Los almorávides (1075-1146) y almohades (1147-1269) fueron dinastías bereberes que, impulsadas por la presión cristiana, intervinieron en la península ibérica buscando reformas religiosas y apoyándose en una rica ornamentación arquitectónica. Monumentos destacados incluyen el castillejo de Monteagudo y la Giralda. El sultanato nazarí de Granada (1237-1492) fue el último bastión de al-Ándalus y se caracteriza por su esplendor decorativo, con la Alhambra como su obra maestra.