La acidosis ruminal y rumenitis afectan negativamente al ganado vacuno, presentando síntomas agudos y crónicos que incluyen desde incoordinación y diarreas hasta laminitis y disminución del apetito. La enfermedad se relaciona con dietas inadecuadas y una regulación del pH intestinal. El tratamiento incluye cambios en la alimentación y baños podales, aunque se reportan muertes en un grupo de machos afectados.