Este documento critica la Ley Federal de Educación de Argentina, argumentando que profundiza las diferencias en lugar de promover la igualdad. Señala que la ley no garantiza el derecho a la educación para todos, sino solo el acceso, y que responsabiliza a otros actores además del estado. También argumenta que la ley promueve una educación diferenciada de calidad en lugar de igual para todos, y allana el camino para un mayor rol de la iniciativa privada en la educación.