Este documento describe los signos de alerta de una relación con celos patológicos, incluyendo el control excesivo de los movimientos del otro, la crítica de la forma de vestir y amigos, y la revisión del teléfono o computadora sin permiso. También señala que los celos constantes dañan la relación al resentir el respeto y admiración mutuos, y recomienda enfrentar el problema como adultos con terapia para fortalecer la confianza y autonomía de cada pareja.