EL
ACOMPAÑAMIENTO
PERSONAL.
Buscan maestros, guías, gente con experiencia que abran
caminos y que brinden seguridad.

• Pero ¿sabremos acoger a la persona de la
fragmentación interior, de la vulnerabilidad y de la
inconsistencia, de la falta de identidad, los que
somos adultos de ideas claras y principios firmes, de
personalidades consistentes e identidades fuertes?
¿Podremos asumir actitudes de acompañantes y
corazón de compañeros y educadores?
Finalidad del acompañamiento.
Ayudar a la persona:
• En el conocimiento real y en la aceptación serena de sí
mismo, de su historia, de sus posibilidades y límites.
• En la articulación y profundización de su experiencia y de
su futuro.
• En el discernimiento de la voluntad de Dios en su vida y en
la realidad que le rodea.
• En la realización de un proyecto de vida, desde la
experiencia de la comunidad.
• En el proceso de una responsable y gozosa decisión
vocacional.
Algunas claves…
• Permite alcanzar las etapas de la madurez
humana, del compromiso con la vida y de la
opción vocacional.
• Es un encuentro interpersonal, que hace posible
la experiencia y la asimilación de los valores
centrales para el ser humano que quiere vivir en
clave de felicidad y plenitud.
Algunas claves…
• Ha de llevarse a cabo en un marco comunitario, porque
desde el punto de vista educativo, no puede realizarse
sin el apoyo del grupo, y sin la referencia a la
comunidad a la que pertenecemos.
• El grupo actúa como una especie de control de
calidad y lugar de verificación: purifica de
subjetivismo su experiencia, aviva el sentido
comunitario, acrisola sus compromisos, consolida
la pertenencia social.
Cualidades del acompañante.
• También es indispensable una actitud de comprensión, que
implica cercanía afectiva, capacidad de discernimiento,
compasión... Resulta insoslayable una buena dosis de
paciencia que sepa compaginar el afecto sincero y la
exigencia educativa.
• Acompañar exige una considerable madurez humana y una
adecuada formación, ser un creyente convencido, tener una
profunda vida de oración y ser capaz de entablar una relación
interpersonal.
• El acompañante debe ser una persona congruente, coherente,
auténtica, transparente, es decir, alguien "en acuerdo consigo
mismo", que sea capaz de captar los sentimientos y vivencias
que le están afectando en la relación, que no viva en desacuerdo
entre lo que está sintiendo a nivel profundo y lo que
conscientemente está percibiendo y diciendo.
Cualidades del acompañante.
• También es indispensable una actitud de comprensión, que
implica cercanía afectiva, capacidad de discernimiento,
compasión... Resulta insoslayable una buena dosis de
paciencia que sepa compaginar el afecto sincero y la
exigencia educativa.
• Acompañar exige una considerable madurez humana y una
adecuada formación, ser un creyente convencido, tener una
profunda vida de oración y ser capaz de entablar una relación
interpersonal.
• El acompañante debe ser una persona congruente, coherente,
auténtica, transparente, es decir, alguien "en acuerdo consigo
mismo", que sea capaz de captar los sentimientos y vivencias
que le están afectando en la relación, que no viva en desacuerdo
entre lo que está sintiendo a nivel profundo y lo que
conscientemente está percibiendo y diciendo.

Acompañan. personal

  • 1.
  • 2.
    Buscan maestros, guías,gente con experiencia que abran caminos y que brinden seguridad. • Pero ¿sabremos acoger a la persona de la fragmentación interior, de la vulnerabilidad y de la inconsistencia, de la falta de identidad, los que somos adultos de ideas claras y principios firmes, de personalidades consistentes e identidades fuertes? ¿Podremos asumir actitudes de acompañantes y corazón de compañeros y educadores?
  • 3.
    Finalidad del acompañamiento. Ayudara la persona: • En el conocimiento real y en la aceptación serena de sí mismo, de su historia, de sus posibilidades y límites. • En la articulación y profundización de su experiencia y de su futuro. • En el discernimiento de la voluntad de Dios en su vida y en la realidad que le rodea. • En la realización de un proyecto de vida, desde la experiencia de la comunidad. • En el proceso de una responsable y gozosa decisión vocacional.
  • 4.
    Algunas claves… • Permitealcanzar las etapas de la madurez humana, del compromiso con la vida y de la opción vocacional. • Es un encuentro interpersonal, que hace posible la experiencia y la asimilación de los valores centrales para el ser humano que quiere vivir en clave de felicidad y plenitud.
  • 5.
    Algunas claves… • Hade llevarse a cabo en un marco comunitario, porque desde el punto de vista educativo, no puede realizarse sin el apoyo del grupo, y sin la referencia a la comunidad a la que pertenecemos. • El grupo actúa como una especie de control de calidad y lugar de verificación: purifica de subjetivismo su experiencia, aviva el sentido comunitario, acrisola sus compromisos, consolida la pertenencia social.
  • 6.
    Cualidades del acompañante. •También es indispensable una actitud de comprensión, que implica cercanía afectiva, capacidad de discernimiento, compasión... Resulta insoslayable una buena dosis de paciencia que sepa compaginar el afecto sincero y la exigencia educativa. • Acompañar exige una considerable madurez humana y una adecuada formación, ser un creyente convencido, tener una profunda vida de oración y ser capaz de entablar una relación interpersonal. • El acompañante debe ser una persona congruente, coherente, auténtica, transparente, es decir, alguien "en acuerdo consigo mismo", que sea capaz de captar los sentimientos y vivencias que le están afectando en la relación, que no viva en desacuerdo entre lo que está sintiendo a nivel profundo y lo que conscientemente está percibiendo y diciendo.
  • 7.
    Cualidades del acompañante. •También es indispensable una actitud de comprensión, que implica cercanía afectiva, capacidad de discernimiento, compasión... Resulta insoslayable una buena dosis de paciencia que sepa compaginar el afecto sincero y la exigencia educativa. • Acompañar exige una considerable madurez humana y una adecuada formación, ser un creyente convencido, tener una profunda vida de oración y ser capaz de entablar una relación interpersonal. • El acompañante debe ser una persona congruente, coherente, auténtica, transparente, es decir, alguien "en acuerdo consigo mismo", que sea capaz de captar los sentimientos y vivencias que le están afectando en la relación, que no viva en desacuerdo entre lo que está sintiendo a nivel profundo y lo que conscientemente está percibiendo y diciendo.