Durante el ejercicio, el organismo experimenta adaptaciones coordinadas en los sistemas cardiocirculatorio, respiratorio y otros para satisfacer las demandas metabólicas aumentadas. El sistema cardiovascular aumenta el gasto cardíaco a través de una frecuencia cardíaca y volumen sistólico más altos, y redistribuye el flujo sanguíneo. El sistema respiratorio incrementa la ventilación pulmonar a través de una frecuencia y volumen respiratorio mayores para oxigenar la sangre y eliminar dióxido de carbono. Estas adaptaciones son reguladas