Los animales acuáticos presentan diversas adaptaciones para sobrevivir en el agua. Algunos como los peces tienen cuerpos hidrodinámicos y branquias para respirar el oxígeno disuelto. Otros como las aves acuáticas tienen plumas impermeables, mientras que los mamíferos acuáticos como las ballenas tienen grasa aislante. Estas adaptaciones permiten a diferentes especies vivir y moverse eficazmente en el agua.