El documento trata sobre la destrucción de la experiencia en la sociedad moderna. Explica que el hombre contemporáneo ya no puede traducir los acontecimientos cotidianos en experiencias significativas debido a la velocidad e impersonalidad de la vida moderna. También analiza cómo el proyecto científico moderno desconfiaba de la experiencia tradicional y buscó certificarla a través de experimentos cuantitativos, desplazando la experiencia lejos del hombre.