se ha observado que algunas personas presentan verdaderos
problemas derivados de su afición a los ordenadores y al
ciberespacio. Cuando se es despedido del trabajo, se abandonan
los estudios o una persona se encuentra inmersa en una demanda
de separación a causa de esta actividad se puede sospechar la
existencia de una adicción.
No obstante las "adicciones" en sentido amplio pueden ser
saludables, patológicas o una mezcla de ambas. De este modo una
persona que se sienta fascinada por su hobby y en el que invierte
cantidades ingentes de tiempo tiene la posibilidad de aprender,
fomentar la creatividad y comunicarse. La dificultad se sitúa en el
punto en que debe trazarse la línea entre un uso intenso de la
tecnología y la aparición de las consecuencias derivadas
directamente de la actividad.
Es conocido por todos el fenómeno que se produce ante la
adquisición de un sistema de vídeo juegos, apareciendo una curva
de utilización caracterizada por elevadas frecuencias de uso en las
primeras 3 - 5 semanas, curva que progresivamente va
descendiendo hasta situarse de modo estable en valores que
constituyen una fracción de los iniciales.
Cabe, pues, plantearse si la eclosión de Internet desde finales de
1996 no está produciendo un fenómeno similar al acaecido con los
vídeo juegos a principiosde los 90.
Se empieza a considerar como puede existir un núcleo común a
todos los elementos psicopatológicos ligados con la informática,
que es el uso abusivo de los ordenadores, considerándose las
diferentes manifestaciones como formas clínicas diferentes de un
único trastorno.
Se compara la adicción a Internet con el juego patológico, la
adicción al tabaco, el alcoholismo o las compras compulsivas. Al
igual que ocurrió con los videojuegosel paralelismo con el
conjunto de las toxicomanías es tentador, sin embargo, ya de una
manera superficial sólo es posible establecerlo con el juego
patológico ya que en este caso tampoco existe una sustancia
responsable de la conducta adictiva
El llamado Síndrome de la Adicción a Internet (InfoAdicction
Disorder, IAD) está suscitando polémica. Hoy en día constituye
todavía un interrogante la posibilidad de que una conducta
semejante al IAD sea una realidad. El hecho que Internet se
considere un medio de trabajo, de extraordinaria creatividad y una
vasta fuente de información y otros recursos, pone en duda para
muchos su carácter adictivo. Sin embargo, los partidarios de la
existencia de este síndrome definen al 'netdependiente' como
aquel individuo que realiza un uso excesivo de Internet lo que le
genera una distorsión de sus objetivospersonales, familiares o
profesionales. El Center for On-Line Addiction describe este tipo
de adicción como un deterioro en su control y uso que se
manifiesta en un conjunto de síntomas cognitivos, conductuales y
fisiológicos.
La socialización y la comunicación parecen constituir los
elementos últimos del efecto "adictivo" de Internet (Intercambio
de correo, participación en grupos de discusión, conversaciones en
tiempo real, juegos en red). Sin embargo cuando estas mismas
actividades prescinden de su soporte tecnológico pierden la
connotación mórbida que se les ha querido dar. ¿Quién se
preocupa por las prolongadas conversaciones de teléfono de los
adolescentes tras haber estado juntos todo el día en el colegio? La
lectura es otra actividad que puede captar completamente la
atención sin que por ello se intente elevar a la categoría de
diagnóstico.
Cuando se es un nuevo usuario o se descubre un nuevo recurso en
Internet se produce una fase de encanto, que se caracteriza por
elevados tiempos de consumo y cierta "obsesión". Tiempo después
aparece una caída del uso que corresponde con una percepción
mas objetiva de lo que es Internet en sí o el recurso recientemente
descubierto, apareciendo una fase de desencanto.
Finalmente aparece una fase de estabilidad donde el recurso o el
uso de Internet en sí mismo halla su espacio natural en las
actividades del sujeto. De este modo es esperable que una vez
alcanzado el primer nivel se vuelva –episódicamente- al primer
nivel, aspecto demostrado por los trabajos que presentan el
carácter fásico en el uso de Internet y que tienen su antecedente en
los realizados sobre el uso de videojuegos. Este fenómeno fue
constatado por primera vez por Creasey y Myers en 1986.
Probablemente exista un equivalente a este fenómeno en la
conducta de los sujetos que disponen por primera vez de una
conexión a Internet, por lo que resulta evidente una llamada a la
prudencia en la interpretación de las observaciones realizadas
sobre sujetos recién llegados a la Red o que puedan haber
descubierto nuevos recursos que les hayan devuelto a la primera
fase.
En cierto modo este fenómeno ha sido demostrado por Roberts,
Smith y Pollack (1996) demostraron que actividades como el uso
del IRC tienen un carácter fásico, apareciendo niveles iniciales
elevados que se acompañan de bruscas caídas en el uso que
devuelven al sujeto a su nivel basal.
Algunos investigadores barajan la idea de que características
propias de Internet ejerzan alguna influencia sobre la conducta de
los usuarios, es el caso del modelo "ACE" (anonimato,
conveniencia y escape) (Young, 1999) para explicar el éxito y la
gratificación obtenida mediante el cibersexo. No obstante tales
modelos teóricos todavía deben ser validados por futuras
investigaciones, existiendo hoy día a modo de meras hipótesis.
El conceptode anonimato ha sido subrayado por numerosos
autores en relación a las situaciones de abuso (O’Reilly, 1996)
También resulta interesante la propuesta de King (1996) quien
sugiere que quizá sean adictos quienes usan Internet, refiriéndose
a rasgos de personalidad específicos que determinarían un elevado
uso de estos recursos.
Una vía alternativa reside en considerar la existencia de un uso
abusivo de la tecnología en general, hipótesis propuesta por
algunos autores en la propia red. Este uso podría evolucionar de
modo adaptativo (de hecho son habituales los casos de sujetos que
hacen un uso intensivo de sus ordenadores, teléfonos móviles,
televisiónen cualquiera de sus vertientes, etc.) o bien desviarse
hacia situaciones desadaptativas ya sea en modo generalizado o en
algún aspecto específico.
Oficialmente en el colectivo médico no está considerada la
existencia de una adicción a Internet como tal. En los manuales
diagnósticos tanto de psicología como de psiquiatría, todavía no
está considerada como una adicción, como por ejemplo sí está
recogida la ludopatía. En el ámbito internacional tampoco está
recogida como una adicción. Sólo existen sugerencias individuales
o de algunas asociaciones que reivindican que ya debería indicarse
como una adicción. Para que la adicción a Internet sea
considerada como tal tendrá que ser considerada, en primer lugar,
en el ámbito científico como una categoría adictiva en sí misma.
Como llevamos poco tiempo con el uso de Internet y hay pocas
personas susceptibles de esta patología, no tenemos
conocimientoscientíficos aptos para decir que esto es una adicción
y cuáles son las categorías que lo definen. Estamos en una etapa
inicial y no se tienen datos con certeza para definir un diagnóstico
y un tratamiento.
Hasta el día de hoy no existe de modo oficial este trastorno, puesto
que el conjunto de síntomas que se describen todavía no ha
demostrado ni consistencia ni fiabilidad. Por lo cual es oportuno
seguir investigando y aportando al estudio de esta conducta.
2. Historia
En los 50’s Estados Unidos poseía un ineficiente y caótico sistema
de comunicación y ante la amenaza de la guerranuclear y en medio
de la guerra fría a finales de los 60's, el Departamento de Defensa
de los E.U., enfrentando problemas estratégicos, sentó los
parámetros para el desarrollo de una red de computadorasque
tomó el nombre de ARPANET.
La red nació en 1969. Fue creada por un grupo de investigadores,
para establecer un sistema de comunicación con otras agencias del
gobierno en un proyecto para comunicar algunos centros
computacionales alrededor del país. El temor a que un ataque
pudiera destruir la información almacenada en un mismo lugar,
obligó a que no fuera solamente un poderoso computadorcentral
el que la guardara, sino el resultado de la conexión de muchos. El
proyecto llamado ARPANET, consistía en desarrollar un sistema
de información militar, el cual mantuviera su operación, incluso si
alguno de estos centros computacionales fuera bombardeado. De
manera que si uno o dos de estos centros fueran destruidos, el
resto pudiera mantenerse comunicado.
Cada nodo de la red, recibió una identificación numérica, conocida
como dirección, lo cual permitía que las computadoras se
diferenciaran unas de otras para facilitar la puesta en marcha de
procesos simultáneos. El esquema se basa en "paquetes" de
información enviados a diferentes computadoras de acuerdo con
el protocolo estándar de Internet (IP). Cada paquete lleva incluida
la dirección de la computadoraa la cual fue enviada, de manera
que, el "paquete" puede ir siendo desviado hasta su destino. Con el
paso de los años, ARPANET fue abriendo sus estándares de
comunicación a las universidades, centros de investigación y
dependencias de gobierno, así como a instituciones extranjeras,
convirtiéndose en una red cosmopolita llamada Internet
A medida que pasaba el tiempo, Arpanet crecía y crecía en
computadores conectados y, a comienzos de los 80 aparecen
numerosas redes. Aquello era un gigantesco bancode datos en el
que resultaba muy difícil encontrar lo que se necesitaba y había
demasiados formatos incompatibles. Así nació Internet, que
unifico lo que antes era un "rosario" de pequeñas redes y, lo que es
más importante, introdujo las herramientas necesarias para su
manejo, creando diferentes programas de acceso.
La demanda de estar conectado aumento con rapidez y pronto se
evidencio que la red tendría otros fines que los pensados
originariamente, y que estos dependían de las necesidades de los
nuevos usuarios. Para solucionar el problema de los distintos
códigos se desarrollaron protocolos de comunicación que
permitieron que los ordenadores se comunicaran de modo
transparente a través de distintas redes interconectadas. Así se
desarrollaron los protocolos TCP/IP (Transmision Control
Protocol/Internet Protocol). Una vez encontrada la solución a la
compatibilidad se fueron añadiendo mas redes con nuevos
servicio, como el correo electrónico, las listas de correos, entre
otros.
Hasta finales de los años ochenta, Internet era utilizada
principalmente por investigadores y académicos estadounidenses,
pero en la actual década, desde que empezó a popularizarse entre
todo tipo de personas, ha crecido a un ritmo desenfrenado.
Sin embargo, llevar a cabo un censo en Internet es como intentar
contar las cabezas de los asistentes a una gran manifestación.
Teniendo en cuenta la anterior observación, la población de
Internet podría estar entre 10 y 100 millones, más o menos.
Por extraño que parezca, no existe una autoridad central que
controle el funcionamiento de la red, aunque existen grupos que se
dedican a organizar de alguna forma el tráfico en ella. Tampoco
pertenece a una entidad privada o gubernamental. La mayoría de
sus servicios y recursos son ofrecidos en forma gratuita a sus
usuarios.
Una razón fue la popularidad para consultar información con
herramientas como Gopher y Archie las cuales fueron opacadas
con el desarrollo del World Wide Web (WWW) en 1991 por CERN,
(European laboratory for Particle Physics).
Mientras se desarrollaban herramientas más sencillas para
consultar información, el auge surgió en 1993 con el lanzamiento
de Mosaic, el primer navegador gráfico.
En la actualidad Mosaic, así como sus sucesores como Netscape
Navigator permiten que con solo hacer un click con el mouse en
algunas palabras y figuras (llamado hyperlinks) el navegador lea
automáticamente paginas en cualquier computadoraconectada en
el WWW, naciendo con esto la palabra que hoy conocemos como
Navegar.
Se calcula que el promedio de edad del usuario standard de
Internet es de 32 años, y 1 de cada 10 usuarios es menor de 18
años. Se calcula que 57% de los usuarios son hombres y 43%
mujeres a nivel global.
En la actualidad, 30 años después, Internet es ya una realidad que
une mas de 16 millones de redes comunicadas entre ellas por
líneas telefónicas, fibra ópticao vía satélite y más de 60 millones de
usuarios, con información circulante equivalente a 40 millones de
novelas de 700 paginas c/u.
El índice de crecimiento, tanto en redes como en usuarios finales,
es del doce por ciento mensual por lo que Internet Society
presume que en el año 2020 habrá algo mas de 200 millones de
usuarios de Internet.
3. Definición
John Suler señala la existencia de dos modelos básicos de la
hipotética adicción a Internet.
El primero de ellos hace referencia a aquellos sujetos muy
aficionados e interesados por sus ordenadores que utilizan la Red
para recoger información, jugar en solitario, obtener nuevos
programas, etc. pero sin establecer ningún tipo de contacto
interpersonal (mas que el necesario para lograr sus propósitos).
El segundo tipo lo constituiría aquellos sujetos que frecuentan los
Chats, MOODS (juegos en línea) y listas de correo. Todos ellos
tienen en común la búsqueda de estimulación social. Las
necesidades de filiación, ser reconocido, poderoso o amado
subyacen a este tipo de utilización de la Red. En oposición a ellos,
los sujetos del primer grupo evitan el "caos" interpersonal que
puede cualquier canal de IRC. Para ellos la necesidad de control y
la predictibilidad son elementos esenciales.
Cuando el uso de Internet interfiera de un modo significativo las
actividades habituales es cuando podrá ser considerado
patológico. Sin embargo la interferencia sobre los hábitos de vida
no es un criterio estable ya que varía tremendamente de unos
sujetos a otros, variando en función de las disponibilidades de
tiempo, dinero y de numerosas circunstancias tanto personales
como familiares.
Mark Griffiths (Psicólogo, Universidad de Plymouth) considera
que las nuevas tecnologías son en sí adictivas, presentando
patrones comportamentales similares a los del juego patológico o
la bulimia. No obstante debemos considerar las actitudes de este
autor sobre las nuevas tecnologías desde la perspectiva del
familiar de un jugador patológico de maquinas recreativas, que ha
publicado algunos trabajos condenando el juego con videojuegos
con argumentos de escasa entidad.
Aproximación diagnóstica.
Pese al escaso y anecdótico bagaje clínico son numerosas las voces
que proponen la inclusión de este supuesto trastorno en los
manuales de clasificación (DSM-IV, ICD-10), aventurando
borradores de criterios diagnósticos:
Tolerancia (definida por los siguientes criterios).
Necesidad de incrementar las cantidades de tiempo conectado a
Internet para lograr la satisfacción.
Disminución del efecto con el uso continuado de similares tiempos
de conexión.
Abstinencia, manifestada por las siguientes características:
Síndrome de abstinencia.
Cesación o reducción del tiempo de conexión (cuando se han dado
períodos de tiempo prolongados de uso intenso).
Dos o más de los siguientes síntomas aparecen después de unos
días y hasta un mes de haberse producido el punto anterior.
Agitación psicomotriz.
Ansiedad.
Pensamientos recurrentes (obsesivoides) acerca de lo que estará
ocurriendo en Internet.
Fantasías o sueños acerca de Internet.
Movimientos voluntarios o involuntarios similares a los que se
efectúan sobre un teclado.
Los anteriores síntomas producen malestar o deterioran las áreas
social, ocupacional o cualquier otra área vital.
El uso de Internet o de otro servicio on-line es preciso para aliviar
o suprimir los síntomas abstinenciales.
Se accede a Internet mas a menudo o durante períodos de tiempo
mas prolongados de los que se había planeado.
Existen propósitos persistentes e infructuosos de suprimir o
controlar el acceso a la Red.
Se invierte una cantidad de tiempo notable en actividades
relacionadas con Internet (adquisición de libros, pruebas de
nuevos browsers, organizacióndel material descargado, etc.)
Las actividades sociales, profesionales o de recreo disminuyen o
desaparecen a causa del uso de Internet.
Se permanece conectado a pesar de saber que ello supone un
problema persistente y recurrente de tipo físico, social, laboralo
psicológico (privación de sueño, conflictos matrimoniales,
negligencia laboral, sentimientos de abandonar a los seres
queridos...).
Ivan Goldberg prefiere sustituir el término de adicción a Internet
por el de Uso patológico de Ordenadores, estableciendo los
siguientes criterios de diagnóstico:
Cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener mas tiempo
para conectarse.
Disminución generalizada de la actividad física.
Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en
Internet.
Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor
cantidad de tiempo para permanecer conectado.
Deprivación o cambio en los patrones de sueño a fin de disponer
de mas tiempo en la Red.
Disminución de la sociabilidad que tiene como consecuencia la
pérdida de amistades.
Negligencia respecto a la familia y amigos.
Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red.
Deseo de mas tiempo para estar frente al ordenador.
Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personales
Correlatos fisiológicos.
Lynne Roberts describió algunos de los correlatos fisiológicos
relacionados con el uso intensivo de Internet, aunque no iguala
necesariamente estas reacciones con la adicción en su sentido
patológico.
Respuesta condicionada (aceleración del pulso, incremento de la
TA) a la conexión del módem.
Estado de conciencia alterado durante largos períodos de tiempo,
con una total concentración en la pantalla, similar al de la
meditación o del trance (hipoprosexia).
Sueños que aparecen en forma de "Scroll".
Irritabilidad importante cuando se es interrumpido por personas o
circunstancias de la vida real mientras se está sumergido en el
ciberespacio.
Sarah Lawrence editora de la revista educativa "Taken Children
Seriously" afirma que navegar en la Red no se caracteriza por la
repetición irracional de una conducta destructiva, como es el caso
de las verdaderas adicciones. Señala como la valoración del tiempo
de conexión puede ser una variable engañosa (estudiada desde un
punto de vista únicamente cuantitativo).
La cruzada del propio Ivan Goldberg o la de Kimberly Young
requieren elevados tiempos de conexión a Internet, así como
muchas horas dedicadas a actividades relacionadas con la red,
siendo estos aspectos criterios de diagnóstico del IAD. ¿Sería
legítimo considerarlos a ellos como adictos?
Hasta la fecha no existe un perfil bien definido del usuario adicto a
Internet, en general se trata de sujetos jóvenes, preferentemente
varones, con un elevado nivel educativo y hábiles en el uso de la
tecnología. Se especula con la existencia de un subgrupo de
usuarios caracterizado por la timidez, que encuentra en el
ciberespacio la posibilidad de liberarse de la ansiedad producida
por las relaciones sociales cara a cara, ganando en autoconfianza,
dado el relativo anonimato que Internet proporciona.
El Instituto para el Estudio de las Adicciones (IEA) se ha ocupado
de describir qué tipo de personas son las que tienen más
probabilidades de sufrir este tipo de dependencia. Las personas
que padecen depresión, desorden bipolar, ansiedad, baja
autoestima, o han padecido anteriores adicciones son las más
vulnerables, según el IEA.
4. Opiniones profesionales relacionadas.
El catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País
Vasco (Madrid), Enrique Echeburúa, advierte que el uso anormal
de Internet puede crear adicción y recomienda que la conexión a la
red no se prolongue más de dos horas diarias. En una entrevista
concedida a Efe, Echeburúa aseguró que el colectivo más
vulnerable son personas introvertidas, con baja autoestima y con
una vida familiar pobre "por lo que corren más riesgode
experimentar conductas adictivas a la red informática". "Estas
personas explica Echeburúa encuentran en el ordenador algo que
les da cosas y no les pide nada a cambio y, además, la máquina
tampoco les valora si están teniendo un comportamiento correcto
o no, por eso, estos usuarios de Internet son capaces de crear un
mundo virtual que les compensa de la insatisfacciones que tienen
en el mundo real".
Para el catedrático de Psicología, que actualmente está realizando
un estudio sobre la adicción a las redes informáticas, el perfil de
"usuarios adictos" se completa con el colectivo de los internautas
jóvenes de un nivel cultural medio que disponen de tiempo libre,
ciertos conocimientos de informática e inglés y que viven en
grandes ciudades. Echeburúa definió a los adictos a la red como
"aquellos usuarios que aumentan su dependencia al ordenador
hasta
aislarse de su entorno e ignorar otros aspectos de la vida
cotidiana". "Un claro ejemplo de adicción es cuando una persona
no recurre a la red para obtener información si no como una forma
de huir de sus problemas cotidianos o cuando sufre una necesidad
imperiosa de ejecutar lo que le apetece con una pérdida de control
importante", aseguró el psicólogo. Señaló que los síntomas más
frecuentes de los afectados por esta adicción son la privación de
sueño para "engancharse" a la red, el descuido de otras actividades
importantes (como el tiempo para la familia o las relaciones
sociales) y el hecho de pensar constantemente en la red cuando no
se está conectado a ella.
Hay dos aspectos que son importantes en todo tipo de adicción,
explicó Echeburúa, "lo que se conoce como tolerancia (el adicto
necesita cada vez más tiempo en la red para experimentar el
mismo grado de satisfacción) y el síndrome de abstinencia, que se
manifiesta en una pérdida de control que provoca la aparición de
'tics' motores en los dedos en relación con el teclado del ordenador
cuando no se está conectado".
Distinguir lo que es el uso normal de Internet de lo que es una
adicción, no abandonar ninguna afición por el uso del mismo,
mantener las relaciones sociales y familiares sin dar prioridad al
contacto con la red, son algunos de los " límites de autocontrol"
que Echeburúa recomendó a los usuarios de las redes
informáticas.
El profesor de Psicología, que definió la red de Internet como un
instrumento "extraordinariamente útil", aconsejó, en el caso de
tener dificultades de autocontrol, solicitar la ayuda de un
profesional.
Echeburúa agregó que en los próximos años aumentará el número
de adictos a la red informática, "ya que el 'boom' de Internet no ha
entrado todavía en España" y añadió que en Estados Unidos ya se
han creado grupos de apoyo para adictos a Internet, que se ofrecen
desde la propia red.
Según el siquiatra Nathan Shapira, del Colegio de Medicina de
Cincinnatti, "no es claro si el problema relacionado con Internet
debería ser considerado como un desorden o sólo como un
síntoma de un problema más serio, o si el caso es que un desorden
pueda provocar la adicción a Internet".
El doctor Shapira y sus colegas estudiaron a 14 personas que
habían pasado tanto tiempo navegando en Internet, que estaban
enfrentando problemas tales como la ruptura de sus relaciones de
pareja, pérdida del empleo y expulsión de la institución educativa
entre otros.
Dice el estudio que un hombrede 31 años pasaba más de 100 horas
semanales en línea, ignorando a familiares y amigos y
descansando sólo para dormir. Otro caso es el del estudiante de 21
años que fue expulsado de la universidad por no ir a sus clases.
Después de una semana, los guardias de la universidad lo
encontraron en el laboratorio de computación del campus, en
donde había estado conectado a la red durante siete días
consecutivos; algunos incluso confesaron que usaban Internet
como un sustituto para la bebida o las drogas. El grupo, cuya edad
media era de 35 años, admitió que la medicación suministrada
para mitigar la ansiedad les ayudaba a controlarse. Vemos pues
que Internet, ahora que empieza a implantarse masivamente,
puede tener consecuencias inesperadas sobre la sociedad.
Las personas que navegan demasiado tiempo en Internet tienen la
tendencia a sufrir desórdenes psicológicos, tales como la maniaco-
depresión, según este estudio. El tratamiento de tales desórdenes
podría ayudarlos a combatir esa urgencia de querer estar en línea.
Estar ‘afiebrado’ a Internet no es reconocido como un desorden,
pero según el doctor Shapira, "el uso excesivo de Internet por
parte de los estudiados puede clasificarse como un desorden de
control de impulsos, en la misma categoría del cleptómano o el
comprador compulsivo". De hecho, el doctor se refirió a este
desorden como "Internetmanía" o "redmanía" más que
considerarla una adicción.
Lo que sí preocupó al doctor Shapira fueron otros casos que se
dieron entre los adictos a Internet objeto del estudio.- Nueve de
los 14 estudiados presentaban maniaco-depresión al momento de
la entrevista, y 11 la habían tenido en algún momento de sus
vidas.- La mitad sufría desórdenes de ansiedad tales como "fobia
social", considerada como un miedo persistente y sin razón a
"hacer el oso" en público.- Tres sufrían de bulimia o glotonería, y
seis más tuvieron problemas de hábitos de alimentación alguna
vez en sus vidas. - Cuatro tuvieron estallidos incontrolables de ira
o ganas de comprar, y la mitad reportó haber tenido esa situación
antes. - Ocho habían abusado del alcohol u otras sustancias en
algún momento de sus vidas.
"Hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto claro de
sensacionalismo y alarma innecesaria" Según Alberto Estallo,
psicólogo del Instituto Psiquiátrico de Barcelona, nos encontramos
ante un fenómeno de relativa novedad y muy escasa investigación,
" por lo que la actitud recomendable es la de una exquisita
prudencia y hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto
claro de sensacionalismo y alarma innecesaria". En opinión de
Estallo, para poder hablar con autonomía de ciberadicción debe
existir un abuso del recurso en cuestión y unas condiciones de
tolerancia y dependencia. Cada vez es necesario un uso mayor y si
no es así el sujeto experimenta síntomas similares a la abstinencia.
Estallo insiste en que tampoco es posible hablar de adictos a
Internet en general, ya que la red ofrece múltiples recursos y
servicios. "Se han descrito pocos casos y casi en su totalidad tienen
problemas con los chats u otros recursos que cumplen con la
condición de interactividad a tiempo real", añade.
En opinión del doctor Jesús A. Lacoste Director del Instituto para
el Estudio de las Adicciones (IEA)actualmente hay más de moda
que de realidad sobre este tema. La 'ciberadicción' va a ser un
problema que en el ámbito profesional, psicólogos y psiquiatras,
tendrán que tratar en las consultas porque, en la medida que
Internet se vaya extendiendo también habrá más personas con
problemas derivados de un uso inadecuado de Internet.
Podríamos definir la adicción a Internet como la pérdida del
control frente al uso racional de Internet. Para esto habría que
valorar una serie de parámetros como puede ser el nivel de
interferencia y de distorsión en la vida personal, familiar y
profesional del individuo. Por ejemplo, si una persona se pasa
horas y horas conectada, desatendiendo obligaciones familiares,
personales y profesionales de forma reiterada, podíamos estar
entrando en una situación de adicción.
Si, además, esa persona no sólo pasa muchas horas, sino que el
resto de actividades de su vida gira en tornoa su conexión a
Internet, es otro síntoma de que puede estar generándose un
problema adictivo. En el caso de que una persona piense
constantemente en Internet y toda su vida gire en torno a la red,
debe aparecer la señal de alarma porque puede aparecer un
problema de adicción.
El uso de Internet puede generar trastornos en el comportamiento.
En este sentido, podemos considerar Internet como una nueva
adicción. Hay que tener en cuenta que el control de los impulsos
está muy implicado en todo tipo de adicciones y a veces, cuando se
usa Internet de forma desproporcionada, perdemos el control
sobre nuestro propio impulso y podemos llegar a desarrollar una
auténtica adicción.
En opinión de José María Prieto, profesor titular de Psicología de
la Universidad Complutense de Madrid y especialista en las
reacciones psicológicas del hombre frente a las máquinas, el
tratamiento para los adictos a Internet es relativamente sencillo,
ya que se trata de cambiar sus esquemas de vida. Pero la verdadera
cuestión, según este psicólogo, es llegar a saber que problemas le
han llevado a esa situación, ya que tras esta adicción se esconden
problemas más graves. Por ejemplo y en relación una noticia
publicada en la prensa sobre una mujernorteamericana que perdió
la custodia de sus hijos por su desmedida adicción a Internet, este
especialista comentó a Efe que en España se ha registrado ya algún
caso parecido. Este caso, relató, estaba también protagonizado por
una mujer que llegó a desinteresarse de sus hijos, y el problema de
fondo era que sentía un profundo rechazo por su marido.
Los adictos a Internet, concluyó este psicólogo, se reconocen por
varios síntomas como el exceso de irritación si el sistema de
conexión falla o el interés desmesurado en escribir mensajes y
responder a los recibidos, además del tiempo desmesurado
invertido a lo largo del día en Internet y el hecho de que
pospongan, una y otra vez, la última desconexión del día. Y es que,
y de acuerdo con el psicólogo clínico Pedro Rodríguez, el primer
gran problema que se plantea con esta adicción, igual que con las
de otro tipo, es que el sujeto sepa que es adicto. En sus
declaraciones a EFE, este último especialista también señaló que
el verdadero problema está en conoce las causas que han llevado a
la persona a esta u otra adicción y indicó que existe, no obstante,
un perfil de personas propensas a cualquier tipo de adicción. Estas
personas, concluyó, suelen tener expectativas muy altas acerca de
lo que se espera, en general, de las cosas de la vida y son muy
dependientes, en el sentido de que necesitan agarrase siempre a
algún objeto o actividad que le satisfaga.
Greenfield, un psicólogo de West Hartford, Connecticut, ha
llevado a cabo este estudio conjuntamente con ABC News. Ha
recogido 17,251 respuestas a un cuestionariosobre el uso de
Internet distribuido a través de la página web ABCNEWS.com. El
cuestionario contenía preguntas parecidas a las que se usan en
cuestionarios para ludópatas. Un tercio de los encuestados
respondieron que usaban Internet para escapar de sus problemas.
Los investigadores hablan de subdividir la adicción a Internet en
diversas categorías, según a qué cosas estén enganchados los
usuarios. Matrimonios que se rompen, niños con problemas,
infractores de la ley, personas que gastan demasiado dinero. Lo
veo en los pacientes que trato", declara David Greenfield, el autor
de este estudio. "Hay un poder de atracción en la red diferente a
todo aquello con que nos hemos enfrentado hasta ahora", dice
Greenfield.
Estos descubrimientos, expuestos en la reunión anual de la
Asociación Americana de Psicología, apoyan la tesis de que existe
un desorden psicológico que consiste en el uso adictivo de
Internet. Kimberly Young, que está investigando en este campo,
afirma que este último estudio es tan amplio que añade
legitimidad a la idea de que existe un tipo de adicción a Internet.
5. Investigaciones que sostienen el IAD.
Dra. Kimberly S. Young (1996) (Universidad de Pittsburgh
-Bradford)
"La aparición de un nuevo trastorno mental"(Young, 1996). Con
este título publica los resultados de un estudio cuya conclusión es
la existencia de un trastorno por dependencia de Internet similar
al juego patológico.
La autora parte de la existencia de la dependencia a los
ordenadores y la dependencia a los videojuegos, además de
aceptar en un rango de igualdad (con las clásicas) todo tipo de
dependencias.
Adapta los criterios del juego patológico a términos relacionados
con Internet, sin introducir ninguna otra modificación, de modo
que si se cumplían los criterios positivos en cuanto a su numero se
aceptaba un diagnostico de dependencia a Internet.
La autora reclutó los sujetos de su muestra poniendo anuncios en
los grupos de noticias de Usenet y en los campus de universidades
y otros centros de enseñanza.
El grupo experimental (adictos a Internet) estuvo formado por 157
varones y 239 mujeres.
La edad media para los varones fue de 29 años y 43 para las
mujeres con un nivel académico de 15, 5 años de escolarización.
El 42% de la muestra estaba formado por desempleados (amas de
casa, discapacitados, jubilados o estudiantes).
El grupo de control estaba formado por 64 varones y 36 mujeres
con una edad media de 25 años para los varones y 28 para las
mujeres y su nivel educacional de 14 años.
El tiempo invertido en Internet por los sujetos del grupo
experimental fue 38,5 horas/semana. Para obtener estas cifras se
resto el tiempo de conexión que tenía una justificación laboral o
académica.
Los recursos mas utilizados por los sujetos de este grupo fueron
los chats y MUD’s (Juegos en línea), en tanto que el grupo de
control utilizó mayoritariamente la Web y el e-mail.
La mayor parte de sujetos del grupo experimental reconoció tener
problemas moderados o severos en las áreas familiar, laboral,
académica y de la salud secundarios a su uso de la Red (la autora
no especifica como se realizó la valoración de estos problemas).
La autora señala que un porcentaje importante de sujetos que se
consideraba completamente atrapado por la Red, no tenía ninguna
intención de disminuir o eliminar esta conducta. Otro grupo
importante de sujetos había realizado diversos intentos por
reducir sus tiempos de conexión sin resultados positivos, viéndose
obligados a tomar decisiones drásticas cuando las consecuencias
de esta conducta se volvían insostenibles (deshacerse de sus
módems, cancelar sus cuentasde acceso o incluso desmantelar
toda la instalación informática). Cuando esta circunstancia se
producía aparecía un intenso deseo ("Craving") similar al de otras
adicciones.
La autora de este trabajo mantiene y dirige un sitio WEB en el que
se ofrece tratamiento para todo tipo de dependencias psicológicas
a través de Internet.
Su estudio quizá sea el de mayor extensión y se compone de un
cuestionario cuya impresión ocupa la nada despreciable cantidad
de 33 páginas. Sin embargo por el momento no es fácil encontrar
datos acerca de la explotación de este enorme cuestionario.
Este trabajo se estructura en las siguientes partes:
1. Patrones conductuales de uso de Internet.
2. Perfil de personalidad.
3. Razonamiento.
4. Escala de depresión.
5. Escala de búsqueda de sensaciones.
6. Datos demográficos.
K.S.Young considera que una persona presenta el IAD si responde
modo afirmativo a cuatro o más de los siguientes ítems.
¿Se siente preocupado por lo que ocurre en Internet y piensa
frecuentemente en ello cuando no está conectado?
¿Siente la necesidad de invertir más y más tiempo conectado para
sentirse satisfecho?
¿Es incapaz de controlar el uso de su conexión?
¿Se siente inquieto o irritable cuando intenta disminuir o eliminar
sus salidas al ciberespacio?
¿Se conecta para escapar de sus problemas?
¿Miente a sus familiares y amigos en lo relativo a la frecuencia y
duración de sus conexiones?
¿Corre el riesgo de perder una relación importante, un trabajo,
una oportunidad académica o su carrera por su uso de la Red?
¿Sigue conectándose después de pagar facturas importantes por
sus conexiones?
¿Cuándo pasa un tiempo sin conectarse se siente más
malhumorado, irritable o deprimido?
¿Permanece conectado durante mas tiempo del que inicialmente
pensaba?
Entre los signos de alerta respecto a posibles problemas con el uso
de la Red menciona:
Comprobación compulsiva del correo electrónico.
Tendencia reiterada a anticipar la próxima conexión a la Red.
Quejas de terceros respecto a que se invierte mucho tiempo
conectado.
Quejas de terceros respecto a que se gasta demasiado dinero en
conexiones a Internet.
La Dra. K.S. Young se ha limitado a publicar, por el momento, un
artículo en el que presenta el caso de una mujer de 43 años, sin
antecedentes de trastorno adictivo, que "demuestra" como las
personas no orientadas a la tecnología pueden presentar
problemas con Internet. Se espera que presente sus resultados en
el verano de 1997 en el Congreso de la APA (American
Psychological Association).
Ha fundado el Centro para el "Tratamiento de la Adicción On
Line" (Center for Online Addiction) en la WWW.
El resto de referencias a este trabajo no son mas que declaraciones
de la autora sobre el potencial peligro de "la Red". ("Es una
enfermedad más real que el alcoholismo").
Viktor Brenner (1997). (Marquette University Counseling Center
and SUNY-Buffalo. Milwaukee, WI)
Como primer paso a la definición y aceptación del IAD o entidades
afines se plantea la necesidad de conocer los hábitos reales de
utilización de la Red de la comunidad cibernauta (su trabajo no se
limita a la población estadounidense).
Diseñó un cuestionario en el que además de los datos de filiación,
incluía 32 ítems relacionados con cuestiones extraídas de los
criterios de abuso de sustancias del DSM-IV, reformuladas en
dirección a las dificultades para organizar el tiempo
adecuadamente. Además se añadieron cuatro ítems orientados a
valorar la posibilidad de respuestas al azar.
El formulario obtuvo 408 accesos desde 25 países que supusieron
185 cuestionarios válidos.
La edad media fue de 32 años (sd=10.5), el nivel académico medio
de 15 años de escolarización (sd=2,6), permaneciendo conectados
un promedio de 21 horas semanales (sd=14). Cabe destacar que un
17% de la muestra reconoció permanecer conectado 40 o más
horas semanalmente.
El 32% de sujetos eran solteros, el 20% casados y el 38%
divorciados.
La antigüedad media en Internet fue de 24 meses (sd=22.0) con
un 24% de sujetos que tenían menos de 6 meses de antigüedad y
un 11% con mas de 5 años.
El autor incide en que esto estudios representan a un subgrupo de
navegantes compuesto por personas interesados en conocer el
impacto de Internet en la sociedad. Por el contrario
subdimensiona a aquellos grupos que buscan la relación
interpersonal directa y que suelen ser usuarios de chats u otros
recursos interactivos, por otra parte estos sujetos –considera- son
los más propensos a presentar problemas de alcance clínico.
El tiempo habitual de conexión por semana se sitúa alrededor de
las 20 horas y eventualmente algo más. Prácticamente el 50% de la
muestra reconoce alguna incidencia en su trabajo, pero menos del
10% han tenido problemas de relevancia con sus jefes o tutores
académicos.
Respecto a las conductas de riesgo cabe destacar que casi el 40%
de los sujetos han dado algún paso encaminado a conocer en el
mundo real a alguien que solo conocían en la red, sin embargo
muy pocas de estas acciones han cristalizado en conductas de
riesgo (P. Ej. nuevas parejas sexuales), resultando la mayoría de
relaciones establecidas de carácter laboral o escolar.
Considera que hay un subgrupo de usuarios a quienes la Red les
ha producido una serie de problemas no objetivables en la mayor
parte de la muestra.
El autor considera que antes de aceptar el concepto de Adicción a
Internet debe investigarse exhaustivamente su realidad y deben
solventarse problemas metodológicos importantes derivados del
hecho de obtener la información de voluntarios de la Red que
representan solo a subgrupos muy específicos, iniciados en estos
temas y con un elevado consumo secundario a sus intereses
generales.
El cuestionario que se diseñó para realizar el estudio se denominó
IRABC (Internet-Related Addictive Checklist).
Empieza con una serie de preguntas orientadas a obtener datos de
filiación y demográficos (edad, sexo, educación, antigüedad en
Internet y tipo de conexión). El cuestionario de conductas
adictivas constaba de 32 cuestiones derivadas del abuso de
sustancias, tal y como el DSM-IV lo define, adaptadas al uso de
Internet. La mayor parte de estas preguntas se orientaron hacia las
dificultades en organizar el tiempo adecuadamente.
Se incluyeron también dos tipos adicionales de preguntas; tres
estaban orientadas hacia el freeware, intentos gubernamentales
por controlar la Red y recursos para adultos. Cuatro ítems mas
estaban orientados a controlar la posibilidad de respuestas al azar
(escala de infrecuencia de Jackson, 1974).
Instituto Federal Suizo de Tecnología (1996).
Egger y Rauterberg realizan un estudio similar al de Viktor
Brenner. Se basó en un cuestionario instalado en una pagina Web,
durante cuatro semanas. Se recogieron 450 cuestionarios
considerados válidos, con origen, -la mayor parte- en Suiza.
El grupo estuvo compuesto por un 84% de varones, con una media
de edad de 30 años y con una formación de nivel secundario en un
55% de los casos.
Nuevamente los autores reconocen el sesgo que supone esta forma
de recoger la información puesto que los sujetos interesados en las
actividades de mayor potencial adictivo (Chats y juegos en red) no
necesariamente invierten cantidades de tiempo importantes en la
navegación por la WWW.
Este trabajo cuenta con la particularidad de que se realizaron
comparaciones entre un grupo experimental compuesto por
"adictos a Internet" y un grupo de control formado por sujetos
cuya conducta en la Red se consideraba normativa. Cabe destacar
que la asignación a uno u otro grupo se realizó basándose en la
respuesta dada por los participantes a la pregunta "¿Se considera
Ud. Un adicto a Internet?. Este procedimiento supone que no
existe un concepto de dependencia objetivo que sirva de guía,
puesto que cada sujeto interpreta el termino "adicto" desde su
propia perspectiva. Esta claro que en este grupo se concentrara un
elevado número de usuarios de alta frecuencia si bien ello no debe
necesariamente igualarse con la situación de dependencia.
Además se creó un tercer grupo integrado por aquellos sujetos que
optaron por la opción "no sé" a esta pregunta.
Evidentemente esta característica constituye tanto el punto
innovador de este trabajo frente a los demás como el principal
punto débil ya que no se puede considerar como criterio suficiente
y objetivo el de la propia percepción de los sujetos. Es sabido como
los jugadores de videojuegos tienden a sobrestimar el tiempo que
pasan ocupados en esta actividad. Es posible que algo similar
ocurra con los sujetos mas interesados en Internet, a la vez que
podemos suponer que los sujetos cuya actividad resulte
extremadamente intensa puedan minimizar su valoración. Pese a
ello se consideró que el 10.6% de sujetos que formaron la muestra
se adscribía a este grupo.
Las comparaciones se realizaron basándose en tres grupos:
IA (grupo de adictos)
DK (grupo que no contesta a esta pregunta)
NA (grupo de no adictos)
Se obtuvieron diferencias significativas en los siguientes aspectos:
Respecto a los temas de naturaleza social los sujetos del grupo IA
demostraron conocer a mas gente en la Red y sentirse mas
perjudicados en su trabajo, finanzas o vida social que los del grupo
de NA.
En cuanto al uso de Internet cabe destacar como los sujetos del
grupo IA presentaron los mayores incrementos en el tiempo de
conexión en el último año, invirtieron más horas por semana en el
IRC y en la WWW. También participaron en mayor medida en
grupos de autoayuda y solicitaron con más frecuencia consejo
médico, psicológico o religioso. En este apartado cabe también
destacar el hecho de que demostraron estrategias más originales
para la búsqueda de la información cuando esta no se podía
obtener mediante los procedimientos habituales.
En cuanto a los sentimientos acerca de la Red cabe destacar como
los sujetos del grupo IA sintieron la necesidad de utilizar la
Internet cuando no se hallaban conectados, tendieron a anticipar
con más frecuencia su próxima conexión, se sintieron más
nerviosos cuando se bloqueaba o restringía su acceso. También
experimentaron mayores sentimientos de culpa o de tristeza
después de permanecer conectados durante largos períodos de
tiempo. También los temas relacionados con Internet aparecieron
con mayor frecuencia en sus sueños a la vez que tendieron más a
preguntarse que ocurría en la Red cuando no estaban conectados.
En cuanto al manejo del tiempo, por lo general los sujetos del
grupo de IA invirtieron más tiempo conectados del que
inicialmente habían planeado, mintiendo con mayor frecuencia a
sus amigos acerca del tiempo que habían estado conectados,
aunque estos también les formularon quejas más frecuentes acerca
de este tema. También intentaron con más frecuencia restringir
sus períodos de conexión, perdiendo más a menudo la noción del
tiempo durante sus conexiones.
Los ítems del apartado de datos personales revelaron que los
sujetos del grupo IA dedicaban más tiempo a sus ordenadores que
a su ocio, también adquirían mayor número de libros o revistas
relacionados con estos temas y conocían a más adictos que el resto
de sujetos.
No se registraron diferencias significativas en las siguientes
variables:
Aspectos sociales: No existieron diferencias respecto al número de
personas con las que habitualmente se comunicaron los sujetos de
la muestra, ni con el número de personas que habían conocido
personalmente después de haberlo hecho en el ciberespacio.
Uso de Internet: No se constataron diferencias en la antigüedad en
la Red ni en el uso de servicios como e-mail, FTP o Usenet News.
Datos personales: Sexo, edad, forma de convivencia, horas por
semana.
A la vista de estos resultados los autores se inclinan a considerar la
existencia de una conducta de características adictivas derivada
del uso intenso de Internet, sin embargo también recalcan como
las diferencias entre los ítems que hacen referencia a los criterios
de diagnóstico de un trastorno de estas características no
presentan las diferencias tan intensas que se encontrarían en las
respuestas a esos mismos ítems en sujetos afectos de cualquier
otra adicción.
El estudio de Malta.
En este trabajo se intenta ofrecer una descripción acerca de las
características del usuario maltés, con especial énfasis en las
necesidades que se satisfacen en la conexión. Se intenta responder
a las siguientes preguntas:
¿Qué necesidades se satisfacen conectando a Internet?
¿Se diferencian los sexos en el uso de Internet?
¿Influye Internet en las relaciones interpersonales?
Este trabajo parte de una muestra de 388 sujetos, recogiéndose los
cuestionarios entre Noviembre de 1966 y Marzo de 1997.
El 80,7% fueron varones y el 19,3% mujeres. El 34,8% tenía una
edad comprendida entre los 19 y 25 años y el 21,1% entre 13 y 18.
El 65,7% fueron solteros y el 32,2% casados.
El 44,1% estaba constituido por sujetos activos laboralmente y el
38,7% lo constituían estudiantes y sujetos en otras situaciones.
El 33% poseía estudios universitarios, el 28,4% estudios
secundarios y el 27,1% estudios primarios.
En general estos resultados coinciden a grandes rasgos con los de
otros estudios similares; usuario varón, soltero, con un nivel de
instrucción elevado.
Cabe destacar que el 93% de los sujetos tenía una antigüedad en la
Red de un año o inferior, lo que probablemente guarde relación
con una baja penetración de estos recursos en el país de origen en
1996-1997 (en este mismo período en nuestro país el 81,4% de los
navegantes tenia una antigüedad de dos años o menor).
Los recursos mas utilizados son la WWW y el correo electrónico,
que constituyen lo que podríamos denominar como recursos
universales (utilizados regularmente por el 98,5% de los sujetos y
97,2% respectivamente).
La frecuencia de conexión es diaria para el 27% de los sujetos y el
78% se conecta por lo menos 4 veces por semana.
El tiempo de conexión semanal oscila entre las 3-15 horas (62,6%)
apareciendo un grupo constituido por el 6,2% de los sujetos que se
conecta durante mas de 40 horas semanales.
La mayor parte de sujetos conectaron desde sus propios domicilios
(92%), el 29,4% lo hizo desde su trabajo, el 8,8% desde centros
académicos y el 1,8% desde cybercafes (nótese que puede darse el
caso de que un sujeto conecte desde mas de un lugar, por lo que la
suma de porcentajes es superior a 100).
Conclusiones:
En cuanto a las motivaciones para usar Internet se obtuvo una
lista de seis motivos básicos de ellos los tres más importantes
fueron:
Escape: Incluye huir de los sentimientos de soledad, evitar
sensación de tedio de la vida cotidiana y mantenerse en contacto
con más gente evitando el aburrimiento.
Búsqueda de información:
Interacción social: Incluye relacionarse con amigos, conocer nueva
gente e intercambiar información.
Las diferencias ligadas al sexo, parecen apuntar mas hacia los
contenidos que se utilizan en Internet que a las habilidades para el
manejo de la Red. Contrariamente a la creencia popular, Internet
no afecta negativamente a las relaciones sociales, incluso parecen
darse con relativa frecuencia elementos positivos como son el
establecimiento de nuevas relaciones o hacer posible el
mantenimientode relaciones a distancia. Se contempla la
posibilidad de dependencia de Internet como un riesgo remoto.
Otros trabajos:
Kathleen Scherer (1997) encontró que los sujetos clasificados
como dependientes conectaban una media de 11 hrs/semana. En
este estudio se aceptaron como dependientes a aquellos sujetos
que puntuaron en 3 o más de los 10 ítems de la escala de
dependencia, por lo que se puede esperar un elevado numero de
falsos positivos en relación al trabajo de Brenner.
Morahan-Martin y Schumaker (1997) establecieron la cifra de 8,5
hrs/semana como promedio del grupo de usuarios patológicos.
Estos sujetos eran usuarios especialmente importantes de FTP y
de los juegos interactivos. Curiosamente estos sujetos no usaban
de un modo especialmente importante los chats.
Keith Anderson (1997) en un estudio en base a 1000 estudiantes
de múltiples universidades en todo el mundo estableció el uso
medio de Internet en 9,5 hrs/semana. Este estudio constato que la
FTP, juegos interactivos y chat se hallaban incrementados respecto
a los sujetos no abusadores.

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  • 1.
    ADICCION A INTERNET Durantesiglos la gente se ha encontrado dependiente psicológica o físicamente a muchos comportamientos y sustancias. Esto no se debe a un mero interés, sino que consiste en un patrón de uso que puede llevar a un eventual impacto negativo en el funcionamiento, afectando al matrimonio, relaciones, trabajo, economía e incluso al estatus legal (Greenfield, 1999b). Según Echeburúa y Corral (1994) cualquier conducta normal placentera es susceptible de convertirse en un comportamiento adictivo. Por lo tanto lo importante en la adicción no es la actividad concreta que genera la dependencia, sino la relación que se establece con ella. Es una relación negativa, incluso destructiva que el sujeto se muestra incapaz de controlar. Internet es una herramienta a la que se le atribuyen innumerables ventajas para la educación, el comercio, el entretenimiento y en ultima instancia para el desarrollo del individuo. La participación en grupos virtuales nos permite interaccionar con gente con nuestros propios intereses donde sea que estén ubicados físicamente. En un estudios con estos grupos de discusión McKenna y Bargh (1998) encontraron que este medio permitía a aquellos con personalidades estigmatizadas (por razones de sexo o ideología) llegar a una gran autoaceptación que en última instancia conducía a revelar a sus familiares y amigos su identidad oculta. Esto hace que la pertenencia al grupo virtual se convierta en una parte importante de su identidad. Sin embargo a Internet también se le atribuyen propiedades negativas. En el estudio de Kraut y cols. (1998) se llegó a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que las respaldadas por una proximidad física. En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias negativas relacionadas con el uso de Internet ha llevado a varios autores (Echeburúa y cols., 1998; Griffiths, 1997; Young, 1996) a proponer la existencia de un desorden de adicción a Internet similar a los problemas que aparecen con otras conductas adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.).
  • 2.
    Definición Con el desarrollode Internet y su crecimiento exponencial han aparecido también los primeros casos de psicopatología relacionados con la red. El trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres: desorden de adicción a Internet –Internet Addiction Disorder (IAD)- (Goldberg, 1995), uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet – Pathological Internet Use (PIU)- (Young y Rodgers, 1998b). Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí? Respecto a esto Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno o desorden pautativo que depende tanto del medio como del mensaje, sin inclinarse a favor de ninguno. Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil de entender que existiera una adicción al teléfono en sí. Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama "adicciones tecnológicas", que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como los juegos de PC o Internet). Esta sería una modalidad de las adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la adicción a Internet. Criterios del diagnóstico Goldberg (1995) propone un conjunto de criterios para el diagnóstico del desorden de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias: 1. Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes: o Una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de tiempo en
  • 3.
    Internet para lograrsatisfacción. o Notable disminución de los efectos con el uso continuado de la misma cantidad de tiempo en Internet. 2. Abstinencia, manifestado por cualquiera de los siguientes: A. El característico síndrome de abstinencia: I. Cesación o reducción de un uso de Internet que ha sido grande y prolongado II. Dos o más de los siguientes, desarrollados algunos días durante un mes antes: a. Agitación psicomotora b. Ansiedad c. Pensamientos obsesivos acerca de lo que estará sucediendo en Internet d. Fantasías o sueños a cerca de Internet e. Movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios III. Los síntomas causan malestar o deterioro en el áreas social, laboral u otra área importante de funcionamiento. B. El uso de Internet o un servicio similar esta dirigido a aliviar o evitar los síntomas de la abstinencia. I. Se accede a Internet con más frecuencia o por periodos más largos de lo que inicialmente se pretendía. II. Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el uso de Internet. III. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de Internet (P.Ej., comprando libros sobre Internet, probando nuevos navegadores, indagando proveedores de Internet, organizando fichero o descargando materiales). IV. Actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o reducen a
  • 4.
    causa del usode Internet. Se continúa usando Internet un pesar de saber que se tiene un persistente o recurrente problema físico, social, ocupacional o psicológico que parece ser causado o exacerbado por el uso de Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegar tarde a las citas por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, o sentimientos de abandono de personas significativas). Greenfield señala un conjunto preliminar de siete criterios para la identificación y predicción de la adicción a Internet: • Nº Total de horas que pasas conectado • Otras personas piensan que tienes un problema con Internet • Experimentar serias consecuencias relacionadas con el uso de Internet • Experimentar una intensa intimidad en la red • Mantener la cantidad de tiempo que se pasa conectado como un secreto • Edad (mas joven incrementa el riesgo de adicción) • No poder esperar para llegar al ordenador y conectarse Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a Internet tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro que este no es un criterio válido para el diagnóstico. Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar muchas horas conectados, delante del ordenador, pero eso no les convierte automáticamente en adictos. Thompson señala que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo conectados, lo que podría parecer una adicción no es sino el proceso de aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la red y concluye que en la mayoría de los casos esto es puramente sintomático. Efectos negativos Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias físicas negativas
  • 5.
    que puede teneresta última. Aun así, en el caso de la adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999). La privación de sueño se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de la salud. Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad. La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de depresión ha aparecido en varios estudios. Sin embargo, existe aún mucha controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y cols., se produce un ciclo en el que la soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se incrementa a medida que aumentan sus sentimiento de incomunicación. El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional. El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros aspectos de las obligaciones sociales. Mecanismos explicativos El proceso por el cual una persona se convierte en
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    adicto es siempreuna interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social. Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real. Según Greenfield las cualidades de Internet que parecen contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad, accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente proporcional al potencial adictivo de la droga. Desde mi punto de vista, la razón de que aparezcan adicciones a comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que ver con esa velocidad, accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin represalias. Algo parecido ocurre en el caso del cibersexo. Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza adictiva lo encontramos en el caso de la adicción a las party line y líneas eróticas. Señalan varias características relativas al funcionamiento de estas líneas que facilitan la dependencia: disponibilidad ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que estas características no solo están presentes en el caso de Internet, sino que aparecen multiplicadas. Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el anonimato de las transacciones electrónicas. Este anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales dependientes del estado de ánimo de la persona. Según Young son varios los refuerzos y mecanismos psicológicos que llevan a la formación del hábito:
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    • Aplicaciones adictivas:Se encuentra que las aplicaciones que más poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes usan Internet para encontrar información y mantener relaciones preexistentes, mientras que los dependientes la usan para socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo. De acuerdo con esto se determinan tres principales áreas de reforzamiento: apoyo social, realización sexual y creación de un personaje. • Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es consecuencia directa del anonimato que proporciona la comunicación mediada por ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio. • Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que han sido diseñados para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le apetezca en el momento con solo pulsar un botón (desde la homosexualidad hasta las diversas parafilias). En estos lugares se sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de practicar "sexo seguro". Por otro lado las personas que se sienten poco atractivas físicamente se ven liberadas de este problema. • Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear un personalidad virtual modificando las propias características físicas que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo. Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades psicológicas previamente no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal. Dos de estas necesidades psicológicas son la expresión de un rasgo de personalidad reprimido y los sentimientos de
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    reconocimiento y poder. •Personalidades reveladas: Internet puede ayudar a sacar a la luz aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe de aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos roles al ciberespacio. • Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato de otros jugadores subordinados. Greenfield encuentra varios sentimientos que experimentan los usuarios dependientes de Internet y que pueden llevar a la adicción: • Los adictos informan de una intensa intimidad cuando está conectados • Existe un sentimiento de desinhibición • Muchos adictos informan también de una pérdida de ataduras • Sentimientos de que el tiempo se detiene o que pasa muy rápido • Sentirse fuera de control cuando se está conectado Puesto que hemos analizado las características de Internet que pueden llevar a la adicción, cabe preguntarse qué es lo que hace que algunas personas se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora parece haber quedado claro que Internet en la mayoría de los casos lo que hace es cubrir un déficit en la personalidad del adicto. Ya que Internet es eminentemente un instrumento de comunicación interpersonal, es en este ámbito donde el mundo virtual puede convertirse en un sustituto de la vida real para las personas con déficit en habilidades sociales, timidez o algún tipo de complejo. Del mismo modo que un adicto a la heroína lo es a la sustancia y no a la jeringa, es lógico pensar que en este caso lo importante es el contenido, la necesidad que cubre en una persona. Según Echeburúa y cols. la red permite cubrir dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria (búsqueda de información, imágenes, sonido, juegos, etc.) y la búsqueda de interacción social. Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad
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    psicológica a lasadicciones. La vulnerabilidad psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en los siguientes factores de riesgo: • Déficit de personalidad: introversión acusada, baja autoestima y nivel alto de búsqueda de sensaciones. • Déficit en las relaciones interpersonales: timidez y fobia social. • Déficit cognitivos: fantasía descontrolada, atención dispersa y tendencia a distraerse . • Alteraciones psicopatológicas: Adicciones químicas o psicológicas presentes o pasadas. Depresión. Young y Rodgers administraron el cuestionario 16 PF a un grupo de personas auto – seleccionadas, encontrando puntuaciones altas en términos de confianza en sí mismos, pensamiento abstracto, disconformidad con las convenciones sociales, reactividad emocional hacia los otros y preferencia por las actividades solitarias. Las personas dependientes de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y privadas. Esta tendencia hacia la introversión también fue encontrada por Petrie y Gunn. Young, cols. y Greenfield distinguen cuatro modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y cols. añaden a esta clasificación una quinta modalidad relacionada con uso obsesivo del ordenador para juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos en cuenta por considerar que en ese caso Internet no está presente. La clasificación se exponen en la siguiente tabla: MODALIDAD APLICACIÓN CONTENIDOS 1 Adicción cibersexual Páginas web para adultos Pornográficos o sexuales. 2 Adicción a las ciber - relaciones Grupos de discusión, e – mail, chats, etc. Comunicación interactiva con otros usuarios. 3 Compulsiones de la red Páginas web, en la mayoría de los casos comerciales. Juegos de azar, comercio electrónico, subastas. 4 Buscadores de información y "vagabundos electrónicos" Robots de búsqueda, FTP, TELNET. Simplemente navegar por la red sin una meta específica y buscar información sobre
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    un tema deinterés. Más artículos sobre Informática LAADICCION A INTERNET Nacho Madrid López Para citar este artículo: Madrid López, R.I. (2000).La Adicción a Internet. Psicología Online. 1. INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES INTERNET? Internet puede definirse como una red de redes de ordenadores que comparten datos y recursos. Existe una conexión de redes a nivel mundial que permite a los ordenadores (y a las personas) comunicarse entre sí en cualquier parte del mundo. Esto nos permite tener acceso a información y personas que de otra forma no sería posible. El abaratamiento de los costes de conexión, las mejoras tecnológicas y la llegada masiva de los ordenadores personales a los hogares, está produciendo un crecimiento exponencial de los usuarios y que Internet pase de ser solo una herramienta de investigación en las Universidades y servicios de defensa, a convertirse en un instrumento imprescindible para ocio y negocio. Pero Internet es mucho más que un divertimento, para algunas personas se convierte en el medio alrededor del cual gira buena parte de sus vidas. Desde el punto de vista de la comunicación permite crear grupos, asociaciones y comunidades virtuales con un objetivo o interés en común que solo es posible en este medio que elimina las distancias geográficas. A esto es a lo que se llama globalización. Para ello, Internet cuenta con multitud de herramientas y aplicaciones que permiten al usuario interaccionar con la máquina y con los otros. Estas son las más utilizadas (Esebbag y Martínez, 1998): * Los navegadores web: Cuando se accede a una página de la World Wide Web (WWW, la telaraña mundial) mediante algún navegador tenemos acceso a un documento de hipertexto. El hipertexto es lo que nos permite saltar de una página a otra de nuestro interés simplemente pulsando en un vínculo resaltado. Esto facilita la navegación. El contenido de una página web puede ser de cualquier tipo, incluyendo imágenes, sonidos, videos y texto escrito. Para localizar una información
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    existen los llamadosmotores de búsqueda (p. Ej. Yahoo!) que examinan millones de direcciones en pocos segundos. Estoy hace posible que podamos encontrar lo que buscamos con solo introducir la palabra clave relacionada. * Internet Relay Chat (IRC): Los canales IRC permiten mantener conversaciones con otros usuarios. Las salas de chat se estructuran habitualmente según el tema que están tratando, el usuario solo tiene que pulsar en el tema de su interés para unirse a la conversación (p. Ej. Fútbol o Sexo). A las salas de chat se puede acceder desde un programa cliente (p. Ej. MIRC) o desde alguna página web que tenga este servicio. En las salas de chat aparecen los apodos ("nicks") de los usuarios que están conectados, permitiéndose enviar mensajes o mantener conversaciones privadas con solo pulsar sobre su nombre. • El correo electrónico: Es quizá la herramienta más utilizada. Sirve para enviar mensajes con varias ventajas: rapidez, economía, fiabilidad y comodidad. Las listas de correo o grupos de noticias son grupos de gente interesadas en un mismo tema que comparte artículos, noticias e ideas por esta vía. Los foros de debate mundiales (p. Ej. USENET) acogen grupos de discusión en los que cualquiera puede expresar sus opiniones. • Transferencia de ficheros: Mediante el protocolo FTP se permite acceder a ficheros en ordenadores conectados de todo el mundo, lo que permite conseguir imágenes, programas informáticos gratuitos o artículos científicos y grabarlos en nuestro ordenador. Otra aplicación que usa Internet son los canales MUD (Multi Users Dungeons), una evolución del clásico juego de rol "Dungeons and dragons" (Dragones y mazmorras) en los que los jugadores crean un personaje virtual que va evolucionando en función de lo sus decisiones en el trascurso de una historia (Morahan-Martin y Schumacker, 1997). El diseño de estas aplicaciones e Internet en sí permiten el anonimato en las interacciones, lo cual hace que la comunicación por vía electrónica tenga una características que la diferencian de la que se puede dar en la vida real: la desinhibición (Greenfield, 1999b): Consiste en una pérdida del pudor y del miedo a expresarse libremente, lo cual provee a la persona de un sentimiento de protección y libertad al mismo tiempo. Internet es una herramienta a la que se le atribuyen innumerables ventajas para la educación, el comercio el entretenimiento y en ultima instancia para el desarrollo del individuo. La participación en grupos virtuales nos permite interaccionar con gente con nuestros propios intereses donde sea que estén ubicados físicamente. En un estudios con estos grupos de discusión McKenna y Bargh (1998) encontraron que este medio permitía a aquellos con personalidades estigmatizadas (por razones de sexo o ideología) llegar a una gran autoaceptación que en última instancia conducía a revelar a sus familiares y amigos su identidad oculta. Esto hace que la pertenencia al grupo virtual se convierta en una parte importante de su identidad. Sin embargo a Internet también se le atribuyen propiedades negativas. En el estudio de Kraut y cols. (1998) se llegó a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes
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    por otros másdébiles a la conclusión de que Internet contribuía a reducir el círculo social y afectaba al bienestar psicológico, desplazando la actividad social y reemplazando los lazos de unión fuertes por otros más débiles. Las amistades creadas en la red parecen ser más limitadas que las respaldadas por una proximidad física. En los últimos años, la evidencia sobre consecuencias negativas relacionadas con el uso de Internet ha llevado a varios autores (Echeburúa y cols., 1998; Griffiths, 1997; Young, 1996) a proponer la existencia de un desorden de adicción a Internet similar a los problemas que aparecen con otras conductas adictivas (juego, sexo, trabajo, etc.). 2. ADICCIONES PSICOLÓGICAS (NO QUÍMICAS) Para la gente el concepto de adicción incluye tomar drogas, la mayoría de las definiciones sobre lo que es una adicción se centran en el abuso de sustancias. Sin embargo hay un movimiento creciente de autores (Echeburúa, 1999; Griffiths, 1998) que encuentran una serie de conductas potencialmente adictivas, incluyendo muchos comportamientos que no implican el consumo de drogas. Estas adicciones no químicas incluirían conductas como el juego, el sexo, el trabajo o las compras (Echeburúa, 1999). Durante siglos la gente se ha encontrado dependiente psicológica o físicamente a muchos comportamientos y sustancias. Esto no se debe a un mero interés, sino que ce a un mero interés, sino que consiste en un patrón de uso que puede llevar a un eventual impacto negativo en el funcionamiento, afectando al matrimonio, relaciones, trabajo, economía e incluso al estatus legal (Greenfield, 1999b). Sin embargo, las adicciones psicológicas o no químicas no se encuentran incluidas como tales en el DSM – IV, en las que el término adicción se reserva para los trastornos producidos por el abuso de sustancias psicoactivas. En el DSM – IV (APA, 1994) las adicciones psicológicas vendrían incluidas en los trastornos del control de impulsos, tal como aparece el juego patológico. Según Echeburúa y Corral (1994) cualquier conducta normal placentera es susceptible de convertirse en un comportamiento adictivo. Se podrían hacer usos anormales de una conducta en función de la intensidad, de la frecuencia o de la cantidad de dinero invertida y, en último termino, en función del grado de interferencia en las relaciones familiares, sociales y laborales de las personas implicadas. Los componentes fundamentales de los trastornos adictivos serían la pérdida de control y la dependencia. Para Griffiths (1998) cualquier comportamiento que cumpla estos seis criterios será definido operacional menos será definido operacionalmente como adicción: Saliencia: Se refiere a cuando una actividad particular se convierte en la más importante en la vida del individuo y domina sus pensamientos, sentimientos y conducta. Modificación del humor: Experiencias subjetivas que la gente experimenta como consecuencia de implicarse en la actividad. Tolerancia: Proceso por el cual se requiere incrementar la cantidad de una actividad particular para lograr los efectos anteriores.
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    Síndrome de abstinencia:Estados emocionales desagradables y/o efectos físicos que ocurren cuando una actividad particular es interrumpida o repentinamente reducida. Conflicto: Se refiere a los conflictos que se desarrollan entre el adicto y aquellos que le rodean (conflicto interpersonal), conflictos con otras actividades (trabajo, vida social, intereses, aficiones), o dentro de los propios individuos ( conflicto intrapsíquico) que están involucrados con la actividad particular. Recaída: Es la tendencia a volver los patrones tempranos de la actividad que vuelven a repetirse, restaurando los patrones más extremos de la adicción trando los patrones más extremos de la adicción tras muchos años de abstinencia o control. Por lo tanto lo importante en la adicción no es la actividad concreta que genera la dependencia, sino la relación que se establece con ella. Es una relación negativa, incluso destructiva que el sujeto se muestra incapaz de controlar. 3. LA ADICCIÓN A INTERNET 3.1. Definición Con el desarrollo de Internet y su crecimiento exponencial han aparecido también los primeros casos de psicopatología relacionados con la red. El trastorno de dependencia de la red se ha conocido con muchos nombres: desorden de adicción a Internet –Internet Addiction Disorder (IAD)- (Goldberg, 1995), uso compulsivo de Internet (Morahan-Martin y Schumacker, 1997), o uso patológico de Internet – Pathological Internet Use (PIU)- (Young y Rodgers, 1998b). La tarea de definir lo que es la adicción a Internet es algo que ya de partida nos supone un problema. Con lo ya expuesto en el apartado anterior podemos decir que el uso de Internet (como cualquier otro comportamiento) es susceptible de crear una adicción en función de la relación que el sujeto establezca con ese uso.que el sujeto establezca con ese uso. Uno de los aspectos problemáticos es: ¿a qué se hacen adictos los adictos a Internet? ¿Es al contenido al que acceden o es al Internet en sí? Respecto a esto Pratarelli y cols. (1999), utilizan el término de adicción al ordenador/Internet, y la definen como un fenómeno o desorden putativo que depende tanto del medio como del mensaje, sin inclinarse a favor de ninguno. Un ejemplo de la problemática lo encontramos en la relación entre adicción al sexo y adicción a Internet. Un individuo que fuese adicto a las páginas de contenido sexual, ¿sería un adicto al sexo, a Internet, o a ambos?. Guerricaecheverría y Echeburúa (1997) exponen un caso clínico de adicción a las líneas telefónicas de party line y eróticas, señalando que se trata de una variante de adicción al sexo. En este caso nos sería difícil de entender que existiera una adicción al teléfono en sí. Por otro lado, Griffiths (1997) señala la existencia de lo que el llama "adicciones tecnológicas", que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (ce;quina. Estas pueden ser pasivas (como la televisión) o activas (como
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    los juegos deordenador o Internet). Esta sería una modalidad de las adicciones psicológicas o conductuales, que a su vez incluiría a la adicción a Internet. Varios autores (Echeburúa, 1999; Griffiths 1998) han señalado que Internet podría ser, en al mayoría se los casos, solo un medio o "lugar" donde alimentar otras adicciones o trastornos (P. Ej. adicción al sexo, ludopatía o parafilias), aunque también señalan que existen casos de adicción a Internet por sí mismo. 3.2. Criterios diagnósticos Al ser el propio Internet una herramienta cuya implantación masiva es posterior a la edición del DSM – IV, no es de extrañar que no aparezca referencia alguna a la Adicción a Internet en dicho manual. Este vacío es el que ha empujado a los investigadores a desarrollar sus propios instrumentos de diagnóstico. La primera persona que estableció criterios diagnósticos para la adicción a Internet (algunos dicen que a modo de broma; Grohol, 1997) fue el psiquiatra Ivan Goldberg. Goldberg (1995) propone un conjunto de criterios para el diagnóstico del derios para el diagnóstico del desorden de adicción a Internet (IAD) basados en los criterios diagnósticos del abuso de sustancias: Un patrón desadaptativo de uso de Internet, que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativo, expresado por tres o más de los items siguientes en algún momento de un periodo continuado de 12 meses: 1) Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes: • Una necesidad de incrementar notablemente la cantidad de tiempo en Internet para lograr satisfacción. • Notable disminución de los efectos con el uso continuado de la misma cantidad de tiempo en Internet. 2) Abstinencia, manifestado por cualquiera de los siguientes: a. El característico síndrome de abstinencia: o Cesación o reducción de un uso de Internet que ha sido grande y prolongado o Dos o más de los siguientes, desarrollados algunos días durante un mes antes: Agitación psicomotora Ansiedad Pensamientos obsesivos acerca de lo que estará sucediendo en Internet Fantasías o sueños a cerca de Internet Movimientos de tecleo voluntarios o involuntarios Los síntomas causan malestar o deterioro en el áreas social, laboral u otra área importante de funcionamiento. b. El uso de Internet o un servicio similar esta dirigido a aliviar o evitar los síntomas de la abstinencia. 3) Se accede a Internet con más frecuencia o por periodos más largos
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    de lo queinicialmente se pretendía. 4) Deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el uso de Internet. 5) Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas al uso de Internet (P.Ej., comprando libros sobre Internet, probando nuevos navegadores, indagando proveedores de Internet, organizando fichero o descargando materiales). 6) Actividades sociales, ocupacionales o recreativas se dejan o reducen a causa del uso de Internet. 7) Internet se continúa usando Internet un pesar de saber que se tiene un persistente o recurrente problema físico, social, ocupacional o psicológico que parece ser causado o exacerbado por el uso de Internet (privación de sueño, dificultades maritales, llegar tarde a las citas por las mañanas, abandono de los deberes profesionales, o sentimientos de abandono de personas significativas). dono de personas significativas). Young también ha utilizado una serie de criterios diagnósticos parecidos a estos en sus estudios preliminares (Young, 1996), basándose en los del abuso de sustancias del DSM – IV. Sin embargo, posteriormente (Young, 1996) propuso una serie de criterios adaptados de los criterios para Juego Patológico, por parecerles estos más semejantes a la naturaleza patológica del uso de Internet. Dichos criterios se estructuran en un breve cuestionario de ocho items: 1. ¿Te sientes preocupado con Internet (pensamientos acerca de la última conexión o anticipas la próxima sesión)? 2. ¿Sientes la necesidad de incrementar la cantidad de tiempo de uso de Internet para lograr la satisfacción? 3. ¿Ha hecho repetidamente esfuerzos infructuosos para controlar, reducir. O detener el uso de Internet? 4. ¿Se ha sentido inquieto, malhumorado, deprimido o irritable cuando ha intentado reducir o detener el uso de Internet? 5. ¿Se queda más tiempo conectado de lo que inicialmente había pensado? 6. ¿Ha perdido o puesto en peligro alguna relación significativa, trabajo, oportunidad educativa o profesional debido al uso de Internet? 7. ¿Ha mentido a los miembros de su familia, terapeuta u otros para ocultar su grado de implicación con Internet? 8. ¿Usa Internet como un medio de evadirse de los problemas o de aliviar un estado de ánimo disfórico? De acuerdo con estos criterios, se considera adicto si responde afirmativamente a 5 o más de los items anteriores y los síntomas no pueden ser mejor explicados por un episodio maniaco.
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    Young (1999) señalaque si bien esta escala da una medida de la adicción a Internet con la que se puede trabajar, es necesario un mayor estudio de su validez y utilidad clínica. Uno de estos intentos de validar cuestionarios para el diagnóstico de la adicción a Internet se debe a David N. Greenfield. Greenfield (1999b) administró un cuestionario a cerca de 18000 sujetos que visitaban la página de ABCNEWS.com. Dicho cuestionario, el VAS (Virtual Addiction Survey) , examinaba el uso general y abuso de Internet. Como resultado de este estudio, Greenfield seña resultado de este estudio, Greenfield señala un conjunto preliminar de siete criterios para la identificación y predicción de la adicción a Internet: • Nº Total de horas que pasas conectado • Otras personas piensan que tienes un problema con Internet • Experimentar serias consecuencias relacionadas con el uso de Internet • Experimentar una intensa intimidad en la red • Mantener la cantidad de tiempo que se pasa conectado como un secreto • Edad (mas joven incrementa el riesgo de adicción) • No poder esperar para llegar al ordenador y conectarse Aunque ha habido varios esfuerzos centrados en detectar la Adicción a Internet tomando como criterio el excesivo uso de la red, parece haber quedado claro que este no es un criterio válido para el diagnóstico. Muchos individuos, por razones de trabajo o estudios, deben pasar muchas horas conectados, delante del ordenador, pero eso no les convierte automáticamente en adictos. Thompson (1996) señala que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo que, para la mayoría de las personas que pasan mucho tiempo conectados, lo que podría parecer una adicción no es sino el proceso de aprender lo máximo posible en poco tiempo. Griffiths (1998) analiza varios estudios referidos al uso excesivo de la red y concluye que en la mayoría de los casos esto es puramente sintomático. Debemos por lo tanto centrarnos en la consecuencias negativas que tiene la dependencia de la red, en definitiva ¿qué es lo que lleva a una persona a buscar ayuda para terminar con su adicción a la red? ¿qué síntomas negativos experimenta? ¿qué disfunciones encuentra el adicto en su vida a causa de su uso de Internet? 3.3. Efectos negativos Uno de los aspectos que diferencian a una adicción psicológica de una adicción química es que la primera no tiene las terribles consecuencias físicas negativas que puede tener esta última. Aun así, en el caso de la adicción a Internet también se han señalado alguna consecuencia, sobre todo las derivadas de la privación de sueño (Young, 1999). La privación de sueño se produce por la inhabilidad del adicto a cortar la conexión, permaneciendo despierto hasta altas horas de la madrugada, lo cual pods
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    horas de lamadrugada, lo cual podría dar lugar a fatiga, debilitación del sistema inmunitario y un deterioro de la salud. Es evidente que Internet está produciendo un rápido cambio en las costumbres y modos de vida de las personas, ya que en cierto sentido está modificando la forma en que nos relacionamos unos con otros. Kraut y cols. (1998) examinaron el impacto de Internet sobre 169 personas en 73 hogares, encontrando que un gran uso de Internet estaba asociado con un decremento en la comunicación con los miembros de la familia en el hogar, un decremento en el tamaño de su círculo social y un incremento en su depresión y soledad. La relación entre un alto uso de Internet y el incremento en los niveles de depresión ha aparecido en varios estudios (Kraut y cols., 1998; Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b). Sin embargo, existe aún mucha controversia sobre si la depresión es la causa o el efecto de la adicción a Internet. Según Pratarelli y cols. (1999), se produce un ciclo en el que la soledad y la depresión alimentan el uso del ordenador/Internet, y esto lleva a una mayor soledad y depresión. Esto se explicaría por una conducta compensatoria según la cual la actividad de los usuarios se incrementa a medida que aumentan s se incrementa a medida que aumentan sus sentimiento de incomunicación. El medio en el que se desenvuelve la adicción acarrea también una serie de cambios psicológicos negativos, consistentes en alteraciones del humor, ansiedad o impaciencia por la lentitud de las conexiones o por no encontrar lo que se busca o a quien se busca, estado de conciencia alterado (total focalización atencional), irritabilidad en caso de interrupción, incapacidad para salirse de la pantalla, etc. (Echeburúa, 1999). Los problemas surgidos de la dependencia trascienden el ámbito de lo intrapersonal. Desde un punto de vista sistémico, los efectos negativos de la adicción se expresan en los ámbitos familiar, académico y profesional (Young, 1999). El adicto se aísla del entorno y no presta atención a otros aspectos de las obligaciones sociales (Echeburúa, 1999). Es un hecho que Internet esta produciendo grandes cambios, pero también hay que señalar que para la mayoría de las personas Internet es una herramienta que trae grandes beneficios. La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo es posible que una tecnología que para la mayoría es beneficiosa se convierta en adictiva para algunos? 3.4. Mecanismos explicativos El proceso por el cual una persona se convierte en adicto es siempre una interacción de factores relativos al objeto de la adicción, a las características de la persona que la hacen vulnerable y al entorno social. Los intentos de determinar las causas de la adicción a Internet deben de tener en cuenta que la conducta problema se desarrolla en un contexto virtual que no tiene por que seguir las leyes del mundo real. Según Greenfield (1999) las cualidades de Internet que parecen contribuir al potencial de la adicción están relacionadas con la velocidad, accesibilidad e intensidad de la información a la que se tiene acceso, del mismo modo que la rapidez de absorción de una droga es directamente proporcional al potencial adictivo de la droga.
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    Desde mi puntode vista, la razón de que aparezcan adicciones a comportamientos que no son posibles fuera de la red (adicción a las líneas de chat o a los juegos MUD) tiene que vez con esa velocidad, accesibilidad e intensidad de la información. Las relaciones sociales son algo que resulta reforzante para la mayoría de las personas, sin embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por embargo la mayoría de las veces no tenemos libre acceso a ellas por el límite que impone la sociedad o nosotros mismos. En las salas de chat se rompen todas esas reglas, una persona puede dirigirse a otra, decir lo que se le antoje, sentirse escuchada... y dejar de hacerlo cuando le apetezca, sin represalias. Algo parecido ocurre en el caso del cibersexo. Un ejemplo que ilustra esta evolución en la fuerza adictiva lo encontramos en el caso de la adicción a las party line y líneas eróticas (Guerricaecheverría y Echeburúa, 1997). Señalan varias características relativas al funcionamiento de estas líneas que facilitan la dependencia: disponibilidad ambiental, refuerzo inmediato, percepción de control y gran excitación emocional o sexual. Podemos ver que estas características no solo están presentes en el caso de Internet, sino que aparecen multiplicadas. Otra característica que contribuye a la capacidad adictiva de la red es el anonimato de las transacciones electrónicas (Young y cols., 1999). Este anonimato contribuye a animar los actos desviados e incluso criminales como el visionado de imágenes obscenas o ilegales (p. Ej. Pedofilia), proveer un contexto virtual que permite a los tímidos interactuar en un contexto seguro, facilitar las infidelidades vía Internet las infidelidades vía Internet y permitir la creación de personalidades virtuales dependientes del estado de ánimo de la persona. Según Young (1997) son varios los refuerzos y mecanismos psicológicos que llevan a la formación del hábito: a. Aplicaciones adictivas: Se encuentra que las aplicaciones que más poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes usan Internet para encontrar información y mantener relaciones preexistentes, mientras que los dependientes la usan para socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo. De acuerdo con esto se determinan tres principales áreas de reforzamiento: apoyo social, realización sexual y creación de un personaje. b. Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es consecuencia directa del anonimato que;n es consecuencia directa del anonimato que proporciona la comunicación mediada por ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio.
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    c. Satisfacción sexual:Hay multitud de chats que han sido diseñados para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le apetezca en el momento con solo pulsar un botón (desde la homosexualidad hasta las diversas parafilias). En estos lugares se sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de practicar "sexo seguro". Por otro lado las personas que se sienten poco atractivas físicamente se ven liberadas de este problema. d. Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear un personalidad virtual modificando las propias características físicas que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo. Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades psicológicas mo, de cubrir necesidades psicológicas previamente no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal. Dos de estas necesidades psicológicas son la expresión de un rasgo de personalidad reprimido y los sentimientos de reconocimiento y poder. e. Personalidades reveladas: Internet puede ayudar a sacar a la luz aspectos de la personalidad que estaban ocultos o reprimidos, como puede ser la agresividad. Una vez sacados a la luz, se debe de aprender a incorporarlos a la propia personalidad y no limitar esos roles al ciberespacio. f. Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato de otros jugadores subordinados. o Greenfield (1999b) encuentra varios sentimientos que experimentan los usuarios dependientes de Internet y que pueden llevar a la adicción: o Los adictos informan de una intensa intimidad cuando está conectados o Existe un sentimiento de desinhibición o Muchos adictos informan también de una pérdida de ataduras o Sentimientos de que el tiempo se detiene o que pasa muy rápido o Sentirse fuera de control cuando se está conectado Puesto que hemos analizado las características de Internet que pueden llevar a la adicción, cabe preguntarse qué es lo que hace que algunas personas se conviertan en adictos y otros no. Hasta ahora parece haber quedado claro que Internet en la mayoría de los casos lo que hace es cubrir un déficit en la personalidad del adicto. Ya que Internet es eminentemente un instrumento de comunicación interpersonal, es en este ámbito donde el mundo virtual puede convertirse en un sustituto de la vida real para las personas con déficits en habilidades sociales, timidez o algún tipo de complejo.
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    Del mismo modoque un adicto a la heroína lo es a la sustancia y no a la jeringuilla, es lógico pensar que en este caso lo importante es el contenido, la necesidad que cubre en una persona. Según Echeburúa y cols. (1998) la red permite cubrir dos tipos de necesidades básicas: la estimulación solitaria (búsqueda de información, imágenes, sonido, juegos, etc.) y la búsqueda de interacción social. Hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones. La vulnerabilidad psicológica hacia la adicción a Internet se expresa en los siguientes factores de riesgo (Echeburúa, 1999): • Déficits de personalidad: introversión acusada, baja autoestima y nivel alto de búsqueda de sensaciones. • Déficits en las relaciones interpersonales: timidez y fobia social. • Déficits cognitivos: fantasía descontrolada, atención dispersa y tendencia a la distraibilidad. • Alteraciones psicopatológicas: Adicciones químicas o psicológicas presentes o pasadas. Depresión. Young y Rodgers (1998a) administraron el cuestionario 16 PF a un grupo de personas auto – seleccionadas, encontrando puntuaciones altas en términos de confianza en sí mismos, pensamiento abstracto, disconformidad con las convenciones sociales, reactividad emocional hacia los otros y preferencia por las actividades solitarias. Las personas dependientes de Internet suelen ser susceptibles, vigilantes y privadas. Esta tendencia hacia la introversiótes y privadas. Esta tendencia hacia la introversión también fue encontrada por Petrie y Gunn (1998). 4. EVALUACIÓN DE LA ADICCIÓN A INTERNET El principal obstáculo que encontraremos para detectar la existencia del problema es la negación (Young, 1999; Greenfield, 1999a; Echeburúa, 1999). El paciente tiende a negar o minimizar su dependencia de la red, amparándose muchas veces en su utilidad. Por ello, no es fácil que el trastorno se haga evidente en una exploración inicial. Del mismo modo que en otras adicciones como el alcohol y drogas o la comida compulsiva, se ha propuesto que existen una serie de disparadores y señales que son las que lanzan la conducta de "atracón" o "borrachera" en el adicto a Internet y que deben ser evaluados: • Aplicaciones: Lo normal es que el adicto use una aplicación específica que es la que actúa como disparador. En evaluador debe examinar sus pautas de uso en cada aplicación particular: ¿Qué aplicaciones usa en Internet? ¿Cuántas horas por semana dedica a cada aplicación? or semana dedica a cada aplicación? ¿Cómo clasificaría las aplicaciones de la más a la menos importante? ¿Qué le parece mejor de cada aplicación? Si es difícil de saberlo se podría proporcionar un autorregistro para colocar al lado del ordenar para registrar su uso.
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    • Emociones: Losadictos experimentan sensaciones placenteras cuando están conectados en contraste a como se sienten cuando están desconectados. Se deben detectar los dos extremos: ¿Cómo se siente cuando está desconectado? Después debe determinarse si las respuestas están en un continuo de sentimientos negativos (solo, insatisfecho, inhibido, angustiado, frustrado o preocupado). ¿Cómo se siente cuando está usando Internet? Respuestas como excitado, feliz, desinhibido, atractivo, apoyado o deseado indican que Internet ha modificado el estado de ánimo del paciente. • Pensamientos: El pensamiento catastrófico provee de un mecanismo de escape psicológico para evitar los problemas reales o percibidos. Los adictos tiende más a menudo a anticipar los problemas. • Sucesos vitales: Una persona que no esté satisfecha con algún área de su vida puede usar el Internet como medio para evitar los problemas u olvidar el dolor, pero cuando se encuentre fuera de la red se dará cuenta de que nada ha cambiado. Es necesario evaluar si el adicto está usando Internet como medio para evitar una situación infeliz como una enfermedad, insatisfacción marital o laboral, desempleo, etc. Uno de los primeros síntomas que son notados se refieren a la gran cantidad de tiempo que se pasa en actividades relacionadas con Internet. En la evaluación debe determinarse si el incremento del uso de Internet es algo normal por ser esta una herramienta nueva que causa una inicial fascinación, o por el contrario se ha convertido en una adicción. En esto es importante el tiempo que hace que se inició el problema. Las diversas modalidades en que puede presentarse la adicción a Internet deben ser también objeto de análisis. Las diferentes clasificaciones que se han propuesto se basan en dos características: la aplicación que se utiliza y el tipo de contenidos al que se accede. Veremos más adelante que esto no clarifica mucho las cosas, ya que algunas de estas modalidades se solapan entre sí y en otras no queda claro cual es el objeto de la adicción. Young y cols. (1999) y Greenfield (1999b) distinguen cuatro modalidades de adicción a Internet. Si bien Young y cols. (1999) añaden a esta clasificación una quinta modalidad relacionada con uso obsesivo del ordenador para juegos (Doom, Myst, solitarios, etc), no la tendremos en cuenta por considerar que en ese caso Internet no está presente. La clasificación se exponen en la siguiente tabla: MODALIDAD APLICACIÓN CONTENIDOS 1 Adicción cibersexual Páginas web para adultos Pornográficos o sexuales 2 Adicción a las ciber - relaciones Grupos de discusión, e – mail, chats, etc. Comunicación interactiva con otros usuarios. 3 Páginas web, en la Juegos de azar, comercio
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    Compulsiones de la red mayoríade los casos comerciales. electrónico, subastas. 4 Buscadores de información y "vagabundos electrónicos" Robots de búsqueda, FTP, TELNET. Simplemente navegar por la red sin una meta específica y buscar información sobre un tema de interés. Como ya hemos dicho, posiblemente esta no es una clasificación que ayude a la evaluación de la adicción a Internet. Sería fácil encontrar gente que utilizasen los chat para lograr satisfacción sexual, o ludópatas que usan Internet para implicarse en juegos de azar, el límite de las modalidades entre sí y con otros trastornos no está claramente definido. En al mayoría de estas modalidades lo que existe es un trastorno psicológico o carencia que se expresa a través de Internet. Con el avance de la investigación se debe hacer evidente que la mayoría de las veces la adicción a Internet no es sino un trastorno secundario a otros como la fobia social, depresión, adicción al sexo o las diversas paroacute;n, adicción al sexo o las diversas parafilias. Si en la evaluación se detecta alguno de estos trastornos el terapeuta debe decidir cual es el trastorno que merece una atención prioritaria. A este respecto, Griffiths (1998) señala que Internet puede fácilmente ser el objetivo de comportamientos obsesivo/ compulsivos, reforzado por la gran cantidad de recursos que se pueden encontrar en la red para alimentar otras adicciones o compulsiones. 5. TRATAMIENTO Dejando a un lado la controversia sobre si existe un trastorno de adicción a Internet en sí mismo, lo que parece quedar claro es que existe un incremento en las demandas de ayuda por problemas relacionados con el uso de la red (Young y cols., 1999). Según el estudio de Greenfield (1999b) con sujetos de habla inglesa, principalmente norteamericanos y canadienses, habría cerca de un 6 % de los usuarios adictos a Internet. Debido a esta demanda se han desarrollado programas de tratamiento, sobre todo en los EEUU, que tratan de recuperar al adictos en forma muy parecida a como ya lo hacen otros programas como Alcohólicos Anónimos o los Jugadores en Rehabilitación. Una de las primeras propuestas fue la creación de un grupo de apoyo víoacute;n de un grupo de apoyo vía Internet, el IASG (Internet Addiction Support Group; Goldberg, 1995). Este grupo permite que los adictos se apoyen entre sí, se conozcan y empiecen a reconocer su problema. Sin embargo, también ha sido criticado, ya que en cierta forma tener un grupo de apoyo en la red es como una reunión de Alcohólicos Anónimos en un bar (Grohol, 1997). En España, Echeburúa (1999) ha elaborado un programa de tratamiento para adicciones psicológicas que también es aplicable en el caso de Internet. Este programa consta de los siguientes elementos:
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    1. Control delos estímulos vinculados a la adicción: En una primera fase de la terapia se ha de evitar la conexión, pero tras un periodo de abstinencia total se ha de tratar de limitar el tiempo de conexión (al margen de las obligaciones laborales) a no más de 120 minutos/dia, atender el correo 1 vez al día y a una hora concreta, de conectarse en compañía, sin quitar horas al sueño y de eliminar los pensamientos referidos a la red cuando no se está conectado. 2. Exposición prolongada a los elementos suscitadores del ansia por la conducta adictiva: La evitación de los estímulos en la mayoría de los casos es insuficiente, pues esta no se puede mantener indefinidamente, ya que aumenta el riesgo de recaídas. La recuperación total se consigue cuando se expone a los indicios de riesgo de forma regular y progresiva y es capaz de resistirse a ellos sin escape. 3. Solución de problemas específicos: Deben controlarse varios aspectos relacionados con la abstinencia: o Control del ansia por implicarse de nuevo en la conducta o Control de la ansiedad o Control de la depresión o Control de los conflictos interpersonales 4. Creación de un nuevo estilo de vida: Lo esencial es promover un equilibrio adecuado entre deberes y deseos. 5. Prevención de recaídas: La mantención de los logros terapéuticos es más sencillo cuando hay abstinencia total, pero si esto no es posible el objetivo será enseñar a la persona a usar Internet de forma controlada. Algunas de las estrategias que podrían usarse son: o Identificación de situaciones de alto riesgo o Respuestas de enfrentamiento a situaciones problema o Cambio de expectativas sobre las consecuencias de la implicación en la conducta adictiva o Revisión del estilo de vida del paciente Puesto que en la mayoría de los casos la abstinencia en este tipo de adicción no es posible, Young (1999) revisa los modelos de bebida controlada y entrenamiento en moderación para trastornos alimenticios, ya que Internet parece tener la misma habilidad para proveer alivio emocional, escape mental y maneras de eludir los problemas que tiene el alcohol, las drogas, la comida o el juego, y propone el siguiente conjunto de estrategias de tratamiento: a. Practicar lo contrario en el tiempo de uso de Internet: Es necesario previamente evaluar lo hábitos de uso de Internet: cuando, cuantas veces, dónde y durante cuanto tiempo se produce la conexión. La técnica consiste en romper la rutina para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace
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    el paciente allevantarse es chequear el correo, podemos sugerir que lo haga después de desayunar, si se conecta al llegar a casa hacerle conectarse solo después de cenar. El objetivo es romper con los hábitos de conexión. b. Interruptores externos: Se trata de usar cosas que el paciente tenga que hacer o sitios donde ir como señales que le indiquen que debe desconectar. Como ayuda a estas alarmas naturales se pueden usar relojes o alarmas de tiempo. c. Fijar metas: Para evitar las recaídas se puede elaborar un horario realista que permita al paciente manejar su tiempo. Se puede elaborar un esquema de conexiones breves pero frecuentes. El tener un horario tangible puede permitir tener sensación de control. d. Abstinencia de una aplicación particular: Una vez se ha identificado la aplicación que resulta más problemática para el paciente, este debe dejar de utilizarla. Esto no significa que no pueda usar otras aplicaciones relacionadas con la red. Si el paciente encuentra problemas con el las salas de chat, entonces no debe usarlas más, pero si puede usar el correo electrónico o los navegadores Web. e. Usar tarjetas recordatorias: Para mantener al paciente centrado en la meta de la abstinencia o la reducción de uso podemos pedirle al paciente que haga una lista de los cinco principales problemas causados por la adicción a Internet y otra con los cinco principales beneficios de estar desconectado de Internet o abstenerse de usar una aplicación. La lista puede ser transcrita en una tarjeta que pueda llevar consigo. Le podemos sugerir que saque la tarjeta cada vez que piense en usar Internet, y que apunte todos los beneficios que le cause la abstinencia o reducción de uso así como lo efectos negativos que le cause su uso. f. Desarrollar un inventario personal: Al mismo tiempo que el paciente intenta cortar el uso de Internet, podemos sugerir que cultive una actividad alternativa. El paciente debe elaborar un inventario personal de las cosas que ha dejado de hacer a causa de su adicción, para luego clasificarlas en "muy importante", "importante" o "no muy importante". Debemos hacer que el adicto examine especialmente las actividades "muy importantes" para que se haga consciente de lo que ha perdido y le gustaría recuperar. g. Entrar en un grupo de apoyo: Puesto que el apoyo social de la red contribuye a la adicción de aquellos con estilos de vida solitaacute;n de aquellos con estilos de vida solitarios, sería conveniente ayudarles a encontrar un grupo de apoyo que se refiera a su situación. Por ejemplo, si un individuo ha perdido recientemente a su pareja, podríamos sugerir que entrase a formar parte en una asociación de viudos o que se implicase en actividades de la comunidad. h. Terapia familiar: La terapia familiar será necesaria en aquellos casos en los que las relaciones familiares se han interrumpido o han sido negativamente afectadas. La intervención debe estar centrada en:
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    o Educar ala familia en lo adictivo que puede llegar a ser Internet o Reducir la culpa en el adicto por su comportamiento o Promover la comunicación abierta sobre los problemas premórbidos que llevaron al adicto a implicarse en el abuso de Internet o Animar a la familia a colaborar en la recuperación del adicto ayudándole a encontrar nuevas ocupaciones, tomándose unas vacaciones o escuchando sus sentimientos. Como muchos otros comportamientos problemáticos, la adicción a Internet puede tratarse solamente de un síntoma o de un trastorno secundario. La depresión (Petrie y Gunn, 1998; Young y Rodgers, 1998b), la fobia social (Echeburúa, 1999) o la adicción al sexo (Greenfield, 1999b) son alguno de los trastornos que pueden ser los responsables de una sobre – implicación en la red. En estos casos el tratamiento específico para estas disfunciones debe ser adaptado al medio en el que se produce. 6. CONCLUSIONES Hemos analizado en este trabajo la mayoría de las investigaciones que se han realizado hasta el momento sobre la adicción a Internet. Gran cantidad de estos trabajos son solo de naturaleza exploratoria o descriptiva, por lo que las explicaciones causales son solo tentativas. A nivel clínico, puesto que ha surgido una demanda real de ayuda, se han elaborado algunos instrumentos de evaluación y técnicas de tratamiento, la mayoría adaptadas de otros trastornos. Debido a la reciente historia de Internet, es un problema de aparición reciente que aún no se ha estudiado en profundidad. La controversia sobre si el término adicción es apropiado es un problema que inquieta mucho a los investigadores, sinquieta mucho a los investigadores, sin embargo es algo que a las personas que relatan consecuencias negativas relacionadas con Internet no preocupa tanto. Parece ser que Internet no produce adicción, es solo lo que provee a conductas reforzantes (sexo, juegos, relaciones interpersonales, etc.) de la capacidad de producir dependencia. Hemos visto que la gente se hace adicta a multitud de cosas (juego, sexo, compras, ...) algunas de ellas pueden aumentar su capacidad adictiva usando Internet como medio, sin embargo otras son posible solo en Internet (chat, búsqueda de información, WWW, etc). Otra cuestión diferente es que se puedan desligar ambas cosas, ya que en Internet el medio y el mensaje están muy unidos. Internet se introduce poco a poco en nuestra vida, y las previsiones es que su presencia sea cada día mayor. Es por tanto necesario que nos anticipemos y aprendamos lo máximo posible sobre como Internet puede tener un impacto negativo en nuestro bienestar psicológico, no solo desde el punto de vista de la adicción, sino también de los cambios personales y sociales que puede traernos la llegada del mundo virtual. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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    TEST DE VALORACIONDE PROBABLE ADICCION A INTERNET INSTRUCCIONES: Marque el casillero, para cada una de las 20 preguntas, que represente con mayor precisión lo que usted experimenta respecto al uso de Internet: 1. Con que frecuencia se encuentra con que lleva más tiempo navegando del que pretendía estar? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = Nunca 2. Desatiende las labores de su hogar por pasar más tiempo frente a la computadora navegando? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 3. Prefiere excitarse con fotos o videos a través de Internet en lugar de intimar con su pareja? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 4. Con que frecuencia establece relaciones amistosas con gente que sólo conoce a través de Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = Nunca 5. Con que frecuencia personas de su entorno le recriminan que
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    pasa demasiado tiempoconectado a Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = Nunca 6. Su actividad académica (escuela, universidad) se ve perjudicada porque dedica demasiado tiempo a navegar? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 7. Con que frecuencia chequea el correo electrónico antes de realizar otras tareas prioritarias? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = Nunca 8. Su productividad en el trabajo se ve perjudicada por el uso de Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 9. Se vuelve precavido o reservado cuando alguien le pregunta en que dedica el tiempo que pasa navegando? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 10. Se evade de sus problemas de la vida real pasando un rato conectado a Internet?
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    1 = Raramente 2= Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 11. Se encuentra alguna vez pensando en lo que va a hacer la próxima vez que se conecte a Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 12. Teme que su vida sin Internet sea aburrida y vacía? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 13. Se siente molesto cuando alguien lo/a interrumpe mientras esta navegando? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 14. Con que frecuencia pierde horas de sueño pasándolas conectado a Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = Nunca 15. Se encuentra a menudo pensando en cosas relacionadas a Internet cuando no está conectado? 1 = Raramente
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    2 = Ocasionalmente 3= Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 16. Le ha pasado alguna vez eso de decir "solo unos minutitos más" antes de apagar la computadora? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 17. Ha intentado alguna vez pasar menos tiempo conectado a Internet y no lo ha logrado? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 18. Trata de ocultar cuanto tiempo pasa realmente navegando? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 19. Prefiere pasar mas tiempo online que con sus amigos en la vida real? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente 4 = Muy a menudo 5 = Siempre 0 = No 20. Se siente ansioso, nervioso, deprimido o aburrido cuando no está conectado a Internet? 1 = Raramente 2 = Ocasionalmente 3 = Frecuentemente
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    4 = Muya menudo 5 = Siempre 0 = No Borrar Puntaje: Si su puntuación es mayor de 60 es aconsejable que imprima esta página y consulte con un Médico Psiquiatra o Psicólogo para que le realice una evaluación diagnóstica ya que puede estar padeciendo una Adicción a Internet. Este test no reviste carácter diagnóstico. 1 ¿Dedica más tiempo del que cree que debería a estar conectado a la red con objetivos distintos a los de su trabajo? Sí No 2 ¿Piensa que se sentiría mal si redujera el tiempo que pasa en Internet? Sí No 3 ¿Se han quejado sus familiares de las horas que dedica a Internet? Sí No 4 ¿Le resulta duro permanecer alejado de la red varios días seguidos? Sí No 5 ¿Se resienten sus relaciones por estar conectado a la red? Sí No 6 ¿Existen Sí No
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    contenidos o servicios dela red a los que encuentra difícil resistirse? 7 ¿Tiene problemas para controlar el impulso de conectarse a la red? Sí No 8 ¿Ha intentado, sin éxito, reducir su uso? Sí No 9 ¿Obtiene gran parte de su bienestar del hecho de estar conectado a la red? Sí No Calcular Borrar Adicción a Internet Boris Villanueva 1. Introducción 2. Historia 3. Definición 4. Opiniones profesionales relacionadas. 5. Investigaciones que sostienen el IAD. 6. Psicología de Internet 7. Servicios De Potencial Adicción 8. Tratamiento 9. Conclusiones. 10. Referencias Bibliográficas 1. Introducción Teniendo en cuenta el incremento cada vez mayor de nuevas tecnologías que se van haciendo parte de la vida diaria, se hace imprescindible conocer de que manera su utilización va transformando la realidad y como esta nueva realidad afecta nuestra manera de ser en el mundo.
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    En los últimosaños producto de la globalizacion y el avance de los medios de comunicación surge Internetcomo el boom de fines del siglo XX. Su facilidad de manejo y versatilidad en pocos años ha rebasado los limites de lo inimaginable, haciéndose cada vez mayor la cantidad de usuarios que acceden a la red y que se benefician de su enorme variedad de servicios. La gran cantidad de información a la que se puede acceder contiene casi todos los conocimientos y pasatiempos del que hacer humano, por ende se le ha denominado la gran biblioteca de la humanidad. Aunque en nuestro país no esta tan difundido su uso en comparación de los países del primer mundo, se encuentra ya a disposición de las grandes mayorías a través de cabinas publicas que a un precio módico permiten acceder por horas al servicio. Se ha podido comprobar empíricamente y a través de estudios hechos en el exterior la gran capacidad reforzante de su uso, lo que podría provocar un condicionamiento que haría cada vez mayor la necesidad de su utilización. Debido a esto hace pocos meses se ha convertido en noticia el posible síndrome de dependencia de Internet, La base teórica con que cuentan los defensores de entidades como el IAD (Internet Addiction Disorder) son algunos estudios -descriptivos- acerca de los patrones de uso de Internet, de los que quizá resulte aventurado deducir que el uso masivo de los recursoson-line sea preocupante, y muy lejos de los 30 millones de afectados con los que especula el periodista Hughes Henry. Datosalgo menos dramáticos ofrece la Dra. Kimberly S. Young, cifrando en unos 400.000 el número de norteamericanos afectados por el IAD (de una población de unos 20.000.000 de americanos conectados). A estos trabajos debemos añadir numerosos escritos periodísticos que a partir de algunas declaraciones de los autores y espectaculares testimonios establecen sin ningún genero de dudas la existencia del carácter "cuasi" epidémico de dicho síndrome. Se ha observado que algunas personas presentan verdaderos problemas derivados de su afición a los ordenadores y al ciberespacio. Cuando se es despedido del trabajo, se abandonan los estudios o una persona se encuentra inmersa en una demanda de separación a causa de esta actividad se puede sospechar la existencia de una adicción. No obstante las "adicciones" en sentido amplio pueden ser saludables, patológicas o una mezcla de ambas. De este modo una persona que se sienta fascinada por su hobby y en el que invierte cantidades ingentes de tiempo tiene la posibilidad de aprender, fomentar la creatividad y comunicarse. La dificultad se sitúa en el punto en que debe trazarse la línea entre un uso intenso de la tecnología y la aparición de las consecuencias derivadas directamente de la actividad. Es conocido por todos el fenómeno que se produce ante la adquisición de un sistema de vídeo juegos, apareciendo una curva de utilización caracterizada por elevadas frecuencias de uso en las primeras 3 - 5 semanas, curva que progresivamente va
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    descendiendo hasta situarsede modo estable en valores que constituyen una fracción de los iniciales. Cabe, pues, plantearse si la eclosión de Internet desde finales de 1996 no está produciendo un fenómeno similar al acaecido con los vídeo juegos a principiosde los 90. Se empieza a considerar como puede existir un núcleo común a todos los elementos psicopatológicos ligados con la informática, que es el uso abusivo de los ordenadores, considerándose las diferentes manifestaciones como formas clínicas diferentes de un único trastorno. Se compara la adicción a Internet con el juego patológico, la adicción al tabaco, el alcoholismo o las compras compulsivas. Al igual que ocurrió con los videojuegosel paralelismo con el conjunto de las toxicomanías es tentador, sin embargo, ya de una manera superficial sólo es posible establecerlo con el juego patológico ya que en este caso tampoco existe una sustancia responsable de la conducta adictiva El llamado Síndrome de la Adicción a Internet (InfoAdicction Disorder, IAD) está suscitando polémica. Hoy en día constituye todavía un interrogante la posibilidad de que una conducta semejante al IAD sea una realidad. El hecho que Internet se considere un medio de trabajo, de extraordinaria creatividad y una vasta fuente de información y otros recursos, pone en duda para muchos su carácter adictivo. Sin embargo, los partidarios de la existencia de este síndrome definen al 'netdependiente' como aquel individuo que realiza un uso excesivo de Internet lo que le genera una distorsión de sus objetivospersonales, familiares o profesionales. El Center for On-Line Addiction describe este tipo de adicción como un deterioro en su control y uso que se manifiesta en un conjunto de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos. La socialización y la comunicación parecen constituir los elementos últimos del efecto "adictivo" de Internet (Intercambio de correo, participación en grupos de discusión, conversaciones en tiempo real, juegos en red). Sin embargo cuando estas mismas actividades prescinden de su soporte tecnológico pierden la connotación mórbida que se les ha querido dar. ¿Quién se preocupa por las prolongadas conversaciones de teléfono de los adolescentes tras haber estado juntos todo el día en el colegio? La lectura es otra actividad que puede captar completamente la atención sin que por ello se intente elevar a la categoría de diagnóstico. Cuando se es un nuevo usuario o se descubre un nuevo recurso en Internet se produce una fase de encanto, que se caracteriza por elevados tiempos de consumo y cierta "obsesión". Tiempo después aparece una caída del uso que corresponde con una percepción mas objetiva de lo que es Internet en sí o el recurso recientemente descubierto, apareciendo una fase de desencanto. Finalmente aparece una fase de estabilidad donde el recurso o el uso de Internet en sí mismo halla su espacio natural en las
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    actividades del sujeto.De este modo es esperable que una vez alcanzado el primer nivel se vuelva –episódicamente- al primer nivel, aspecto demostrado por los trabajos que presentan el carácter fásico en el uso de Internet y que tienen su antecedente en los realizados sobre el uso de videojuegos. Este fenómeno fue constatado por primera vez por Creasey y Myers en 1986. Probablemente exista un equivalente a este fenómeno en la conducta de los sujetos que disponen por primera vez de una conexión a Internet, por lo que resulta evidente una llamada a la prudencia en la interpretación de las observaciones realizadas sobre sujetos recién llegados a la Red o que puedan haber descubierto nuevos recursos que les hayan devuelto a la primera fase. En cierto modo este fenómeno ha sido demostrado por Roberts, Smith y Pollack (1996) demostraron que actividades como el uso del IRC tienen un carácter fásico, apareciendo niveles iniciales elevados que se acompañan de bruscas caídas en el uso que devuelven al sujeto a su nivel basal. Algunos investigadores barajan la idea de que características propias de Internet ejerzan alguna influencia sobre la conducta de los usuarios, es el caso del modelo "ACE" (anonimato, conveniencia y escape) (Young, 1999) para explicar el éxito y la gratificación obtenida mediante el cibersexo. No obstante tales modelos teóricos todavía deben ser validados por futuras investigaciones, existiendo hoy día a modo de meras hipótesis. El conceptode anonimato ha sido subrayado por numerosos autores en relación a las situaciones de abuso (O’Reilly, 1996) También resulta interesante la propuesta de King (1996) quien sugiere que quizá sean adictos quienes usan Internet, refiriéndose a rasgos de personalidad específicos que determinarían un elevado uso de estos recursos. Una vía alternativa reside en considerar la existencia de un uso abusivo de la tecnología en general, hipótesis propuesta por algunos autores en la propia red. Este uso podría evolucionar de modo adaptativo (de hecho son habituales los casos de sujetos que hacen un uso intensivo de sus ordenadores, teléfonos móviles, televisiónen cualquiera de sus vertientes, etc.) o bien desviarse hacia situaciones desadaptativas ya sea en modo generalizado o en algún aspecto específico. Oficialmente en el colectivo médico no está considerada la existencia de una adicción a Internet como tal. En los manuales diagnósticos tanto de psicología como de psiquiatría, todavía no está considerada como una adicción, como por ejemplo sí está recogida la ludopatía. En el ámbito internacional tampoco está recogida como una adicción. Sólo existen sugerencias individuales o de algunas asociaciones que reivindican que ya debería indicarse como una adicción. Para que la adicción a Internet sea considerada como tal tendrá que ser considerada, en primer lugar, en el ámbito científico como una categoría adictiva en sí misma. Como llevamos poco tiempo con el uso de Internet y hay pocas
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    personas susceptibles deesta patología, no tenemos conocimientoscientíficos aptos para decir que esto es una adicción y cuáles son las categorías que lo definen. Estamos en una etapa inicial y no se tienen datos con certeza para definir un diagnóstico y un tratamiento. Hasta el día de hoy no existe de modo oficial este trastorno, puesto que el conjunto de síntomas que se describen todavía no ha demostrado ni consistencia ni fiabilidad. Por lo cual es oportuno seguir investigando y aportando al estudio de esta conducta. 2. Historia En los 50’s Estados Unidos poseía un ineficiente y caótico sistema de comunicación y ante la amenaza de la guerranuclear y en medio de la guerra fría a finales de los 60's, el Departamento de Defensa de los E.U., enfrentando problemas estratégicos, sentó los parámetros para el desarrollo de una red de computadorasque tomó el nombre de ARPANET. La red nació en 1969. Fue creada por un grupo de investigadores, para establecer un sistema de comunicación con otras agencias del gobierno en un proyecto para comunicar algunos centros computacionales alrededor del país. El temor a que un ataque pudiera destruir la información almacenada en un mismo lugar, obligó a que no fuera solamente un poderoso computadorcentral el que la guardara, sino el resultado de la conexión de muchos. El proyecto llamado ARPANET, consistía en desarrollar un sistema de información militar, el cual mantuviera su operación, incluso si alguno de estos centros computacionales fuera bombardeado. De manera que si uno o dos de estos centros fueran destruidos, el resto pudiera mantenerse comunicado. Cada nodo de la red, recibió una identificación numérica, conocida como dirección, lo cual permitía que las computadoras se diferenciaran unas de otras para facilitar la puesta en marcha de procesos simultáneos. El esquema se basa en "paquetes" de información enviados a diferentes computadoras de acuerdo con el protocolo estándar de Internet (IP). Cada paquete lleva incluida la dirección de la computadoraa la cual fue enviada, de manera que, el "paquete" puede ir siendo desviado hasta su destino. Con el paso de los años, ARPANET fue abriendo sus estándares de comunicación a las universidades, centros de investigación y dependencias de gobierno, así como a instituciones extranjeras, convirtiéndose en una red cosmopolita llamada Internet A medida que pasaba el tiempo, Arpanet crecía y crecía en computadores conectados y, a comienzos de los 80 aparecen numerosas redes. Aquello era un gigantesco bancode datos en el que resultaba muy difícil encontrar lo que se necesitaba y había demasiados formatos incompatibles. Así nació Internet, que unifico lo que antes era un "rosario" de pequeñas redes y, lo que es más importante, introdujo las herramientas necesarias para su manejo, creando diferentes programas de acceso. La demanda de estar conectado aumento con rapidez y pronto se evidencio que la red tendría otros fines que los pensados
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    originariamente, y queestos dependían de las necesidades de los nuevos usuarios. Para solucionar el problema de los distintos códigos se desarrollaron protocolos de comunicación que permitieron que los ordenadores se comunicaran de modo transparente a través de distintas redes interconectadas. Así se desarrollaron los protocolos TCP/IP (Transmision Control Protocol/Internet Protocol). Una vez encontrada la solución a la compatibilidad se fueron añadiendo mas redes con nuevos servicio, como el correo electrónico, las listas de correos, entre otros. Hasta finales de los años ochenta, Internet era utilizada principalmente por investigadores y académicos estadounidenses, pero en la actual década, desde que empezó a popularizarse entre todo tipo de personas, ha crecido a un ritmo desenfrenado. Sin embargo, llevar a cabo un censo en Internet es como intentar contar las cabezas de los asistentes a una gran manifestación. Teniendo en cuenta la anterior observación, la población de Internet podría estar entre 10 y 100 millones, más o menos. Por extraño que parezca, no existe una autoridad central que controle el funcionamiento de la red, aunque existen grupos que se dedican a organizar de alguna forma el tráfico en ella. Tampoco pertenece a una entidad privada o gubernamental. La mayoría de sus servicios y recursos son ofrecidos en forma gratuita a sus usuarios. Una razón fue la popularidad para consultar información con herramientas como Gopher y Archie las cuales fueron opacadas con el desarrollo del World Wide Web (WWW) en 1991 por CERN, (European laboratory for Particle Physics). Mientras se desarrollaban herramientas más sencillas para consultar información, el auge surgió en 1993 con el lanzamiento de Mosaic, el primer navegador gráfico. En la actualidad Mosaic, así como sus sucesores como Netscape Navigator permiten que con solo hacer un click con el mouse en algunas palabras y figuras (llamado hyperlinks) el navegador lea automáticamente paginas en cualquier computadoraconectada en el WWW, naciendo con esto la palabra que hoy conocemos como Navegar. Se calcula que el promedio de edad del usuario standard de Internet es de 32 años, y 1 de cada 10 usuarios es menor de 18 años. Se calcula que 57% de los usuarios son hombres y 43% mujeres a nivel global. En la actualidad, 30 años después, Internet es ya una realidad que une mas de 16 millones de redes comunicadas entre ellas por líneas telefónicas, fibra ópticao vía satélite y más de 60 millones de usuarios, con información circulante equivalente a 40 millones de novelas de 700 paginas c/u. El índice de crecimiento, tanto en redes como en usuarios finales, es del doce por ciento mensual por lo que Internet Society
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    presume que enel año 2020 habrá algo mas de 200 millones de usuarios de Internet. 3. Definición John Suler señala la existencia de dos modelos básicos de la hipotética adicción a Internet. El primero de ellos hace referencia a aquellos sujetos muy aficionados e interesados por sus ordenadores que utilizan la Red para recoger información, jugar en solitario, obtener nuevos programas, etc. pero sin establecer ningún tipo de contacto interpersonal (mas que el necesario para lograr sus propósitos). El segundo tipo lo constituiría aquellos sujetos que frecuentan los Chats, MOODS (juegos en línea) y listas de correo. Todos ellos tienen en común la búsqueda de estimulación social. Las necesidades de filiación, ser reconocido, poderoso o amado subyacen a este tipo de utilización de la Red. En oposición a ellos, los sujetos del primer grupo evitan el "caos" interpersonal que puede cualquier canal de IRC. Para ellos la necesidad de control y la predictibilidad son elementos esenciales. Cuando el uso de Internet interfiera de un modo significativo las actividades habituales es cuando podrá ser considerado patológico. Sin embargo la interferencia sobre los hábitos de vida no es un criterio estable ya que varía tremendamente de unos sujetos a otros, variando en función de las disponibilidades de tiempo, dinero y de numerosas circunstancias tanto personales como familiares. Mark Griffiths (Psicólogo, Universidad de Plymouth) considera que las nuevas tecnologías son en sí adictivas, presentando patrones comportamentales similares a los del juego patológico o la bulimia. No obstante debemos considerar las actitudes de este autor sobre las nuevas tecnologías desde la perspectiva del familiar de un jugador patológico de maquinas recreativas, que ha publicado algunos trabajos condenando el juego con videojuegos con argumentos de escasa entidad. Aproximación diagnóstica. Pese al escaso y anecdótico bagaje clínico son numerosas las voces que proponen la inclusión de este supuesto trastorno en los manuales de clasificación (DSM-IV, ICD-10), aventurando borradores de criterios diagnósticos: Tolerancia (definida por los siguientes criterios). Necesidad de incrementar las cantidades de tiempo conectado a Internet para lograr la satisfacción. Disminución del efecto con el uso continuado de similares tiempos de conexión. Abstinencia, manifestada por las siguientes características: Síndrome de abstinencia. Cesación o reducción del tiempo de conexión (cuando se han dado períodos de tiempo prolongados de uso intenso). Dos o más de los siguientes síntomas aparecen después de unos días y hasta un mes de haberse producido el punto anterior. Agitación psicomotriz.
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    Ansiedad. Pensamientos recurrentes (obsesivoides)acerca de lo que estará ocurriendo en Internet. Fantasías o sueños acerca de Internet. Movimientos voluntarios o involuntarios similares a los que se efectúan sobre un teclado. Los anteriores síntomas producen malestar o deterioran las áreas social, ocupacional o cualquier otra área vital. El uso de Internet o de otro servicio on-line es preciso para aliviar o suprimir los síntomas abstinenciales. Se accede a Internet mas a menudo o durante períodos de tiempo mas prolongados de los que se había planeado. Existen propósitos persistentes e infructuosos de suprimir o controlar el acceso a la Red. Se invierte una cantidad de tiempo notable en actividades relacionadas con Internet (adquisición de libros, pruebas de nuevos browsers, organizacióndel material descargado, etc.) Las actividades sociales, profesionales o de recreo disminuyen o desaparecen a causa del uso de Internet. Se permanece conectado a pesar de saber que ello supone un problema persistente y recurrente de tipo físico, social, laboralo psicológico (privación de sueño, conflictos matrimoniales, negligencia laboral, sentimientos de abandonar a los seres queridos...). Ivan Goldberg prefiere sustituir el término de adicción a Internet por el de Uso patológico de Ordenadores, estableciendo los siguientes criterios de diagnóstico: Cambios drásticos en los hábitos de vida a fin de tener mas tiempo para conectarse. Disminución generalizada de la actividad física. Descuido de la salud propia a consecuencia de la actividad en Internet. Evitación de actividades importantes a fin de disponer de mayor cantidad de tiempo para permanecer conectado. Deprivación o cambio en los patrones de sueño a fin de disponer de mas tiempo en la Red. Disminución de la sociabilidad que tiene como consecuencia la pérdida de amistades. Negligencia respecto a la familia y amigos. Rechazo a dedicar tiempo extra en actividades fuera de la Red. Deseo de mas tiempo para estar frente al ordenador. Negligencia respecto al trabajo y las obligaciones personales Correlatos fisiológicos. Lynne Roberts describió algunos de los correlatos fisiológicos relacionados con el uso intensivo de Internet, aunque no iguala necesariamente estas reacciones con la adicción en su sentido patológico. Respuesta condicionada (aceleración del pulso, incremento de la TA) a la conexión del módem.
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    Estado de concienciaalterado durante largos períodos de tiempo, con una total concentración en la pantalla, similar al de la meditación o del trance (hipoprosexia). Sueños que aparecen en forma de "Scroll". Irritabilidad importante cuando se es interrumpido por personas o circunstancias de la vida real mientras se está sumergido en el ciberespacio. Sarah Lawrence editora de la revista educativa "Taken Children Seriously" afirma que navegar en la Red no se caracteriza por la repetición irracional de una conducta destructiva, como es el caso de las verdaderas adicciones. Señala como la valoración del tiempo de conexión puede ser una variable engañosa (estudiada desde un punto de vista únicamente cuantitativo). La cruzada del propio Ivan Goldberg o la de Kimberly Young requieren elevados tiempos de conexión a Internet, así como muchas horas dedicadas a actividades relacionadas con la red, siendo estos aspectos criterios de diagnóstico del IAD. ¿Sería legítimo considerarlos a ellos como adictos? Hasta la fecha no existe un perfil bien definido del usuario adicto a Internet, en general se trata de sujetos jóvenes, preferentemente varones, con un elevado nivel educativo y hábiles en el uso de la tecnología. Se especula con la existencia de un subgrupo de usuarios caracterizado por la timidez, que encuentra en el ciberespacio la posibilidad de liberarse de la ansiedad producida por las relaciones sociales cara a cara, ganando en autoconfianza, dado el relativo anonimato que Internet proporciona. El Instituto para el Estudio de las Adicciones (IEA) se ha ocupado de describir qué tipo de personas son las que tienen más probabilidades de sufrir este tipo de dependencia. Las personas que padecen depresión, desorden bipolar, ansiedad, baja autoestima, o han padecido anteriores adicciones son las más vulnerables, según el IEA. 4. Opiniones profesionales relacionadas. El catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco (Madrid), Enrique Echeburúa, advierte que el uso anormal de Internet puede crear adicción y recomienda que la conexión a la red no se prolongue más de dos horas diarias. En una entrevista concedida a Efe, Echeburúa aseguró que el colectivo más vulnerable son personas introvertidas, con baja autoestima y con una vida familiar pobre "por lo que corren más riesgode experimentar conductas adictivas a la red informática". "Estas personas explica Echeburúa encuentran en el ordenador algo que les da cosas y no les pide nada a cambio y, además, la máquina tampoco les valora si están teniendo un comportamiento correcto o no, por eso, estos usuarios de Internet son capaces de crear un mundo virtual que les compensa de la insatisfacciones que tienen en el mundo real". Para el catedrático de Psicología, que actualmente está realizando un estudio sobre la adicción a las redes informáticas, el perfil de
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    "usuarios adictos" secompleta con el colectivo de los internautas jóvenes de un nivel cultural medio que disponen de tiempo libre, ciertos conocimientos de informática e inglés y que viven en grandes ciudades. Echeburúa definió a los adictos a la red como "aquellos usuarios que aumentan su dependencia al ordenador hasta aislarse de su entorno e ignorar otros aspectos de la vida cotidiana". "Un claro ejemplo de adicción es cuando una persona no recurre a la red para obtener información si no como una forma de huir de sus problemas cotidianos o cuando sufre una necesidad imperiosa de ejecutar lo que le apetece con una pérdida de control importante", aseguró el psicólogo. Señaló que los síntomas más frecuentes de los afectados por esta adicción son la privación de sueño para "engancharse" a la red, el descuido de otras actividades importantes (como el tiempo para la familia o las relaciones sociales) y el hecho de pensar constantemente en la red cuando no se está conectado a ella. Hay dos aspectos que son importantes en todo tipo de adicción, explicó Echeburúa, "lo que se conoce como tolerancia (el adicto necesita cada vez más tiempo en la red para experimentar el mismo grado de satisfacción) y el síndrome de abstinencia, que se manifiesta en una pérdida de control que provoca la aparición de 'tics' motores en los dedos en relación con el teclado del ordenador cuando no se está conectado". Distinguir lo que es el uso normal de Internet de lo que es una adicción, no abandonar ninguna afición por el uso del mismo, mantener las relaciones sociales y familiares sin dar prioridad al contacto con la red, son algunos de los " límites de autocontrol" que Echeburúa recomendó a los usuarios de las redes informáticas. El profesor de Psicología, que definió la red de Internet como un instrumento "extraordinariamente útil", aconsejó, en el caso de tener dificultades de autocontrol, solicitar la ayuda de un profesional. Echeburúa agregó que en los próximos años aumentará el número de adictos a la red informática, "ya que el 'boom' de Internet no ha entrado todavía en España" y añadió que en Estados Unidos ya se han creado grupos de apoyo para adictos a Internet, que se ofrecen desde la propia red. Según el siquiatra Nathan Shapira, del Colegio de Medicina de Cincinnatti, "no es claro si el problema relacionado con Internet debería ser considerado como un desorden o sólo como un síntoma de un problema más serio, o si el caso es que un desorden pueda provocar la adicción a Internet". El doctor Shapira y sus colegas estudiaron a 14 personas que habían pasado tanto tiempo navegando en Internet, que estaban enfrentando problemas tales como la ruptura de sus relaciones de pareja, pérdida del empleo y expulsión de la institución educativa entre otros.
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    Dice el estudioque un hombrede 31 años pasaba más de 100 horas semanales en línea, ignorando a familiares y amigos y descansando sólo para dormir. Otro caso es el del estudiante de 21 años que fue expulsado de la universidad por no ir a sus clases. Después de una semana, los guardias de la universidad lo encontraron en el laboratorio de computación del campus, en donde había estado conectado a la red durante siete días consecutivos; algunos incluso confesaron que usaban Internet como un sustituto para la bebida o las drogas. El grupo, cuya edad media era de 35 años, admitió que la medicación suministrada para mitigar la ansiedad les ayudaba a controlarse. Vemos pues que Internet, ahora que empieza a implantarse masivamente, puede tener consecuencias inesperadas sobre la sociedad. Las personas que navegan demasiado tiempo en Internet tienen la tendencia a sufrir desórdenes psicológicos, tales como la maniaco- depresión, según este estudio. El tratamiento de tales desórdenes podría ayudarlos a combatir esa urgencia de querer estar en línea. Estar ‘afiebrado’ a Internet no es reconocido como un desorden, pero según el doctor Shapira, "el uso excesivo de Internet por parte de los estudiados puede clasificarse como un desorden de control de impulsos, en la misma categoría del cleptómano o el comprador compulsivo". De hecho, el doctor se refirió a este desorden como "Internetmanía" o "redmanía" más que considerarla una adicción. Lo que sí preocupó al doctor Shapira fueron otros casos que se dieron entre los adictos a Internet objeto del estudio.- Nueve de los 14 estudiados presentaban maniaco-depresión al momento de la entrevista, y 11 la habían tenido en algún momento de sus vidas.- La mitad sufría desórdenes de ansiedad tales como "fobia social", considerada como un miedo persistente y sin razón a "hacer el oso" en público.- Tres sufrían de bulimia o glotonería, y seis más tuvieron problemas de hábitos de alimentación alguna vez en sus vidas. - Cuatro tuvieron estallidos incontrolables de ira o ganas de comprar, y la mitad reportó haber tenido esa situación antes. - Ocho habían abusado del alcohol u otras sustancias en algún momento de sus vidas. "Hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto claro de sensacionalismo y alarma innecesaria" Según Alberto Estallo, psicólogo del Instituto Psiquiátrico de Barcelona, nos encontramos ante un fenómeno de relativa novedad y muy escasa investigación, " por lo que la actitud recomendable es la de una exquisita prudencia y hablar de hipotéticas enfermedades constituye un acto claro de sensacionalismo y alarma innecesaria". En opinión de Estallo, para poder hablar con autonomía de ciberadicción debe existir un abuso del recurso en cuestión y unas condiciones de tolerancia y dependencia. Cada vez es necesario un uso mayor y si no es así el sujeto experimenta síntomas similares a la abstinencia. Estallo insiste en que tampoco es posible hablar de adictos a Internet en general, ya que la red ofrece múltiples recursos y servicios. "Se han descrito pocos casos y casi en su totalidad tienen problemas con los chats u otros recursos que cumplen con la condición de interactividad a tiempo real", añade.
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    En opinión deldoctor Jesús A. Lacoste Director del Instituto para el Estudio de las Adicciones (IEA)actualmente hay más de moda que de realidad sobre este tema. La 'ciberadicción' va a ser un problema que en el ámbito profesional, psicólogos y psiquiatras, tendrán que tratar en las consultas porque, en la medida que Internet se vaya extendiendo también habrá más personas con problemas derivados de un uso inadecuado de Internet. Podríamos definir la adicción a Internet como la pérdida del control frente al uso racional de Internet. Para esto habría que valorar una serie de parámetros como puede ser el nivel de interferencia y de distorsión en la vida personal, familiar y profesional del individuo. Por ejemplo, si una persona se pasa horas y horas conectada, desatendiendo obligaciones familiares, personales y profesionales de forma reiterada, podíamos estar entrando en una situación de adicción. Si, además, esa persona no sólo pasa muchas horas, sino que el resto de actividades de su vida gira en tornoa su conexión a Internet, es otro síntoma de que puede estar generándose un problema adictivo. En el caso de que una persona piense constantemente en Internet y toda su vida gire en torno a la red, debe aparecer la señal de alarma porque puede aparecer un problema de adicción. El uso de Internet puede generar trastornos en el comportamiento. En este sentido, podemos considerar Internet como una nueva adicción. Hay que tener en cuenta que el control de los impulsos está muy implicado en todo tipo de adicciones y a veces, cuando se usa Internet de forma desproporcionada, perdemos el control sobre nuestro propio impulso y podemos llegar a desarrollar una auténtica adicción. En opinión de José María Prieto, profesor titular de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en las reacciones psicológicas del hombre frente a las máquinas, el tratamiento para los adictos a Internet es relativamente sencillo, ya que se trata de cambiar sus esquemas de vida. Pero la verdadera cuestión, según este psicólogo, es llegar a saber que problemas le han llevado a esa situación, ya que tras esta adicción se esconden problemas más graves. Por ejemplo y en relación una noticia publicada en la prensa sobre una mujernorteamericana que perdió la custodia de sus hijos por su desmedida adicción a Internet, este especialista comentó a Efe que en España se ha registrado ya algún caso parecido. Este caso, relató, estaba también protagonizado por una mujer que llegó a desinteresarse de sus hijos, y el problema de fondo era que sentía un profundo rechazo por su marido. Los adictos a Internet, concluyó este psicólogo, se reconocen por varios síntomas como el exceso de irritación si el sistema de conexión falla o el interés desmesurado en escribir mensajes y responder a los recibidos, además del tiempo desmesurado invertido a lo largo del día en Internet y el hecho de que pospongan, una y otra vez, la última desconexión del día. Y es que, y de acuerdo con el psicólogo clínico Pedro Rodríguez, el primer gran problema que se plantea con esta adicción, igual que con las
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    de otro tipo,es que el sujeto sepa que es adicto. En sus declaraciones a EFE, este último especialista también señaló que el verdadero problema está en conoce las causas que han llevado a la persona a esta u otra adicción y indicó que existe, no obstante, un perfil de personas propensas a cualquier tipo de adicción. Estas personas, concluyó, suelen tener expectativas muy altas acerca de lo que se espera, en general, de las cosas de la vida y son muy dependientes, en el sentido de que necesitan agarrase siempre a algún objeto o actividad que le satisfaga. Greenfield, un psicólogo de West Hartford, Connecticut, ha llevado a cabo este estudio conjuntamente con ABC News. Ha recogido 17,251 respuestas a un cuestionariosobre el uso de Internet distribuido a través de la página web ABCNEWS.com. El cuestionario contenía preguntas parecidas a las que se usan en cuestionarios para ludópatas. Un tercio de los encuestados respondieron que usaban Internet para escapar de sus problemas. Los investigadores hablan de subdividir la adicción a Internet en diversas categorías, según a qué cosas estén enganchados los usuarios. Matrimonios que se rompen, niños con problemas, infractores de la ley, personas que gastan demasiado dinero. Lo veo en los pacientes que trato", declara David Greenfield, el autor de este estudio. "Hay un poder de atracción en la red diferente a todo aquello con que nos hemos enfrentado hasta ahora", dice Greenfield. Estos descubrimientos, expuestos en la reunión anual de la Asociación Americana de Psicología, apoyan la tesis de que existe un desorden psicológico que consiste en el uso adictivo de Internet. Kimberly Young, que está investigando en este campo, afirma que este último estudio es tan amplio que añade legitimidad a la idea de que existe un tipo de adicción a Internet. 5. Investigaciones que sostienen el IAD. Dra. Kimberly S. Young (1996) (Universidad de Pittsburgh -Bradford) "La aparición de un nuevo trastorno mental"(Young, 1996). Con este título publica los resultados de un estudio cuya conclusión es la existencia de un trastorno por dependencia de Internet similar al juego patológico. La autora parte de la existencia de la dependencia a los ordenadores y la dependencia a los videojuegos, además de aceptar en un rango de igualdad (con las clásicas) todo tipo de dependencias. Adapta los criterios del juego patológico a términos relacionados con Internet, sin introducir ninguna otra modificación, de modo que si se cumplían los criterios positivos en cuanto a su numero se aceptaba un diagnostico de dependencia a Internet. La autora reclutó los sujetos de su muestra poniendo anuncios en los grupos de noticias de Usenet y en los campus de universidades y otros centros de enseñanza.
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    El grupo experimental(adictos a Internet) estuvo formado por 157 varones y 239 mujeres. La edad media para los varones fue de 29 años y 43 para las mujeres con un nivel académico de 15, 5 años de escolarización. El 42% de la muestra estaba formado por desempleados (amas de casa, discapacitados, jubilados o estudiantes). El grupo de control estaba formado por 64 varones y 36 mujeres con una edad media de 25 años para los varones y 28 para las mujeres y su nivel educacional de 14 años. El tiempo invertido en Internet por los sujetos del grupo experimental fue 38,5 horas/semana. Para obtener estas cifras se resto el tiempo de conexión que tenía una justificación laboral o académica. Los recursos mas utilizados por los sujetos de este grupo fueron los chats y MUD’s (Juegos en línea), en tanto que el grupo de control utilizó mayoritariamente la Web y el e-mail. La mayor parte de sujetos del grupo experimental reconoció tener problemas moderados o severos en las áreas familiar, laboral, académica y de la salud secundarios a su uso de la Red (la autora no especifica como se realizó la valoración de estos problemas). La autora señala que un porcentaje importante de sujetos que se consideraba completamente atrapado por la Red, no tenía ninguna intención de disminuir o eliminar esta conducta. Otro grupo importante de sujetos había realizado diversos intentos por reducir sus tiempos de conexión sin resultados positivos, viéndose obligados a tomar decisiones drásticas cuando las consecuencias de esta conducta se volvían insostenibles (deshacerse de sus módems, cancelar sus cuentasde acceso o incluso desmantelar toda la instalación informática). Cuando esta circunstancia se producía aparecía un intenso deseo ("Craving") similar al de otras adicciones. La autora de este trabajo mantiene y dirige un sitio WEB en el que se ofrece tratamiento para todo tipo de dependencias psicológicas a través de Internet. Su estudio quizá sea el de mayor extensión y se compone de un cuestionario cuya impresión ocupa la nada despreciable cantidad de 33 páginas. Sin embargo por el momento no es fácil encontrar datos acerca de la explotación de este enorme cuestionario. Este trabajo se estructura en las siguientes partes: 1. Patrones conductuales de uso de Internet. 2. Perfil de personalidad. 3. Razonamiento. 4. Escala de depresión. 5. Escala de búsqueda de sensaciones. 6. Datos demográficos. K.S.Young considera que una persona presenta el IAD si responde modo afirmativo a cuatro o más de los siguientes ítems. ¿Se siente preocupado por lo que ocurre en Internet y piensa frecuentemente en ello cuando no está conectado? ¿Siente la necesidad de invertir más y más tiempo conectado para
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    sentirse satisfecho? ¿Es incapazde controlar el uso de su conexión? ¿Se siente inquieto o irritable cuando intenta disminuir o eliminar sus salidas al ciberespacio? ¿Se conecta para escapar de sus problemas? ¿Miente a sus familiares y amigos en lo relativo a la frecuencia y duración de sus conexiones? ¿Corre el riesgo de perder una relación importante, un trabajo, una oportunidad académica o su carrera por su uso de la Red? ¿Sigue conectándose después de pagar facturas importantes por sus conexiones? ¿Cuándo pasa un tiempo sin conectarse se siente más malhumorado, irritable o deprimido? ¿Permanece conectado durante mas tiempo del que inicialmente pensaba? Entre los signos de alerta respecto a posibles problemas con el uso de la Red menciona: Comprobación compulsiva del correo electrónico. Tendencia reiterada a anticipar la próxima conexión a la Red. Quejas de terceros respecto a que se invierte mucho tiempo conectado. Quejas de terceros respecto a que se gasta demasiado dinero en conexiones a Internet. La Dra. K.S. Young se ha limitado a publicar, por el momento, un artículo en el que presenta el caso de una mujer de 43 años, sin antecedentes de trastorno adictivo, que "demuestra" como las personas no orientadas a la tecnología pueden presentar problemas con Internet. Se espera que presente sus resultados en el verano de 1997 en el Congreso de la APA (American Psychological Association). Ha fundado el Centro para el "Tratamiento de la Adicción On Line" (Center for Online Addiction) en la WWW. El resto de referencias a este trabajo no son mas que declaraciones de la autora sobre el potencial peligro de "la Red". ("Es una enfermedad más real que el alcoholismo"). Viktor Brenner (1997). (Marquette University Counseling Center and SUNY-Buffalo. Milwaukee, WI) Como primer paso a la definición y aceptación del IAD o entidades afines se plantea la necesidad de conocer los hábitos reales de utilización de la Red de la comunidad cibernauta (su trabajo no se limita a la población estadounidense). Diseñó un cuestionario en el que además de los datos de filiación, incluía 32 ítems relacionados con cuestiones extraídas de los criterios de abuso de sustancias del DSM-IV, reformuladas en dirección a las dificultades para organizar el tiempo adecuadamente. Además se añadieron cuatro ítems orientados a valorar la posibilidad de respuestas al azar. El formulario obtuvo 408 accesos desde 25 países que supusieron 185 cuestionarios válidos.
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    La edad mediafue de 32 años (sd=10.5), el nivel académico medio de 15 años de escolarización (sd=2,6), permaneciendo conectados un promedio de 21 horas semanales (sd=14). Cabe destacar que un 17% de la muestra reconoció permanecer conectado 40 o más horas semanalmente. El 32% de sujetos eran solteros, el 20% casados y el 38% divorciados. La antigüedad media en Internet fue de 24 meses (sd=22.0) con un 24% de sujetos que tenían menos de 6 meses de antigüedad y un 11% con mas de 5 años. El autor incide en que esto estudios representan a un subgrupo de navegantes compuesto por personas interesados en conocer el impacto de Internet en la sociedad. Por el contrario subdimensiona a aquellos grupos que buscan la relación interpersonal directa y que suelen ser usuarios de chats u otros recursos interactivos, por otra parte estos sujetos –considera- son los más propensos a presentar problemas de alcance clínico. El tiempo habitual de conexión por semana se sitúa alrededor de las 20 horas y eventualmente algo más. Prácticamente el 50% de la muestra reconoce alguna incidencia en su trabajo, pero menos del 10% han tenido problemas de relevancia con sus jefes o tutores académicos. Respecto a las conductas de riesgo cabe destacar que casi el 40% de los sujetos han dado algún paso encaminado a conocer en el mundo real a alguien que solo conocían en la red, sin embargo muy pocas de estas acciones han cristalizado en conductas de riesgo (P. Ej. nuevas parejas sexuales), resultando la mayoría de relaciones establecidas de carácter laboral o escolar. Considera que hay un subgrupo de usuarios a quienes la Red les ha producido una serie de problemas no objetivables en la mayor parte de la muestra. El autor considera que antes de aceptar el concepto de Adicción a Internet debe investigarse exhaustivamente su realidad y deben solventarse problemas metodológicos importantes derivados del hecho de obtener la información de voluntarios de la Red que representan solo a subgrupos muy específicos, iniciados en estos temas y con un elevado consumo secundario a sus intereses generales. El cuestionario que se diseñó para realizar el estudio se denominó IRABC (Internet-Related Addictive Checklist). Empieza con una serie de preguntas orientadas a obtener datos de filiación y demográficos (edad, sexo, educación, antigüedad en Internet y tipo de conexión). El cuestionario de conductas adictivas constaba de 32 cuestiones derivadas del abuso de sustancias, tal y como el DSM-IV lo define, adaptadas al uso de Internet. La mayor parte de estas preguntas se orientaron hacia las dificultades en organizar el tiempo adecuadamente.
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    Se incluyeron tambiéndos tipos adicionales de preguntas; tres estaban orientadas hacia el freeware, intentos gubernamentales por controlar la Red y recursos para adultos. Cuatro ítems mas estaban orientados a controlar la posibilidad de respuestas al azar (escala de infrecuencia de Jackson, 1974). Instituto Federal Suizo de Tecnología (1996). Egger y Rauterberg realizan un estudio similar al de Viktor Brenner. Se basó en un cuestionario instalado en una pagina Web, durante cuatro semanas. Se recogieron 450 cuestionarios considerados válidos, con origen, -la mayor parte- en Suiza. El grupo estuvo compuesto por un 84% de varones, con una media de edad de 30 años y con una formación de nivel secundario en un 55% de los casos. Nuevamente los autores reconocen el sesgo que supone esta forma de recoger la información puesto que los sujetos interesados en las actividades de mayor potencial adictivo (Chats y juegos en red) no necesariamente invierten cantidades de tiempo importantes en la navegación por la WWW. Este trabajo cuenta con la particularidad de que se realizaron comparaciones entre un grupo experimental compuesto por "adictos a Internet" y un grupo de control formado por sujetos cuya conducta en la Red se consideraba normativa. Cabe destacar que la asignación a uno u otro grupo se realizó basándose en la respuesta dada por los participantes a la pregunta "¿Se considera Ud. Un adicto a Internet?. Este procedimiento supone que no existe un concepto de dependencia objetivo que sirva de guía, puesto que cada sujeto interpreta el termino "adicto" desde su propia perspectiva. Esta claro que en este grupo se concentrara un elevado número de usuarios de alta frecuencia si bien ello no debe necesariamente igualarse con la situación de dependencia. Además se creó un tercer grupo integrado por aquellos sujetos que optaron por la opción "no sé" a esta pregunta. Evidentemente esta característica constituye tanto el punto innovador de este trabajo frente a los demás como el principal punto débil ya que no se puede considerar como criterio suficiente y objetivo el de la propia percepción de los sujetos. Es sabido como los jugadores de videojuegos tienden a sobrestimar el tiempo que pasan ocupados en esta actividad. Es posible que algo similar ocurra con los sujetos mas interesados en Internet, a la vez que podemos suponer que los sujetos cuya actividad resulte extremadamente intensa puedan minimizar su valoración. Pese a ello se consideró que el 10.6% de sujetos que formaron la muestra se adscribía a este grupo. Las comparaciones se realizaron basándose en tres grupos: IA (grupo de adictos) DK (grupo que no contesta a esta pregunta) NA (grupo de no adictos) Se obtuvieron diferencias significativas en los siguientes aspectos:
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    Respecto a lostemas de naturaleza social los sujetos del grupo IA demostraron conocer a mas gente en la Red y sentirse mas perjudicados en su trabajo, finanzas o vida social que los del grupo de NA. En cuanto al uso de Internet cabe destacar como los sujetos del grupo IA presentaron los mayores incrementos en el tiempo de conexión en el último año, invirtieron más horas por semana en el IRC y en la WWW. También participaron en mayor medida en grupos de autoayuda y solicitaron con más frecuencia consejo médico, psicológico o religioso. En este apartado cabe también destacar el hecho de que demostraron estrategias más originales para la búsqueda de la información cuando esta no se podía obtener mediante los procedimientos habituales. En cuanto a los sentimientos acerca de la Red cabe destacar como los sujetos del grupo IA sintieron la necesidad de utilizar la Internet cuando no se hallaban conectados, tendieron a anticipar con más frecuencia su próxima conexión, se sintieron más nerviosos cuando se bloqueaba o restringía su acceso. También experimentaron mayores sentimientos de culpa o de tristeza después de permanecer conectados durante largos períodos de tiempo. También los temas relacionados con Internet aparecieron con mayor frecuencia en sus sueños a la vez que tendieron más a preguntarse que ocurría en la Red cuando no estaban conectados. En cuanto al manejo del tiempo, por lo general los sujetos del grupo de IA invirtieron más tiempo conectados del que inicialmente habían planeado, mintiendo con mayor frecuencia a sus amigos acerca del tiempo que habían estado conectados, aunque estos también les formularon quejas más frecuentes acerca de este tema. También intentaron con más frecuencia restringir sus períodos de conexión, perdiendo más a menudo la noción del tiempo durante sus conexiones. Los ítems del apartado de datos personales revelaron que los sujetos del grupo IA dedicaban más tiempo a sus ordenadores que a su ocio, también adquirían mayor número de libros o revistas relacionados con estos temas y conocían a más adictos que el resto de sujetos. No se registraron diferencias significativas en las siguientes variables: Aspectos sociales: No existieron diferencias respecto al número de personas con las que habitualmente se comunicaron los sujetos de la muestra, ni con el número de personas que habían conocido personalmente después de haberlo hecho en el ciberespacio. Uso de Internet: No se constataron diferencias en la antigüedad en la Red ni en el uso de servicios como e-mail, FTP o Usenet News. Datos personales: Sexo, edad, forma de convivencia, horas por semana. A la vista de estos resultados los autores se inclinan a considerar la existencia de una conducta de características adictivas derivada
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    del uso intensode Internet, sin embargo también recalcan como las diferencias entre los ítems que hacen referencia a los criterios de diagnóstico de un trastorno de estas características no presentan las diferencias tan intensas que se encontrarían en las respuestas a esos mismos ítems en sujetos afectos de cualquier otra adicción. El estudio de Malta. En este trabajo se intenta ofrecer una descripción acerca de las características del usuario maltés, con especial énfasis en las necesidades que se satisfacen en la conexión. Se intenta responder a las siguientes preguntas: ¿Qué necesidades se satisfacen conectando a Internet? ¿Se diferencian los sexos en el uso de Internet? ¿Influye Internet en las relaciones interpersonales? Este trabajo parte de una muestra de 388 sujetos, recogiéndose los cuestionarios entre Noviembre de 1966 y Marzo de 1997. El 80,7% fueron varones y el 19,3% mujeres. El 34,8% tenía una edad comprendida entre los 19 y 25 años y el 21,1% entre 13 y 18. El 65,7% fueron solteros y el 32,2% casados. El 44,1% estaba constituido por sujetos activos laboralmente y el 38,7% lo constituían estudiantes y sujetos en otras situaciones. El 33% poseía estudios universitarios, el 28,4% estudios secundarios y el 27,1% estudios primarios. En general estos resultados coinciden a grandes rasgos con los de otros estudios similares; usuario varón, soltero, con un nivel de instrucción elevado. Cabe destacar que el 93% de los sujetos tenía una antigüedad en la Red de un año o inferior, lo que probablemente guarde relación con una baja penetración de estos recursos en el país de origen en 1996-1997 (en este mismo período en nuestro país el 81,4% de los navegantes tenia una antigüedad de dos años o menor). Los recursos mas utilizados son la WWW y el correo electrónico, que constituyen lo que podríamos denominar como recursos universales (utilizados regularmente por el 98,5% de los sujetos y 97,2% respectivamente). La frecuencia de conexión es diaria para el 27% de los sujetos y el 78% se conecta por lo menos 4 veces por semana. El tiempo de conexión semanal oscila entre las 3-15 horas (62,6%) apareciendo un grupo constituido por el 6,2% de los sujetos que se conecta durante mas de 40 horas semanales. La mayor parte de sujetos conectaron desde sus propios domicilios (92%), el 29,4% lo hizo desde su trabajo, el 8,8% desde centros académicos y el 1,8% desde cybercafes (nótese que puede darse el caso de que un sujeto conecte desde mas de un lugar, por lo que la suma de porcentajes es superior a 100). Conclusiones:
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    En cuanto alas motivaciones para usar Internet se obtuvo una lista de seis motivos básicos de ellos los tres más importantes fueron: Escape: Incluye huir de los sentimientos de soledad, evitar sensación de tedio de la vida cotidiana y mantenerse en contacto con más gente evitando el aburrimiento. Búsqueda de información: Interacción social: Incluye relacionarse con amigos, conocer nueva gente e intercambiar información. Las diferencias ligadas al sexo, parecen apuntar mas hacia los contenidos que se utilizan en Internet que a las habilidades para el manejo de la Red. Contrariamente a la creencia popular, Internet no afecta negativamente a las relaciones sociales, incluso parecen darse con relativa frecuencia elementos positivos como son el establecimiento de nuevas relaciones o hacer posible el mantenimientode relaciones a distancia. Se contempla la posibilidad de dependencia de Internet como un riesgo remoto. Otros trabajos: Kathleen Scherer (1997) encontró que los sujetos clasificados como dependientes conectaban una media de 11 hrs/semana. En este estudio se aceptaron como dependientes a aquellos sujetos que puntuaron en 3 o más de los 10 ítems de la escala de dependencia, por lo que se puede esperar un elevado numero de falsos positivos en relación al trabajo de Brenner. Morahan-Martin y Schumaker (1997) establecieron la cifra de 8,5 hrs/semana como promedio del grupo de usuarios patológicos. Estos sujetos eran usuarios especialmente importantes de FTP y de los juegos interactivos. Curiosamente estos sujetos no usaban de un modo especialmente importante los chats. Keith Anderson (1997) en un estudio en base a 1000 estudiantes de múltiples universidades en todo el mundo estableció el uso medio de Internet en 9,5 hrs/semana. Este estudio constato que la FTP, juegos interactivos y chat se hallaban incrementados respecto a los sujetos no abusadores.