Erikson explica que la interacción con otros da a los niños una sensación de confianza que forma una personalidad sana. La confianza con los mayores conduce a la autonomía, mientras que la falta de ella provoca duda y vergüenza. En la adolescencia, los jóvenes se definen a través de sus aspiraciones, amores y sueños. La afectividad se desarrolla a través de las relaciones interpersonales y elementos como la autoestima, el autoconcepto y la autoeficacia. Según Vigotsky, el desarrollo