UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA
  “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO”
     PROGRAMA B-LEARNING




                 ELABORADO POR:

                 ANA Y. HUAMÁN H.
                 (NÚCLEO CIUDAD GUAYANA)

                 MORELLA MEDINA.
                 (NÚCLEO CUMANA)
La dieta hipocalórica es prácticamente la única de la que se
tiene certeza que mejora la salud y prolonga la vida.
Innumerables estudios de laboratorio con animales han
comprobado que la longevidad de los animales, tanto en su
edad máxima como en su promedio de años vida aumenta
cuando se los somete a dietas de calorías restringidas.

Pero no se trata solamente de comer menos, se trata también
de comer mejor, mucha fruta y hortalizas. Está demostrado
además que mientras más estricta la dieta, y mientras antes se
la adopte, más longevidad se obtiene.
Una alimentación baja en calorías provee de los siguientes beneficios para la
salud que se logran con dietas hipocalóricas de por vida y tenemos:
• Se reducen al mínimo las probabilidades de sufrir ataques al corazón.
• Cáncer.
• Diabetes.
• Previenen enfermedades a los riñones.
• Mal de Parkinson.
• Mal de Alzheimer.
• Deterioro del Sistema inmune.
• Disminución del colesterol en la sangre.
• Preservación intacta de las capacidades mentales.
Así lo afirman los científicos ya que piensan que se trata de una
reacción de los organismos frente a la escasez de alimentos, un
logro evolutivo que aumenta las defensas del organismo (energiza
el sistema inmune) a un grado mayor al normal para ayudar al
animal a sobrevivir mientras llega el alimento; este proceso de
alerta máxima del sistema inmune va acompañado por otro
lado, de una bajada de nivel de la capacidad reproductiva. Esto
quiere decir que el sistema inmune de cada organismo puede
permanecer en estado de alerta por períodos muy largos, con tal
que vitaminas y minerales sean provistos con suficiencia, y que se
ingiera diariamente una dieta hipocalórica.
Las dietas de calorías restringidas
reducen los daños oxidativos a las
células y los órganos del cuerpo. El
daño    oxidativo,  en     condiciones
normales, aumenta con la edad.

Alimentaciony longevidad

  • 1.
    UNIVERSIDAD NORORIENTAL PRIVADA “GRAN MARISCAL DE AYACUCHO” PROGRAMA B-LEARNING ELABORADO POR: ANA Y. HUAMÁN H. (NÚCLEO CIUDAD GUAYANA) MORELLA MEDINA. (NÚCLEO CUMANA)
  • 2.
    La dieta hipocalóricaes prácticamente la única de la que se tiene certeza que mejora la salud y prolonga la vida. Innumerables estudios de laboratorio con animales han comprobado que la longevidad de los animales, tanto en su edad máxima como en su promedio de años vida aumenta cuando se los somete a dietas de calorías restringidas. Pero no se trata solamente de comer menos, se trata también de comer mejor, mucha fruta y hortalizas. Está demostrado además que mientras más estricta la dieta, y mientras antes se la adopte, más longevidad se obtiene.
  • 3.
    Una alimentación bajaen calorías provee de los siguientes beneficios para la salud que se logran con dietas hipocalóricas de por vida y tenemos: • Se reducen al mínimo las probabilidades de sufrir ataques al corazón. • Cáncer. • Diabetes. • Previenen enfermedades a los riñones. • Mal de Parkinson. • Mal de Alzheimer. • Deterioro del Sistema inmune. • Disminución del colesterol en la sangre. • Preservación intacta de las capacidades mentales.
  • 4.
    Así lo afirmanlos científicos ya que piensan que se trata de una reacción de los organismos frente a la escasez de alimentos, un logro evolutivo que aumenta las defensas del organismo (energiza el sistema inmune) a un grado mayor al normal para ayudar al animal a sobrevivir mientras llega el alimento; este proceso de alerta máxima del sistema inmune va acompañado por otro lado, de una bajada de nivel de la capacidad reproductiva. Esto quiere decir que el sistema inmune de cada organismo puede permanecer en estado de alerta por períodos muy largos, con tal que vitaminas y minerales sean provistos con suficiencia, y que se ingiera diariamente una dieta hipocalórica. Las dietas de calorías restringidas reducen los daños oxidativos a las células y los órganos del cuerpo. El daño oxidativo, en condiciones normales, aumenta con la edad.