La autora aplicó actividades VAK en una clase de Ofimática con 14 estudiantes. Mostró imágenes a los visuales, dictó conceptos a los auditivos y dio prácticas a los kinestésicos sobre el uso de Word. La mayoría aprendió mejor practicando y explorando el software. La autora concluyó que aunque la práctica es importante, también lo son las actividades visuales y auditivas para complementar la comprensión de los programas, dado que los estudiantes no todos aprenden de la misma forma.