1. La Iglesia Católica prefiere la sepultura de los cuerpos en lugar de la cremación por razones doctrinales y de fe en la resurrección de la carne.
2. Si se opta por la cremación, las cenizas deben mantenerse de forma general en lugares sagrados como cementerios o iglesias, y no está permitido conservarlas en el hogar.
3. Tampoco se permite dispersar las cenizas o convertirlas en recuerdos, para evitar malentendidos sobre la doctrina cristiana de