El documento analiza cómo en las sociedades capitalistas el individuo ha perdido su capacidad de pensar de forma crítica, lo que los lleva a percibir la realidad a través de sus sentidos y emociones en lugar de la razón. Esto genera realidades distorsionadas que son funcionales al poder y se oponen a sociedades más justas e igualitarias. También critica las estrategias que usan singularidades individuales o identidades rígidas para debilitar el poder, ya que esto dificulta ver la complejidad real de las relaciones de